| WOLVES #4 |
Advertencia: Es recomendable no leer si no has leído los libros anteriores.
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SHADOWS | En donde las sombras lastiman.
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| TEEN WOLF X OC |
| TEMPORADA 3B |
Y estaremos volando por las calles con la gente debajo
Y ellos están corriendo, corriendo, corriendo
—Young God by Halsey.
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| No confíes en un zorro.
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El entrenador se quedó inconsciente durante unos segundos por la impresión de que su estómago fuera perforado por una flecha que salió de la nada y me arrodillé a su lado en el suelo una vez que salí de mi estado de estupefacción, viendo a Scott y Stiles imitar mi acción y el último presionó sus manos contra la herida para intentar detener el sangrado.
— ¡Sáquenmela! ¡Sáquenmela! ¡Sáquenmela! —gritó el entrenador a todo pulmón, sin quedarse quieto por un momento y provocando que toda la clase se acercara para ver que sucedía.
—Entrenador —lo llamó Scott tratando de calmarlo.
—Santo cielo, me voy a morir. ¡Sáquenmela! ¡Me voy a morir!
—Entrenador, no se va a morir —aseguró Stiles.
— ¡Me voy a morir! —insistió.
—Dolerá menos si deja de moverse —le dije, sujetando su mano e intentando empujar su cuerpo hacia abajo para inmovilizarlo.
— ¡Sáquenmela!
—Quédese quieto. Ya viene la ambulancia —insistí.
— ¡Sáquenla! ¡Me voy a morir!
— ¡Atrás! ¡Denle espacio! —El grito de Aiden espantó a todo el mundo, obligándolos a dar varios pasos atrás para no sofocar al entrenador.
Intercambié una mirada con Scott cuando noté la distancia que había entre todo el grupo y nosotros, viéndolo asentir con la cabeza y suspirar, comenzando a tomar el dolor del entrenador. Lo imité y resistí tanto como pude, mirando directamente al entrenador cuando el dolor sobrepasó mi límite y al parecer también el de Scott, que se veía tan adolorido como yo e intentaba ocultar su mueca.
—Creo que se desmayó —murmuré, notando como el entrenador finalmente había dejado de gritar y sacudirse.
—Lo pude haber matado —murmuró Stiles, mirando sus manos llenas de la sangre del entrenador—. Lo pude haber matado. ¿Si fuera la cabeza o la garganta?
—Pero no lo es, y va a estar bien —le aseguró Scott.
—Creo que oí una ambulancia —notifiqué, mirando a un costado al oír las sirenas de la ambulancia.