f i n a l e

1.2K 230 51
                                        

Cuando no tienes experiencia de absolutamente nada, pero tienes curiosidad de absolutamente todo, puedes volverte una persona completamente diferente.

Cuando se trata de relaciones, soy menos que una novata.

Años no aceptando cosas como la felicidad realmente tuvo sus consecuencias. Desde aquella noche que Ei vino a verme a casa para saber de mí tras el incidente de la U.S.J., las cosas cambiaron de forma drástica.

Ni se imaginan la cara de Hatsume cuando llegué a saludarla, dándole una abrazo sorpresa por la espalda el día que regresamos a clases.

— ¿Te atacó un don de felicidad? —cuestionó entusiasta— Es bueno verte feliz siendo que siempre parecías tan...
— ¿Indiferente..? —pregunté a lo que ella asintió— Me siento diferente... Necesito ayuda con algo...

Y le expliqué lo ocurrido. No tardó el dar vueltas de emoción mientras tarareaba en victoria, porque según ella, sabía yo sentía algo por Eijiro. Se mostró bastante interesada.

— Entonces, no sabes absolutamente nada de cómo funciona esto —dijo divertida.
— Es decir, realmente, casi nada... Tampoco es que no sepa de la existencia de las parejas...

Las ocasiones que podíamos conversar, las tomábamos, aún si eran durante clases. Ahora sentía lo que era tener una amiga y confiarle cosas, empezamos desde lo básico antes de tratar el tema de Eijiro como tal. Se vio algo absorta en mi historia mientras avanzaba otro de sus bebés, el cual no tardó en estallar debido a una distracción de su parte. Me culpa de que mi narración la absorbió demasiado.

Incluso me dijo que intentaría hacer un proyecto que se encargue de dar abrazos para cuando esté sola y me hagan falta. Reí ante la idea.

Si bien pude haber ido a ver a Ei durante los recesos, creo no tengo el valor o confianza de aparecerme en su salón. Y bueno, él tampoco vino, así que no me puede decir nada.

~~~

— Creo podría preguntarle sobre su don —dijo entusiasta Midoriya.

Porque tras regresar, el incidente se había vuelto un gran tema entre el curso de héroes, al igual que toda la academia, pero nosotros fuimos quiénes vivieron la experiencia.

El miedo, el dolor, la ansiedad y la determinación, todo fue real... Al menos ahora estamos en mayor calma, pero sigo con los recuerdos haciendo presencia en mi mente de vez en cuando.

_____ es el tipo de persona jamás terminaré de dilucidar, un misterio que me incentiva a querer resolverlo, su forma inusual de ser fue lo que empezó por llamar mi atención. No imaginé llegaría al punto de una atracción y cariño, sobretodo que fuese mutuo...

El día concluyó en que me topé con ella a la salida, mejor dicho que la vi a lo lejos con Hatsume. No pude evitar acercarme a ellas.

— Veo se encuentran bien —dije llamando la atención de ambas.

Ni bien me vieron, _____ se ocultó tras Hatsume a lo que reí de ternura.

— ¿Sabes si _____ fue atacada por un don de alegría? —cuestionó la de cabello rosado.
— ¡Mei!
— Es que no pareces la persona que conocí —dijo divertida.
— Ya hablamos de eso —respondió _____ ocultando su rostro aún más en la espalda de su compañera.
— Tengo muchas ideas en mente, así que les dejaré a solas —dijo entusiasta antes de guiñarme e irse— ¡Me debes mostrar los avances!
— ¡Lo sé!

Quedamos nosotros dos, sin alcanzar a decir palabra para cuando a lo lejos escuchamos varios gritos de ánimo.

— ¡Tu puedes, Kirishima! —escuchamos decir a las chicas de mi clase al unísono.

"Shelter" Kirishima, EijiroDonde viven las historias. Descúbrelo ahora