-¿Regresaras conmigo o con Jack?-
-si no te molesta me gustaría regresar contigo.-
-me parece bien.-pese a qué el coche ya estaba estacionado, ninguno de los dos pretendía bajarse.-¿Te gustaría ir a algún lugar después del colegio?-
-no, pero...-aquella mañana había amanecido con el cielo gris, le asustaba pensar que podía llover mientras viajaban en coche.
-¿Sucede algo?-
-nada, olvídalo.-
-anda dime, puedes confiar en mí.-
-en verdad no es nada.-
Taylor bajo la mirada y Demián suspiro suavemente.-confiaré en ti está vez, pero si necesitas algo no dudes en decirme.-
-entiendo.-
♪♪♪
Liam estaba sentado en un banco de madera frente a aquella enorme mesa del laboratorio, miraba con atención como las pequeñas gotas de lluvia comenzaban a golpear en los ventanales del salón, curioso, dirigió su mirada hacia el castaño, quien estaba con la cabeza pegada a la mesa.
-¿Estás bien?-preguntó, el castaño negó sin levantar la cabeza.-¿Quieres algo de tomar, o algo de comer?-nuevamente una negativa.-no puedes estar así, lo sabes.-
El alfa rubio apareció por la puerta del laboratorio, entró al salón y se acercó hasta los omegas. Dibujó una sonrisa mirando al pelirrojo.-hola.-
-tks. No me hables como si fuéramos amigos.-
Taylor levantó el rostro con un semblante serio.-quiero vomitar.-
-tranquilo, seguro es por el embarazo.-
El alfa pelinegro apareció, se acercó y coloco su mano sobre la espalda del Omega castaño.-¿Cómo estás?-
-quiero vomitar.-
-ven conmigo, te llevaré a la enfermería.-Taylor se levantó, Demián cargo su mochila y ambos salieron del laboratorio.
Liam fingió mirar su celular, al notar que el rubio no tenía intenciones de irse, decidió presionarlo.-¿No tienes clases?-
-tengo dos horas libres.-
-bien por tí. Mi clase está por empezar así que largo.-
Jack sonrió, se sentó dónde antes estaba el Omega castaño y sonrió ampliamente.-me quedaré aquí contigo. No tengo nada mejor que hacer, afuera está lloviendo y aquí adentro puedo tomar nota de la clase.-
-has lo que quieras.-
♪♪♪
Demián pudo notar los pequeños temblores en el Omega, aquello comenzaba a preocuparlo.-¿Tienes frío?-
-un poco.-
Llegaron a la enfermería, la cuál estaba vacía, Demián cerró por dentro y obligó a que Taylor se sentará en el borde de cierta cama.
-hoy no hay servicio de enfermería, así que por ahora solamente trataremos de hacerte entrar en calor.-se quitó el sacó del traje y con el cubrió al Omega, después lo cubrió con una de las cobijas que había en la enfermería.
-¿Y mis clases?-
-no importan ahora.-Demián subió a la cama, se quedó medio acostado y atrajo al Omega hacía si con suavidad.-ven aquí.-
La posición en sí era un poco comprometedora, el Omega estaba envuelto con un sacó y una cobija entre los brazos y las piernas del alfa.
-menta.-
-¿Qué?-
Taylor inhaló el aroma.-hueles a menta.-
-ah, se me terminó el spray que uso para ocultar feromonas.-
-¿Tú aroma natural es menta?-
-si.-
-hueles bien.-Demián sonrió rápidamente mientras abrazaba con más fuerza al Omega.
-¿Sigues teniendo frío?-
-no.-
Se acercó y con suavidad fue depositando besos en la cabeza del Omega.-si tienes sueño puedes dormir, yo estaré a tu lado cuando despiertes.-
♪♪♪
El Omega no podía concentrarse, su profesora estaba dando la clase pero no podía poner atención, pues aquel alfa rubio le sostenía la mano y jugaba con sus dedos suavemente.
Una corriente eléctrica le recorrió el cuerpo en cuanto el alfa entrelazó sus dedos y le beso el dorso de la mano.
-¿Podrías estarte quieto? Quiero concentrarme.-habló el Omega con las mejillas rosadas.
-pero no te estoy hablando.-
-pero tus acciones me desestabilizan.-el alfa sonrió ante tal confesión.
-¿Te gusta que tomé tu mano?-
-no.-
-¿Quieres ver cómo logro romper tu concentración durante todo un día?-
-no creo que sea posible.-eso es lo que decía, pero por dentro sabía que eso era muy fácil de conseguir.
-¿Apostamos? Si yo gano haces lo que yo quiera.-
-vale.-
El alfa saco su celular, fue directamente a la cámara y activo el temporizador a tan solo tres segundos.-mira directo a la cámara.-lo sujeto de la cadera y el Omega retuvo el aire.-oh, espera, voltea rápido.-
-¿Qué?-en cuanto el Omega volteó sus labios fueron apresados por los del alfa.
Sintió como los labios ajenos se movían con suavidad sobre los suyos, y como aquella mano sobre su cadera lo acercaban más al cuerpo del alfa.
-¡Jóvenes!-el fuerte grito los hizo separarse.-esto es un salón de clase, por favor salgan inmediatamente y vayan a la dirección por un citatorio para sus padres.-
Ambos salieron del salón, Liam torció los labios y Jack iba más que feliz.-perfecto, el único que va a sufrir son yo porque tú no eres de ese salón.-
Jack camino a la par del Omega y sin pensarlo lo tomo de la mano.-¿No valió la pena?-
-por supuesto que no.-
-auch. Déjame compensarte y llevarte a comer algo después de clases.-
-no gracias. Quiero hacer otras cosas.-
-¿Cómo cuales?-
-no te interesa.-Jack se detuvo y acorraló al Omega contra la pared.
El pelirrojo enrojeció y aparto la mirada, sus manos seguían entrelazadas.-¿Puedo besarte de nuevo?-
-estamos en el pasillo, si alguien nos ve nos irá peor.-
-nadie puede ser castigado por un beso.-con su mano libre sujeto con dulzura el mentón del Omega.-¿Puedo?-
-¿Para que preguntas si de cualquier manera me vas a besar?-
El alfa se acercó lentamente y juntó sus labios con suavidad, los labios del Omega eran suaves y delicados, sonrió al sentir como el Omega reforzaba el agarre de sus manos.
Liam se dejó llevar, tanto así que olvidó su odio por los alfas y se aferró a la camiseta ajena.
Al separarse, ambos se miraron directamente, el Omega estaba rojo hasta las orejas, avergonzado, oculto su rostro en el pecho del alfa, quien solo de limito a sonreir con ternura y acariciarse su rojo cabello.
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¡Solo Quería Un Bebé!
RomantiekEstá la historia de un Omega que quiere embarazarse, hará de todo para poderlo conseguir, sin la necesidad de llegar a sufrir en el proceso.
