Cap 2: ¿Una amiga?

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Hipo caminaba por los extensos pasillos de su escuela tratando de recordar donde estaba el aula en el que le impartirían su primera clase del día, después de que en esa mañana se levantara mas temprano de lo debido para evitar toparse con sus compañeros de habitación, y que estos siguieran regañando le por lo que en el anterior día había sucedido.

Así también podría evitar cualquier contratiempo, pues era totalmente consiente, que al ser un lugar que el desconocía avía una alta posibilidad de terminar perdiéndose en más de una ocasión, aún ha pesar de ya haber recorrido la mayor parte de lugar el día anterior: no quería llegar tarde en su primer día de clases.

Sin embargo tras un rato de búsqueda, no podía hallar su salón, aun que estaba casi seguro que se encontraba bastante cerca, así que optó por preguntar a alguna persona con la que se encontrará, y que por supuesto se viera menos perdida que el.

En un rayo de esperanza que los dioses le otorgaron, entre todas las personas que se encontraban transitando el pasillo a esa hora, se topó con una chica pelirroja que caminaba bastante tranquila pero un poco apresurada por el lugar.

Hicup: . . . Emmm disculpa, me podría ayudar con algo –de manera tímida pero velos se acercó a la chica con la esperanza de recibir su ayuda, y esperando no molestarla por la osadía de hablarle cuando se notaba que llevaba un poco de prisa.

¿?: Por supuesto en que te puedo ayudar.

Hicup: bueno estoy buscando el salón M-01 pero no lo encuentro y . . . –no pudo terminar de formular su pregunta pues la chica fue más rápida al entender su situación y por ende interrumpir su habla

¿?: Eres de primer año –afirmo la chica para ella misma– entiendo yo también tuve problemas en mis primeros días aqui. Ben te acompaño a tu salón sin ningún problema, ya que el mío esta justo en frente, es algo conveniente no? –termino de decir de madera educada y con una radiante sonrisa que le inspiro confianza a Hipo.

Así tras ese pequeño intercambio de palabras ambos empezaron a caminar hombro a hombro hacia sus respectivos salones, mientras platicaban de manera amena sobre algunas cosas triviales que se les pudiera ocurrir, y así no caer en ese típico silencio incómodo, pues ninguno quería eso.

Tras uno rato de caminata, mientras charlaban se dieron cuenta de que ninguno se había presentado de manera correcta, por lo que procedieron a ello, dándose cuenta de un dato un tanto intrigante. 

Hicup: Es cierto no me he presentado. soy hicup haddock III, heredero de la tribu de los gamberros peludos.

¿?: . . .

Hicup: pasa algo –menciono un poco extrañado por el silencio de la chica

¿?: No, no. . . . yo soy la princesa Mérida de Dunbroch.

Hicup: ¿De Dunbroch as dicho?...

Mérida: así es.

Hicup: . . . Amm yo . . . Disculpa mi osadía pero. . . Si no mal recuerdo la actual princesa de Dunbroch apenas tiene 10 años... y no se llama Mérida, se llama Elinor.

Mérida: No, no, Elinor es mi madre, la reina, y te puedo asegurar que no tiene 10 años.

Hicup: es imposible. . . hace unos meses atrás acompañe a mi padre a Dunbroch y he conocido tanto a los reyes como a la princesa, y a pesar de que . . .    si te pareces un poco a ella. no son la misma persona.

Un silencio bastante incomodo apareció alrededor de ellos, aquel que asta ase unos momentos atrás habían estado evitando, por lo que Mérida optó por retomar su camino hacia su respectivo salón sin agregar ninguna palabra mas a la conversación anterior, pero al voltear un segundo asía atrás y darse cuenta que el chico al que estaba ayudando no la seguía se regresó, y lo tomo del brazo para que la siguiera de nuevo, y posteriormente a eso decir sus siguientes palabras, para tranquilizar los evidentes nervios y preocupación del chico castaño.

Mérida: No te comas la cabeza con esto. seguro que hay una explicación para lo que pasa, así que después de clases, ¿que te párese vernos en comedor del castillo mag? . . . llevaré a unos amigos que podrían ayudarnos a resolver esto.

Hicup: emm, si está bien te, te veré ay entonces.

Sin tener más que decir y después de superar el momento incómodo, los 2 siguieron su camino hacia sus salones mientas retomaban lenta mente su anterior plática con un poco más de confianza que anteriormente.

Narra hicup:

Al final después de un rato breve de caminata por los pasillos de la escuela, pude llegar a mi salón sin muchos inconvenientes, todo gracias a la chica que me e encontrado mientras caminaba perdido por los pasillos de la escuela . . . Mérida, si no mal recuerdo ese era su nombre.

Mérida es una chica agradable aun que tengo la impresión de que no le e caído del todo bien, ella va en segundo año, y al igual que yo pertenece al castillo mag, por lo que es mas que seguro que me la tope frecuente mente por los pasillos de la escuela.

Me explico que esta no es una escuela común, algo de lo que ya me avía percatado desde que vi a esas criaturas, que solo había visto en los libros de la gran biblioteca de berck, paseándose por los jardines y pasillos de la escuela, sin embargo lo que dijo después me dejo mucho más asombrado.

La escuela no se llamaba academia de guardianes por pura casualidad, de echo la escuela era justo eso. . . una academia para guardianes.

Personas únicas y con grandes habilidades, capaces de mantener el equilibrio entre el bien y el mal.
Sin embargo como ya lo he dicho antes, esto es una academia por lo que no pueden poner en peligro a los alumnos de esa manera, así que los únicos totalmente capaces de ponerse en tal peligro eran aquellos que pertenecían al castillo blanco.

El castillo blanco aquel que funge la tarea de albergar a todos los "alumnos" excepcionales. para pertenecer a este tenías que tener ciertas cualidades especiales, ¿cuales eran esas cualidades especiales?. . . no lo se, pues Mérida no me lo digo ya que es algo que ella o cualquier otro alumno desconoce. 

Fin del capítulo.

ESCUELA DE GUARDIANESHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora