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Hoy me había levantado temprano para hacerle el desayuno a Prince.

En cuanto pongo los platos en la mesa veo aparecer a Ally, las ojeras debajo de sus ojos me decían que no había dormido en toda la noche.

—Buenos días —Se sienta

—Buenos días —Mi Nana también ocupa su lugar

°°

Mientras que estaba en la oficina no tenía tiempo para pensar en Ally, en Leo y en mi hermana que había dicho que quería hablar con Allyson.
No estaba muy seguro de los planes que tenía Janet, era la primera vez que trataría de abrir los ojos y ver todo lo que Leonard hacía a sus espaldas

Pienso en eso durante el trayecto hacia la casa de una amiga de Ally, la había dejado ahí hoy en la mañana y ahora tendría que recogerla.

Cuando llego le mando un mensaje avisándole que estaba aquí.

Unos minutos más tarde sale de la casa, con unas cajas en sus manos. Los deja en el asiento trasero y entra al coche.

—Es de parte de su familia, regalos por nuestra boda —Aclara cuando enciendo el motor.

Faltaba cada vez menos para el gran día, y me sentía nervioso, raro. Creí que nunca volvería a casarme otra vez.

Cuando me detengo en un semáforo, siento la mano de Ally en mi pierna. La miro sin ninguna expresión en el rostro. Sus ojos estaban brillando, estaban más claros que cualquier otro día.

—Estuve pensando mucho en lo que dijiste —Suelta con un suspiro— Y yo... Quiero intentarlo...

Los coches detrás de mi empezaron a tocar la bocina y a gritar insultos hacía mi. No me había dado cuenta que el semáforo cambió de color.

—¿Intentar qué?

Sigo conduciendo tratando de no enfocarme en su mirada dulce y tierna. Quería estacionarme pero no había ningún lugar disponible

—Tener una relación contigo -Su confianza al hablar me sorprende bastante— Sé que me comporté como una idiota desde que nos conocimos, que no presté atención a tus sentimientos, y quiero arreglarlo. Quiero empezar de cero.

A pesar de parecer segura de sus palabras y que la confianza en su voz era notoria, sus mejillas estaban increíblemente rojas.

—Prometo que está vez todo será diferente —Me detengo en un estacionamiento— Si me dieras una oportunidad... Yo... Podría... Ser la mujer perfecta que tanto deseas.

Otra oportunidad, es lo que a mí me hubiese gustado tener

—No entiendo —

Claro que lo entendía pero quería escuchar lo decir de sus propios labios.

—Quiero estar contigo, quiero... Ah —Ríe nerviosa y baja la mirada— ser tu mujer, ya no quiero fingir, Michael.

—¿Quieres qué? No te escuché

Se pone aún más roja, y se muerde los labios.

—Quiero que nuestra relación sea real, no una mentira. Voy a olvidar que todo esto comenzó con un contrato —Tomo su mano que estaba sobre mi pierna—. Ayer no me dejaste decir nada, solo te fuiste así que te lo diré ahora... También estoy sintiendo algo por ti...

Eso era lo que necesitaba escuchar para estirarme un poco sobre el asiento, y besarla.

Las palabras empezaban a sobrar

—Escuchame —Acaricio su mejilla y la miro directo a los ojos— No habrá segunda o terceras oportunidades así que asegúrate de mantener alejado a ese estúpido ¿De acuerdo? No quiero que te acerques a él.

Atada a ti {Michael Jackson}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora