Juliana condujo por encima del límite de velocidad permitido sin siquiera preocuparse por el riesgo inminente de obtener una multa o, peor aún, provocar algún tipo de accidente. Gracias a Dios o a la protección del universo, ella pudo llegar al hospital sana y salva. El único problema era que su corazón se había instalado en su garganta y cada latido dolía más y más fuerte desde que recibió la llamada telefónica de la escuela de su pequeña princesa, el amorcito de su corazón, su Cat.
- ¡Por favor, necesito encontrar a mi hija! - Ella gritó en medio de la recepción a cualquier persona que pudiera dirigirla a Catharina.
- Señora, por favor cálmese. ¿Cómo se llama su hija? - respondió la recepcionista y lo más rápido posible escribió en su computador el nombre completo que le dictó Juliana.
- Catharina Carvajal Valdés - dijo la pelinegra con voz agitada.
- Ella está en el tercer piso... - respondió la joven.
- ¡Gracias! - contestó la pelinegra antes de desaparecer de allí.
Juliana corrió hacia las escaleras sin escuchar siquiera lo que la joven tendría que decir, sintió que le temblaban las piernas, que le sudaban las manos y que se le secaba la boca. La señorita Dora, maestra de Cat, había llamado a su móvil veinte minutos atrás para decirle que su hija se había caído en la escuela durante una de las actividades. No podía decir que tan grave era la lesión, pero que llevaría a la pequeña al hospital y la cuidaría mientras sus dos madres se les unían allí.
Al llegar al piso de pediatría y girar rápidamente por el pasillo, la pelinegra vio instantáneamente a Valentina cuyo rostro evidenciaba el mismo pánico y nerviosismo que el suyo propio. Era la primera vez que algo así le ocurría a Catharina, y ambas no podían estar más desesperadas, angustiadas y nerviosas.
- ¡Amor! - Valentina corrió hacia los brazos de Juliana y la abrazó con fuerza, las dos con lágrimas en los ojos tratando de fingir un estado de calma inexistente para no romperse una frente a la otra. Cat era el mundo de las dos, su luz, su calma en medio de la tempestad, aunque ella era una tempestad en si misma de amor, dulzura y aventuras.
- Val, mi amor ¿la viste? ¿alguien te dijo qué sucedió exactamente? - preguntó Juliana aún agitada por la prisa con que subió las escaleras.
- Todavía no la vi, también acabo de llegar. Juls... - su voz estaba bajando mientras sus preocupaciones le consumían el cuerpo, su respiración empezó a ser errática y Juliana la abrazó más fuerte, ofreciéndole su cuello para que enterrase su rostro allí.
- Mi vida, todo estará bien... tratemos de mantenernos lo más serenas posible, ¿de acuerdo? Cat nos necesitará fuertes - Juliana besó su frente tratando de calmar a su esposa, pero estaba tanto o más asustada que Valentina.
- Señorita Dora - gritó la castaña cuando vio pasar a la maestra de Cat. La joven las alcanzó sintiéndose visiblemente consternada y culpable por lo sucedido.
- Señoras Carvajal Valdés, siento mucho lo que pasó. Juro que estaba cuidando a los niños, pero se emocionan demasiado durante los juegos con balones y no pude...
- ¿Qué pasó por el amor de Dios? - la pelinegra la interrumpió con la locura consumiendo su cerebro y el miedo su corazón. Su esposa le sostuvo la mano y la apretó suavemente, dispuesta a prepararse para lo que estaban a punto de escuchar.
- Catharina estaba jugando al futbol - cerró los ojos sin estar segura de sí tenía o no el coraje para hablar de lo ocurrido. Las dos madres la miraban expectantes, sin siquiera moverse por un segundo - Se cayó al suelo, en realidad ni siquiera sé cómo. Fue tan repentino y ...
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Baby Cat
FanfikceNarra la historia de la familia Carvajal Valdés, Juliana y Valentina como madres de una hermosa pequeña de cinco años: Cat. La pequeña es la mezcla perfecta de las características más bonitas de sus madres, la terquedad y fortaleza de Juls con la d...
