- Capitulo 16 -

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MEGAN BENNET.

—Megan... Megan...

Me despierto de un sueño ligero y lo veo. Sus ojos verdes y su pelo rubio medio marrón. La sonrisa débil pero sonrisa al fin.

Lo abrazo sin pensarlo. —Has despertado. —Digo y las lagrimas de emoción salen de mis ojos. —No lo puedo creer. Gracias Dios.

Escucho como ríe. —¿Desde cuando crees en Dios?

Pues era verdad, era atea. —Desde hoy. —Digo y me separo de él.— Ya nunca lo defraudaré.

Él ríe y se me queda observando. —Gracias por estar aquí. —Dice él.

Niego. —No, perdoname por no estar allí esa noche. Debí quedarme y estar contigo.

Él me interrumpe. —Meg, no es tu culpa. —Dice y suspira. — La culpa es mía. No me supe controlar... no sé que me paso. Solo me deprimí.

Fruncí el ceño. —¿Estas deprimido? O sea, ¿Tienes depresión?

Niega. —No a ese punto, pero... algo en mi...

La puerta se abre y entra Mariane y el señor Vicent. Corre hacía Anth y lo abrasan. Mariane le llena de besos rojos a su hijo y Anth solo sonríe y trata de sacárselos de encima.

—Ya... espacio por favor. —Dice mi amigo.

—¿Como quieres que te de espacio, hijo? Casi me matas. —Dice y lo vuelve a besar. — Nunca más tomes de esa manera. Si no fuese por Eliot...

—¿Que? ¿Eliot me ayudo? —Pregunta Anth. Era la misma pregunta que me había hecho yo.

Mariane asiente con una sonrisa. —Si, el detecto tus síntomas y pidió una ambulancia, si no fuese por él yo no hubiese sabido que te pasaba.

Los dos nos miramos. Era imposible de creer eso. ¿Eliot ayudando a Anth?

—Supongo que si será medico. —Dice el señor Vicent, serio.

Anthony toma mi mano y yo acaricio la suya. Estábamos los dos con muchas cosas en la cabeza.

—Iremos a llamar a los médicos, ya volvemos. —Dice Mariane. Vuelven a salir del cuarto.

—Meg, ve a tu casa y descansa. —Dice Anth. — Ya nos veremos mañana.

—Pero... ¿Y nuestra charla de antes? —Pregunte preocupada. — Me has dicho que estabas deprimido eso no es poca cosa.

Hace un gesto con la mano, restando le importancia. —La palabra no era deprimido. Ahora recuerdo bien esa noche... estaba enojado y un poco triste.

Suspiro. —Puedes contarme cualquier cosa, lo sabes, ¿Verdad? —Asiente y me sonríe. Le beso la mejilla y le abrazo. — Te voy a estar escribiendo, ¿Vale?

Asiente. Tomo mis cosas y me voy una vez que viene Mariane.

Entro al elevador y espero a que baje. Una vez que las puertas se abren me encuentro con Eliot esperando el elevador.

Salgo pero él no entrá solo me mira, y me evita el paso. —¿Que?

Pregunto seria.

—¿Aun te arrepientes? —Pregunta.

Trago y suspiro. Miro sus ojos intensos que trataban de saber mi respuesta con mi silencio. Quizá cuando lo dije estaba enojada y nerviosa, pero, realmente no sabía si me arrepentía.

—Me tengo que ir.

Digo y le rodeo. Eliot me sigue y me toma del brazo. —No me has contestado... Por lo menos dejame llevarte.

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