Las vacaciones finalmente habían llegado, 18 de diciembre, último día de escuela y todos estábamos más que felices.
- Alguien sabe donde está Connor? - preguntó Jack mientras tomábamos asiento en nuestra mesa favorita.
- Ni idea, salimos de clase y dijo que iría a su casillero - respondío Josh.
- Dios hace mucho frio - hablé
- Quieres qué te de mi chamarra? - preguntó rápidamente Josh, lo cuál todos lo tomaron en otro sentido y típicos "aww" no faltaron y más por parte de Keylee
- No, está bien Josh, te podrías enfermar, aparte tengo mi chamarra en mi casillero, iré por ella. - dije
- Te acompaño - dijo Keylee
- No, esta bien, iré rápido, tú sigue comiendo - respondí a lo cuál ella sólo asintió.
Iba muy concentrada hacia mí casillero mientras tarareaba una canción, al llegar saque mi chamarra y cerré.
Iba de vuelta y recordé que Connor había ido al suyo así que decidí ir a ver si seguí ahí para irnos juntos con los chicos.
Antes de poder llegar a su casillero me detuve, pues si estaba ahí, estaba con Heather, estaban besándose.
Todos los sentimientos de odio que podrían existir, yo los sentí en un sólo instante.
Pero ¿Cómo diablos podría odiar? Ella es cómo un ángel, al cuál todos amaban, incluido aquel chico que había robado mí corazón por completo.
Después de ver eso y de recordar lo que pasó aquel 3 de diciembre y cómo evidentemente esa conexión que sentí que había entre nosotros aquel día, solamente era producto de mi imaginación, decidí marcharme de aquel lugar.
Ni siquiera me sentía con los ánimos de seguir en aquel lugar y tampoco quería regresar con los chicos porque sabía que él estaría ahí y así que me tome mi tiempo para regresar.
- Hey te tardaste - dijo Chase cuando me acerque a la mesa donde todos estaban, incluidos Connor y Heather, la cuál ahora estaba en mi lugar usual.
- Si, yo me distraje con algo - hable mientras veía cómo Connor tenía una gran sonrisa en su rostro, esa peculiar sonrisa que tanto amaba de él.
- Heather se sentó en tu lugar, pero ven aquí hay espacio - habló Josh.
- No, de echo, tengo que ir a la biblioteca a ver un libro que necesito para mi ensayo de la universidad, amm los veo más tarde - hablé rápido mientras tomaba mis cosas y antes de que dijeran algo yo me encontraba dando la vuelta para tomar camino hacia el interior de la escuela.
Tan sólo por un momento creí que podría haber una pequeña posibilidad de que existiera algo entre él y yo, y me equivoque.
La primer clase después del almuerzo no la compartía con nadie de los chicos y estaba completamente agradecida por eso, ya que no tenía ganas de hablar con nadie; pero la suerte no dura toda la vida porque la siguiente clase la compartía con Chase y Josh.
Estaba sentada esperando a que el profesor llegara y la clase terminará por llenarse, ya que sólo había como siete personas en el salón contándome, estaba sumergida en mis pensamientos hasta que sentí la presencia de alguien a un lado de mí, pero sólo hice caso omiso, hasta que habló.
- En serio un libro para el ensayo de la universidad? No tenías una mejor excusa? Porque hasta donde sé el ensayo es personal y no necesitas de un libro - habló Josh y tenía razón, fue la cosas más estúpida que pude decir.
- Lo sé - me limite a responder.
- Qué es lo que pasa Lydia? - preguntó él - Es por Connor, no es así? - habló nuevamente.
- No pasa nada Josh - respondí después de un rato.
- Claro que pasa y sólo quiero que sepas que aquí estoy para lo que sea, si? - respondío él
- Gracias - respondí, él era una de las personas que siempre estuvo y sigue estando.
Las clases terminaron e iba caminando por los pasillos, todos estaban alegres por el final de semestre, las vacaciones al fin habían llegado y todos estábamos listos para dejar de ir a la escuela por al menos dos semanas.
Iba muy concentrada hasta que sentí unas manos que se posaron en mis ojos impidiendome ver.
-Quién soy? - dijo alguien con una voz demasiado grave, claramente finjida.
- No lo sé, Dylan? - respondí, aunque claramente sabía que era Connor, pues su olor, su tacto cálido, sus manos, indicaban que era él y para una persona que está completamente enamorada de alguien es muy fácil reconocer a la persona.
- Oye yo no soy tan feo - dijo mientras quitaba sus manos de mis ojos.
- De echo él es más lindo - respondí
- Claro que no - dijo él "indignado".
- Veo que estas de muy buen humor - dije
- Lo estoy - respondío él con una enorme sonrisa, la cuál me hacía sentir millones de cosas.
- Se nota - me limite a responder.
- Heather me pidió una disculpa y hoy tendremos una cita - y ahí estaba nuevamente, todo era sobre Heather, habría deseado demasiado que todas esas sonrisas fueran por mi y no por alguien más.
- Genial - respondí.
- No te alegra? - preguntó él, a lo cuál tenía unas inmensas ganas de responder que no.
- Oh no, claro que sí, no lo tomes de otra manera cariño, claro que me alegra - respondí mientras le regalaba una gran sonrisa falsa.
- Bueno, por qué te fuiste en el almuerzo? Ni siquiera me di cuenta - claro que no se había dado cuenta.
- Yo tenía unas cosas que hacer - me limite a responder.
- Oh, de acuerdo. Te acompaño a casa? - preguntó él.
- Claro que no, ella y yo tenemos cosas que hacer - respondío Keylee por mí, la cuál acababa de llegar.
- Oh de acuerdo, supongo que las veré mañana en casa de Chase - Dijo él
- Si, ahí nos veremos - respondío Keylee a lo cuál sólo asentí y vimos cómo se alejaba.
- Diablos tenemos que hablar - dijo ella
- Sobre qué? - cuestione.
- Por Dios no te hagas cómo que no sabes. Por qué te fuiste en el almuerzo? Fue por el imbécil de Connor y Heather, no? - dijo ella a lo cuál asentí, pues no servía de nada mentirle, no a ella.
- Aquel día en la playa fue un momento único, sentí una gran conexión con él, tan sólo por un momento creí que podríamos llegar a tener algo, sabes? - respondí
- Que se vayan al diablo, ella ni siquiera es tan bonita y él es un imbécil que se pierde el tenerte, si? - dijo ella a lo cuál sólo pude reír.
- Ahora animo, iremos a comer y a comprar algo bonito para la reunión de mañana, te parece? - dijo ella a lo cuál sólo asentí y reír.
Estar con ella era genial, sabía cómo subirme el animo demasiado rápido.
Toda la tarde la pasamos en mi cuarto riendo, pintandonos las uñas y hablando sobre temas de chicas, vaya que necesitaba algo así para poder olvidarme de él, por al menos un momento. Ojalá ese momento de olvido hubiera sido para siempre.
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Heather C. B
Jugendliteratur- Sólo escuchame - Dijo él - No, que quieres que escuche? Lo increible que es ella?, estoy harta de esto, siempre fui tu segunda opción, todo el tiempo lo fui - respondí ¿Pero cómo podría odiarla? Ella es un ángel.
