22.

36 7 1
                                        

Narra Shawn.

Estos hijos de puta colmaron mi paciencia, no puedo permitir que sigan tirando a la mierda mi maldito negocio y en cuanto descubra quien está detrás de todo esto lo va a pagar muy caro.

Estoy contrariado con todo lo que está sucediendo, han tumbado mis rutas, mis puntos, capturado a mis hombres y allanado mi casa, incluso la casa de Margaret, ¡donde vive Ethan! Se han metido de frente con quien no debían, y después de meditarlo un poco, me di cuenta de algo, luego de haber amenazado a los hombres de Liam y casi matar a Terrence, 3 días después ellos me dijeron que no había nadie que quisiera enfrentarse a mi y por supuesto ellos tampoco, que aun así lo quisieran, tampoco tenían el poder ni las razones para causar todo el daño, no lo creí, por supuesto, no creo en nadie que hable para salvar su vida, pero aún así, los dejé.

Todos los golpes que me han dado tienen algo en común, todos son hechos por la policia, y esto solo ocurre cuando pasa una de dos cosas, la policia quiere joderme, para lo cual no tienen razón porque siempre me escondo muy bien de la ley y la segunda es que alguien esté poniendo a la policia en mi contra y los esté usando para destruirme, siendo así la policia no es mi objetivo sino quien está detrás, pero eso tampoco es posible, nadie puede guardarse a la policia en el bolsillo de esta manera sin que yo me entere, se necesita adquirir mucho poder y nadie puede tenerlo en mi territorio, por eso decidí secuestrar a 3 policías, dos serán asesinados y el último hablará debido a la presión.

Según el informe de Adam, quien los ha estado torturando los últimos días, no han querido emitir ninguna información valiosa, me estaba ocupando de otros asuntos pero ahora es mi turno.

Me dirijo a la otra habitación del edificio abandonado en el que nos encontramos a la afueras de Miami. Ahí está Adam jugando a la ruleta rusa con un revólver, se alimenta del miedo de los policías, de los tres a pesar de ser el más amigable, siempre ha sido el más sanguinario.

Cierro con un portazo tras de mi, ganándome la atención de los 3 policías y Adam, quien hace el último disparo vacío apuntando en dirección a la cabeza de un policía y se levanta para cederme su puesto frente a ellos.

- muchachos, ya estoy un poco agotado, si quieren irse de aquí pronto, tendrán que darme un nombre.

- ¡no vamos a decir una mierda! - grita uno de ellos y escupe en mi dirección. Miro divertido a Adam, y este se ríe a carcajadas en respuesta.

- ¿eso sonó como un nombre? - pregunto a Adam y este niega aún entre risas.- a mi tampoco. Respuesta incorrecta. Sigue intentado.- saco mi arma de la cintura de mi pantalón y tras cargarla, presiono el gatillo.

Un disparo certero en su entrecejo.

Quedan dos.

- ya vamos viendo las consecuencias de no responder correctamente, ¿alguien quiere intentar?

Ninguno de los hombres responde y yo me siento en la silla, el respaldo de esta contra mi pecho y apoyo mis manos sobre el espaldar mientras los miro atentamente, con la mano que tengo mis pistola rasco mi nuca, me estoy desesperando un poco.

- no responder también tiene consecuencias.

- graves consecuencias.- añade Adam mientras afila dos cuchillos.

- no hay nada que podamos decirles, no sabemos nada.- el tipo habla con voz temblorosa, mientras el otro llora a su lado.

Niego lentamente con mi cabeza, con una expresión de decepción por su respuesta, con mi arma alterno el cañón entre uno y otro.

- tú o tú...- me debato mientras escojo al azar quién será mi próxima víctima. Ambos aprietan sus ojos y finalmente escojo al oficial que lloraba, y dejó vivir a quien me dijo que no sabía nada. La vida puede ser cambiante a veces, ya deberían saberlo.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Jul 05, 2020 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

MATAR O MORIRDonde viven las historias. Descúbrelo ahora