Aquella soleada mañana Pepper se levantó con la esperanza de que quizás ese fuera su primer buen día en mucho tiempo. Se levanto de la cama con algo de energía matutina ,despues se acerco a una silla de mimbre que había en una esquina de su habitación y con mucho cuidado cogió su capa. No le entusiasmaba la idea de tener que usarla pero era la única manera de que no le consideraran un bicho raro aunque a veces ni aquello funcionaba. Desde pequeño había sido huérfano y había tenido aquella marca.Apenas recordaba como se la había hecho, los recuerdos de aquella noche eran borrosos.Pero siempre había sido su fiel compañera en la pesadilla que el llamaba vida.Enfrascado en su pensamiento se lavo la cara para terminar de espabilarse y acto seguido bajo las escaleras para acceder a la planta de abajo. Su casa no era muy grande y había envejecido muy mal. Pepper había tenido que arreglar repetidas veces el techo por el cual crecían malezas que hacían que las tejas cayeran y hubiera goteras. Aún se veían algunos restos de humedad por algunas paredes y habia cacerolas puestas en el suelo a modo de cubo debido a que la semana anterior había estado lloviendo. Sobre la mesa una pila de libros aguardaban a ser leídos, cuadernos hechos a mano con toda una vida de investigaciones, unas gafas de lectura ,la marca de una taza de café y la cera de las velas que habían sido gastadas la noche anterior daban los buenos días al muchacho. Tranquilamente desayunó mientras leía un tomo sobre aerodinámica de los diferentes tipos de aves.Le fascinaba la idea de que algunos seres por grandes que fueran pudieran volar,para el poder hacerlo hubiese sido un sueño. Al rato miro el reloj que colgaba de su pared ,fue al baño y se cepillo los dientes ,acto seguido aprovechando el espejo abrocho su capa. Antes de salir en dirección a la ciudad cogió una especie de cinturón en el que llevaba 3 cuadernos llenos de notas,de apuntes y demás que no resultaban muy gordos y un estuche enrollado.
-Hoy va a ser un buen día lo presiento... -se intentó auntoconvencer el muchacho,a la par que cerraba la puerta y se encaminaba hacia Hiria. Un camino de unos 45 minutos le aguardaba y no tenía tiempo que perder.
La noche anterior había llovido intensamente y el agua del río bajaba con fuerza. Toda su vida se había preguntado que había allá donde nacía el río, que venía a desembocar a su lago. El muchacho metido en sus pensamientos cruzo el puente que conectaba su casa con el bosque y comenzó a andar entre los árboles,al menos a diferencia de los otros días no llovía, el viento traía un profundo olor a bosque que cautibaba, las hojas secas crujían a su paso y al rato tras una larga caminata había llegado ante el las grandes murallas de Hiria construidas muchísimo tiempo atrás.Con paso ligero se acerco a la gran puerta de Dara y como todos los días durante los últimos 4 años anunció su llegada dando tres golpes con el llamador de metal que adornaba la puerta. El sonido metálico hizo retumbar la gran puerta que apenas osciló y permaneció inmóvil.
-¿Quien va?-pregunto una voz ronca y grave desde lo alto de la muralla
-Soy Pepper Mist ,habitante de la isla del lago. -dijo el muchacho un poco cansado de que todos los días se repitiera la misma historia.
-Puede pasar - respondio la voz.Con el sonido metálico de los tornos que hacían a su vez de cerradura, la gran puerta se abrió.
Pepper avanzó hacia el interior y a sus espaldas al igual que habían abierto la puerta la cerraron dejando atrás el espeso y tranquilo bosque. Las calles de Hiria estaban llenas aquel día ,pues era día de mercado y cientos de faunos compraban,vendían y regateaban a lo largo de las calles del casco antiguo.
Ignorando todo a su alrededor se dirigió a la escuela.La imagen del edificio medio derruido le rompía el alma. La reconstrucción tras el día de la cacería iba lenta debía de aprovechar las vacaciones para poder arreglarla antes de que el nuevo curso empezara. En sus tiempos de esplendor cuando el era niño la escuela era un lugar inspirador y en el que daba gusto entrar. Ahora el antiguo edificio era evidente que había tenido tiempos mejores.
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Lo Que Enfrentamos Juntos
RandomNuestro mundo era pacífico cuatro razas convivían en perfecta armonía,: las hadas, los centauros,las manticoras y los faunos. Pero los tiempos de prosperidad no duran para siempre.... Una enfermedad,una guerra, desolación y hambre. Las gentes que ha...
