| WOLVES #4 |
Advertencia: Es recomendable no leer si no has leído los libros anteriores.
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SHADOWS | En donde las sombras lastiman.
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| TEEN WOLF X OC |
| TEMPORADA 3B |
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Un grito de espanto abandonó mi garganta cuando, durante mi carrera por el bosque para encontrar a Stiles, una brillante luz me cegó y después escuché un grito igual de asustado. Dejé de gritar cuando reconocí el otro grito como el de Stiles, viéndolo tranquilizarse al igual que yo y todo quedó en silencio a excepción de nuestras bastante agitadas respiraciones.
—Creo que encontré algo —notificó.
—Nosotros también —avisó Scott.
—Encontramos a Malia. Bueno, algo así. Ella es un coyote —balbuceé.
— ¿Un coyote?
—A Scott lo mordió una bestia gigante de ojos rojos que resultó ser un sujeto loco que llevaba años en estado catatónico, Jackson se convertía en una enorme lagartija que asesinaba personas y los gemelos fusionaban sus cuerpos para crear un enorme hombre lobo, así que no me digas que no me crees lo de esa niña siendo un maldito coyote porque juro que voy a golpearte —espeté, lanzándole una mala mirada.
—Está bien, está bien, te creo. Tranquilízate un poco. —Alzó ambas manos en un gesto de paz—. Tengo que mostrarles lo que encontré. Es por aquí, síganme.
Caminamos por el bosque siendo liderados esta vez por Stiles, subiendo una colina hasta llegar a una superficie alta y rodeada por rocas que ocultaban una cueva. Stiles entró primero y Scott y yo lo seguimos, encorvándonos lo necesario para entrar en el reducido espacio de la cueva.
— ¿Qué es esto? —pregunté.
—Es la guarida de un coyote.
—Hombre coyote —corrigió Scott.
— ¿Ven esto? —Stiles se arrodilló en el suelo, tomando una chaqueta y mostrándola a nosotros—. Es de Malia. Es la misma que llevaba en la foto —aseguró.
—No deberíamos estar aquí —murmuré.
— ¿A qué te refieres?
—Ya no regresará. Acabamos de invadir su hogar. Nuestro olor estará por todas partes —puntualizó Scott.
—Si no regresa aquí, ¿adónde irá? —pregunté.
—No lo sé.
— ¿Puedes rastrearla? ¿Crees poder sentir su olor? —indagó Stiles.
—Quizá. Pero lo hago mejor cuando me convierto en lobo. Y aún me preocupa que al hacerlo, no pueda volver a convertirme —manifestó Scott.
—La puerta sigue abierta —dedujo mi hermano, mirándome después—. ¿Qué hay de ti? ¿Crees poder hacerlo?
—Todavía no soy muy buena con eso —admití—. Si no contacto a Derek, tendremos que pedirle ayuda a alguien más.
Stiles asintió, haciendo una mueca. Aunque ya había pasado un mes desde que todo lo sobrenatural finalmente se presentó en mí y había estado practicando demasiado para no causar tantos problemas como Scott o Isaac lo hicieron en su momento, todavía era prácticamente nueva y me faltaba aprender muchas cosas.