Aquel momento solo podría describirse como una entrada sorpresiva por parte del héroe de colores neón, salvando a Usagi y sus amigas de un fatal accidente.
—Entonces tú... ¿eres el misterioso tercer héroe de París? —pregunta la rubia, aún sorprendida por lo ocurrido.
—Más o menos, diría que... algo por el estilo —bromeó el héroe de casco mientras observaba la batalla desde su cúpula de energía, esperando el momento oportuno para escoltar a aquellos civiles hasta un lugar seguro, cosa que ocurrió un par de minutos más tarde.
—Fue un gusto conocerlos, pero tengo una ciudad que salvar. ¡Hasta luego! —exclamó con un cierto toque de amabilidad e ingenio aquel chico de traje con colores neón después de dejar a las chicas en su suite, uniéndose con sus compañeros en el combate.
—Dijo que se llamaba Vendetta, ¿no? Podría jurar haberlo visto antes... —murmura Ruisu mientras, al igual que Usagi, observa atentamente la pelea— A menos que... ¡tú seas el responsable! —exclama el castaño, recordando un aparente encuentro anterior con el misterioso chico.
—¿De qué estás hablando? ¿Qué ocurre? —preguntan las chicas.
—Si mi memoria no me falla, existe la posibilidad de que el "héroe" conocido como "Vendetta" pudiera haber obtenido información de vital importancia sobre el Milenio de Plata —explica el chico aquella descabellada teoría.
—Bueno, ¿cómo puedes estar tan seguro de lo que dices? —cuestionaron las chicas.
—Si... sobre eso, la verdad es que estuve en el Milenio de Plata tras la pelea contra la Reina Metalia —confesó el castaño— pensé que sería buena idea ir al palacio para asegurarme de que el Libro de las Sombras se encuentra a salvo en la biblioteca y tal vez... recordar la antigua época de caballero novato —añadió Ruisu al explicar sus motivos para haber estado allá.
—Si estuviste ahí, ¿cómo fue que te percataste de la presencia de ese sujeto? —cuestionó Luna.
—Antes de llegar a la biblioteca, logré escuchar a algo o a alguien dentro —explicó el chico— para cuando llegué, solo pude ver a alguien muy similar a Vendetta saliendo por la ventana, además, claro, de que el Libro de las Sombras y un escrito sobre la historia del Milenio de Plata se encontraban sobre la mesa —detalló el ojiazul aquellas sospechas contra el sujeto de casco.
—Entonces, ¿crees que de alguna forma Vendetta tiene información sumamente importante del Milenio de Plata y de los hechizos sombríos? —cuestionaron nuevamente las chicas con cierta angustia y preocupación.
—Probablemente así sea, aunque no puedo confirmarlo del todo... hasta entonces, lo mejor será mantenerme alerta —fue la respuesta del castaño, pensando en las consecuencias que podría traerles si esa información cayera en las manos equivocadas.
—En todo caso, ¿crees que Vendetta haya hablado con sus compañeros sobre esto? —preguntó Usagi algo confundida mientras miraba desde la ventana a la heroína parisina terminar el combate para después, devolver todo a la normalidad, antes de que el villano apareciera.
—Algo me dice... que no —respondió de forma sarcástica el ojiazul al ver cómo aquel grupo de héroes se dispersaba tras terminar su misión diaria.
—Ahora que lo pienso... no sabemos nada al respecto sobre estos héroes... ¡quiero saber a profundidad lo que sucede en esta ciudad! —exclamó Usagi con cierta determinación y curiosidad hacia los misterios que albergaba París y sus héroes.
—Sobre eso... —interrumpió una voz desde el marco de la entrada— el "Ladyblog" tiene bastante información sobre las aventuras de Ladybug y sus aliados desde su primer aparición hace meses —mencionó Marinette tras regresar rápidamente de haber salvado la ciudad una vez más.
—Oh... ¡Marinette!, ¿dónde estuviste todo este tiempo?, ¿te encuentras bien? —fueron algunas de las preguntas de Usagi y las chicas tras percatarse de la ausencia de la chica de cabellos azabache.
—Sí, bueno... yo fui a buscar a Luigi, pero, para cuando volví ustedes no se encontraban aquí y fui a buscarlas por todo el hotel, ¿están todos bien? —dijo la joven parisina al buscar alguna excusa para encubrir su identidad, algo común en su día a día como portadora del Miraculous de la mariquita.
—Sí, bueno... es una larga historia —divagaron las chicas japonesas.
—Así que aquí se encontraban, vaya que suelo perderme muy a menudo en este hotel —bromeó Luigi tras su repentina desaparición— me quedé en la terraza todo este tiempo para ver a Ladybug y Chat Noir en acción... sí, tal vez perdí un poco la noción del tiempo —exclamó algo avergonzado el castaño al explicar lo sucedido.
—Creo que eso lo explica todo —rió la chica de odangos tras toda la confusión surgida por la aparición de un akumatizado en aquella lección de cocina.
—¿Qué tal si continuamos?, estoy segura que esos macarons están más que listos después de todo lo sucedido —exclamó Marinette con cierto entusiasmo al continuar con aquella clase, que, a pesar de los inconvenientes, fue la manera perfecta en la que aquellas chicas extranjeras se hicieron amigas de la azabache y, de paso, aprendieron algo nuevo.
Con el transcurso del día y tras dar por terminada aquella clase de cocina, la chica rubia ya había descubierto bastante sobre los acontecimientos de aquella ciudad desde la llegada de los héroes Ladybug y Chat Noir.
—Algo de información extra no estaría mal, probablemente Marinette pueda ayudarme con algunas anécdotas de cuando ha estado cerca de alguno de estos héroes o villanos —exclamó con cierto entusiasmo la chica de ojos azules—. Sería buena idea ir a visitarla, no lo sé, tal vez... ¿mañana?
—Eso es realmente peligroso, ¿qué sucedería si Marinette fuese akumatizada? o ¿si alguien en ese estado tuviese algo contra ella? —cuestionaron Mamoru y las chicas preocupados por aquella factible situación.
—No deberíamos preocuparnos de eso, París está protegida por Ladybug y su equipo —contestó Usagi.
—¿Y si apareciera un nuevo enemigo?, ¿alguien que esté tras el cristal de plata y su portadora? —reprochó Luna—. ¿Cómo sabemos que Chibiusa o tú no se encuentran en peligro?
—¿Qué tal si, no lo sé, alguien me protegiera desde las sombras, ¿eso sería mejor?, ¿no es así? —cuestionó la rubia de odangos.
—Déjame adivinar, ¿necesitarás la ayuda de cierto caballero sombrío?, ¿no? —respondió Ruisu con sarcasmo al saber que sería él quien debería proteger a la rubia esta vez.
—Solo diré que es muy probable que así será, ¿podrías ayudarme? —mencionó Usagi intentando disuadir a su compañero.
—Bien, bien, lo haré... pero, si aparece una amenaza de verdad, llamaré a las Sailor —fue la respuesta del castaño al aceptar ayudar a la princesa de la Luna en esta ocasión, asegurándose de que la portadora del cristal de plata se mantuviese alejada del peligro en aquella ciudad parisina.
Continuará...
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Miraculous Moon
FanfictionTras haber derrotado a la reina Metalia y con la inesperada llegada de Chibiusa, Usagi, Mamoru y las chicas salen de vacaciones a París... Como reaccionaran cuando descubran que Tokio no era el único lugar donde habría héroes y villanos? En esta his...
