Capitulo nueve

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Tanjirou: Giyuu, porque? (Decía con los ojos bien abiertos) Porque me besaste?

Giyuu: Yo...(No sabía que responder) Perdón... no podía dormir y no pude evitar esta oportunidad porque tú...en verdad me gustas mucho (Dice apenado)

Tanjirou: *Yo? Le gusto a Giyuu?* Mi corazón no estaba preparado para esto... (Contesta ruborizándose)

Giyuu: Lo sé y lo siento pero no podía aguantar más, sé que esto es muy extraño para ti y posiblemente desagradable...

Tanjirou: No es eso, es solo que... digo que mi corazón no estaba preparado para esto porque...usted...

Giyuu: Yo?

Tanjirou: Usted también me gusta!!! (Grita mientras cubre su rostro avergonzado)

Giyuu: Que? Hablas en serio? (Pregunta si poder creérselo)

Tanjirou: Perdón, es solo que desde que lo conocí ha sido tan amable conmigo, es la primera vez que un humano me trata así, al principio creí que estaba confundido y era solo amistad, pero eh tenido sueños extraños sobre nosotros, además me siento bastante bien estando con usted...yo realmente no quiero separarme de usted, por eso sigo aquí, me gusta mucho y no sé qué hacer...perdóneme (Expresa mientras lagrimas comienza a caer de sus ojos)

Giyuu: (Impactado) Perdonarte? No sabes lo feliz que me hace escucharte decir eso Tanjirou (Dice mientras lo abraza)

Tanjirou: (Corresponde pero nota algo) Giyuu, que es este bulto? (Pregunta sonrojado y asustado)

Giyuu: No pude evitarlo no me odies por favor!!!

Tanjirou: (Muy avergonzado y ruborizado desviando la mirada) No se preocupe, pero... supongo que deberíamos hacer algo para arreglarlo...

En ese instante el menor coloco su mano sobre el bulto de Giyuu frotándolo y sintiendo como la vergüenza lo consumía, pero en eso su cara es tomada por el pelinegro quien comienza a besarlo de una forma apasionada mordiendo el labio del menor provocando con ello un quejido por parte de este y que abriera su boca, lo cual aprovecho el mayor para meter su lengua y comenzar a explorar la boca del pelirrojo hasta que por falta de aire se vieron obligados a separarse mientras ambos jadeaban.

Enseguida Tomioka se reincorpora sentando a Tanjirou en su regazo haciendo que el chico le dé la espalda. De esta forma el más grande mete sus manos debajo de la camisa del pequeño acariciando su pecho y apretando sus pezones haciendo gemir al de ojos granate.

Tanjirou: Ah... (Soltaba alguno gemidos mientras era tocado)

Giyuu: Relájate de aquí en delante solo te sentirás mejor

Luego de decir esas palabras Giyuu saca la camisa del joven y comienza a lamer su cuello provocando arcadas en el chico por las sensaciones que le provocaba, ya que era la primera vez que se sentía así, nunca nadie le había tocado de esa manera y su cuerpo reaccionaba de manera especialmente sensible a cada toque que le daban.

Ya en ese punto la vista del pelirrojo comenzó a nublarse por el placer que le generaba el más grande quien no detenía su toque, lamia y mordía su cuello, dejándole unas cuantas marcas, después de jugar una rato con el cuello de Tanjirou lo recostó en la cama boca arriba dispuesto a darle la misma atención a sus pezones lamiéndolos y mordiéndolos hasta dejarlos hinchados.

Aunque el de ojos granates se sentía en las nubes solo con eso, no quería ser el único en sentirse bien, por lo que detuvo al pelinegro quien se sintió un poco confundido por esa acción, pero después de eso el muchacho se acerca al bulto que sobresalía de la entrepierna del mayor y bajo sus ropas dejando expuesta solamente su erección.

Conviviendo con un DiosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora