Era una mañana tranquila y bastante soleada en la ciudad de Tokio, se había pronosticado un clima agradable para ese día, dentro de un gran apartamento se encontraban dos adultos jóvenes desayunando para llenarse de energía y proseguir con las actividades de su vida cotidiana. Ambos se encontraban viendo televisión mientras comían su desayuno, en el noticiero de ese día se había reportado un gran incendio en un pequeño bosque de la ciudad.
Noticiero: Se ha reportado un terrible incendio en uno de los bosques más famosos de la ciudad, tal parece que el incendio fue provocado pero lamentablemente no se encontraron sospechosos o culpables, y por desgracia el fuego termino por consumir la totalidad del bosque, matando con ello a muchos animales de la zona.
Sabito: Oye Giyuu, ese no es el bosque que está cerca del lugar donde trabajas? (Pregunto un joven de cabello color naranja un poco pálido con una cicatriz en su mejilla)
Giyuu: Sí, es una desgracia, malditos humanos asquerosos (Expreso sumamente molesto un joven de cabello negro con ojos azules)
Sabito: Vamos porque estas tan molesto? Tal vez fue un accidente (Tratando de calmar al otro)
Giyuu: Dijeron que el incendio fue provocado, además ese lugar había atraído la atención de una empresa bastante sucia que deseaba construir un hotel en ese sitio, es obvio que ellos lo hicieron.
Sabito: Vamos cálmate, mejor cambiemos de tema
Giyuu: Bien...
Sabito: Creo que ya te lo había dicho muchas veces pero tu comida cada día es mejor
Giyuu: Gracias me eh estado esforzando en ello, me alegra que te guste, Es casi tan buena con la de usted joven Sabito
Sabito: Oh vamos no sea modesto joven Giyuu me hace sonrojar (Responde de forma divertida)
Cada uno tenía su respectivo trabajo ambos se dedicaban a la misma profesión pero en diferentes áreas, Sabito era un chef especializado en la preparación de bebidas mientras que Giyuu se especializaba en repostería y por lo tanto su lugar de trabajo era distinto.
Entre una entretenida platica y halagos por parte de ambos transcurrió la mañana hasta que tuvieron que despedirse, ese día Sabito partiría a la casa del abuelo Urokodaki quien había sufrido una lesión por su agitado estilo de vida, a pesar de que el anciano les dijo en muchas ocasiones que estaría bien, que su vida no corría peligro y que no se preocuparan por él eso fue exactamente lo que hicieron los hermanos "Preocuparse".
El anciano Urokodaki Sakonji mejor conocido como "el abuelo" fue el encargado de la crianza de ambos muchachos, a pesar de que ninguno tenía parentesco o linaje de sangre que los uniera, todos se veían como una gran familia, Urokodaki era el abuelo de ambos chicos mientras que ellos se consideraban como mejores amigos y hermanos adoptivos.
Por ello, en verdad a los dos jóvenes les preocupaba demasiado la salud de su abuelo, porque a pesar de que ambos le dijeron en varias ocasiones que podía vivir con ellos en su apartamento y que era lo bastante grande para todos el viejo siempre se negó, por lo que ahora Sabito había sentenciado que iría de visita con el abuelo a cuidarlo por un tiempo y si era necesario arrastrarlo contra su voluntad a que viviera con ellos.
Sabito: Solo me iré por tres semanas, por favor no hagas nada estúpido en ese tiempo ok?
Giyuu: Pero si el único estúpido aquí eres tú (Dice de forma divertida)
Sabito: Ya quisieras, en fin nos vemos Giyuu, en serio cuídate voy a extrañarte (Dicho esto ambos se despiden y el pelinaranja parte del lugar)
Después de la partida de su hermano el pelinegro se prepara para ir al trabajo, ya que a pesar de ser temprano no quería llegar tarde y tampoco quería estar solo en el apartamento porque eso le traía muy malos recuerdos y lo ponía algo inquieto.
Una vez vestido con un pantalón negro, zapatos negros y una camisa color blanco Giyuu sale del lugar y se dirige al trabajo el cual se encontraba no muy lejos de ahí razón por la cual el chico se iba caminando, luego de un rato andando logra llegar a una pastelería, a la cual entra y se coloca una filipina color blanco que formaba parte de su uniforme de trabajo.
Mitsuri: Giyuu, llegas temprano (Saluda su jefa de forma alegre)
Mitsuri era una chica joven de cabello rosa con puntas verdes y ojos esmeralda que amaba los dulces, razón por la que decidió abrir una pastelería donde se vendieran todo tipo de postres, ella era muy linda y amable y se llevaba bastante bien con Giyuu a pesar de que este último no era muy sociable.
Giyuu: Hola Mitsuri, lamento incomodarte tan temprano
Mitsuri: Para nada, ven siéntate un momento y comamos algo rico, aún quedan cuarenta minutos antes de abrir, Iguro tráele a nuestro amigo un café para que se active y algún bocadillo.
Iguro: Lo que tú digas mi cielo (Responde un chico de cabello negro con heterocromia)
El joven heterocromico era novio de la chica, ambos se encargaban de la pastelería y a pesar de que a veces el chico se ponía un poco celoso de como su novia trataba a Tomioka no le odiaba ni nada por el estilo por lo que pasaron el rato juntos, hasta que se llegó la hora de abrir el local y comenzar a trabajar.
Al pasar las horas y culminar su jornada laboral el ojiazul se despidió de sus amigos- gerentes y salió del lugar bastante cansado, ese día había trabajado demasiado, muchos clientes habían ido al lugar y no le dieron un solo respiro al joven chef por ese motivo tuvo que hacer algunas horas extras y ya era muy tarde.
Estando bastante cerca de su apartamento Giyuu logra escuchar unos ruidos muy extraños que provenían de un callejón oscuro, por un momento el pelinegro decidió ignorarlo y seguir su camino pero los ruidos se hacían más intensos, parecía el llanto de algún animal que se encontraba sufriendo, así que se armó de valor y se acercó a una a una caja de cartón la cual levanto, al hacer eso se encontró con un mapache que tenía un pelaje rojizo.
Giyuu: Un mapache?, estará perdido? (Se pregunta a si mismo)
Pese a los intentos del pelinegro por calmar al animal este no paraba de llorar, al contrario sus lamentos se hacían más sonoros, aun así el joven tomo al mapache en sus brazos y por un momento pensó que este lo atacaría pero no sucedió, al contrario el pequeño animal se calmó un poco por esa acción.
Ya en sus manos Giyuu pudo notar el motivo del llanto del mapache, este se encontraba bastante herido, parecía muy maltratado como si le hubiesen golpeado y sus patas traseras se encontraban quemadas, no eran quemaduras graves pero se veía que dolían demasiado.
Giyuu: *Que debería hacer?* (Piensa dudoso y algo preocupado)
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Conviviendo con un Dios
FanfictionPor azares del destino Sabito se ve obligado a dejar solo a su hermano Giyuu por unos días. Sin embargo, durante ese tiempo el joven se encuentra con Tanjirou, un simpático mapache que a la vez es un Dios. Por alguna razón Giyuu y Tanjirou terminan...
