"Solo molestas" "Eres un estorbo" Esas palabras se repetían en la mente de Fargan como si de un disco rayado se tratase mientras se agarraba la cabeza con las manos, sentado en el suelo y apoyado contra la pared de su habitual completamente a oscuras. Se preguntaba qué había hecho mal, pero pronto se respondió a sí mismo, diciéndose que todo, como siempre, si era un inútil que solo lo estropeaba todo, como a Willy le gustaba recordarle. Soltó un gemido bajo mientras empezaba a temblar, agarrándose la cabeza con aún más fuerza si cabe. Estaba aterrado, porque creía que había conseguido que la persona a la que amaba le odiase de una vez por todas debido a su estupidez y torpeza. Se dijo que debería haberse quedado en casa, o si no, que debería haberse quedado callado y haber seguido los planes de Vegetta sin rechistar, haberse limitado a sonreír y asentir mientras hacía lo que le decía, pero no, tenía que ser él, tenía que sabotearse tanto a sí mismo como a los demás, que si no parecía que no se quedaba contento.
Aquel nefasto día había quedado con su querido Vegetta pues hacía mucho que no se veían, así que Fargan le propuso verse para hacer cosas juntos, siendo eso solo una excusa para pasar más tiempo con él, cosa de la que ahora se arrepentía profundamente. El ojimorado por supuesto que aceptó. Todo fue de mal en peor, primero por su culpa la gasolinera del pelinegro dejó de funcionar, después, también por su culpa, el tractor de Luzu desapareció, ninguno de los dos estaba seguro de como, en el Nether le tuvo que proteger porque no fue bien preparado, cuando entraron también por petición suya, en resumen, ese día la cagó pero bien. Todo resultó en Vegetta llamándolo estorbo, molesto, inútil entre otras, también le dijo que solo le cambiaba los planes, haciéndole perder el tiempo en la gran mayoría de las ocasiones. Fargan soportó todos los comentarios con una sonrisa y una actitud despreocupada, pero al llegar a casa se derrumbó, llorando hasta quedarse dormido del agotamiento.
Desde entonces, Fargan se mantenía lo más lejos posible de Vegetta, temiendo lo que le haría si se acercaba demasiado, estaba seguro de que ahora le odiaba, por lo que nada bueno podía ocurrir si no mantenía las distancias, o eso le habían enseñado desde pequeño, si te acercabas a alguien que estaba enfadado o al que no le gustabas, te llevarías una paliza en el mejor de los casos, en el peor algo mucho más doloroso. A pesar de que estar alejado de él le dolía, estaba seguro de que era lo mejor para los dos, así el ojimorado no tendría que lidiar con alguien como él, y él se mantenía a salvo de su odio. Por supuesto, trataba de hacer como si nada, cosa que conseguía ya que en un principio ni Fargan ni Vegetta solían estar mucho juntos, el ojimorado pasando más tiempo con Rubius, cosa que le ponía triste y celoso al mismo tiempo, porque sabía que el jamás podría ser el oso, mientras que él pasaba más tiempo con Alexby o con Willy, así que le fue sencillo fingir, sin embargo no podía evitar que en las reuniones o cada vez que se veían, empezase a temblar, se le secase la boca y se le formase un nudo en el estómago, pues el pelinegro imponía mucho con su estatura junto su bien trabajado cuerpo. Imágenes que recreaban a Vegetta pegándole se producían en su cerebro sin ton ni son hasta el punto de hacerle saborear sangre, la sombra de lo dolorosos que serían sus golpes reptando por todo su cuerpo. No, no estaba dispuesto a exponerse a eso a pesar de saber que se lo merecía, mejor mantenerse lejos.
Por otro lado, Vegetta sí había notado la repentina distanciación de Fargan, cosa que le descolocaba, no entendía a qué venía. Se dijo que quizá le molestaron los comentarios que hizo el otro día, que a pesar del tono juguetón que utilizó para que no pensase que lo decía en serio le habían molestado igual. Trató de acercarse al búho para disculparse, pero cada vez que lo hacía primero se ponía pálido, después empezaba a temblar, y por último se escabullía, de forma que le era imposible hablar con él. Esa actitud le preocupaba, era obvio que el castaño no estaba bien, pero no sabía como acercarse para solucionarlo o tratar de ayudarle si ni siquiera podía intercambiar un par de frases con él. Lo peor era que los demás no parecían notar la errática actitud de su amigo, pero él no quería señalarla por si empeoraba las cosas, lo último que quería es hacer sentir al búho más incómodo. Finalmente, decidió ir a hacerle una visita a su casa, temiendo que si dejaba pasar más tiempo sin abordar la situación Fargan acabaría por hacerse daño de verdad.

ESTÁS LEYENDO
Fargetta Month
FanfictionUna historia corta de la pareja Fargan x Vegetta por cada día del mes. Los temas del Month los he creado yo, la portada ha sido creada por @Thoke__14