Capítulo 23

136 13 6
                                        

Leo

Le insisto a Kate por última vez, pongo los ojos de cachorrito que siempre la convencen, pero está vez no funcionan. Me sigue viendo seria y con los brazos cruzados

—No, Leo. Casi arruino años de amistad por tu culpa. No te ayudaré esta vez —Pongo los ojos en blanco— Si quieres ganarte a Ally tienes que hacerlo bien. Deja a Janet.

—Vamos, Kate, por favor —Me arrodillo frente a ella— Solo ayúdame está vez. Sabes que Ally está enamorada de mi, y que si no fuera por ese idiota ella y yo estaríamos juntos.

Lo piensa durante varios minutos.

—¿Sabes que si Michael se entera vas a terminar en un hospital? Y tus heridas todavía no se curan —Toca mi labio y mi ceja— No lo sé, Leo. Ally parece que ya no te quiere.

—He pasado tiempo cerca de ellos, y puedo notar que él la obliga a besarlo, a estar junto a él... —Kate luce preocupada— Si puedo convencerla de que se aleje de él, nos iremos muy lejos... Sé que aún me ama, me lo demostró esa noche, cuando correspondió mi beso.

—Bien, te ayudaré

La había convencido otra vez

°°°

Tiro el condón en el cesto de basura, y empiezo a vestirme.

—¿No te quedarás, amor? — Janet me abraza por detrás y empieza a besar mi cuello— Quédate un rato conmigo

Pongo los ojos en blanco, y con cuidado saco sus manos de mi cuerpo.

Ya conseguí lo que quería, la tuve en mi cama, ahora lo único que necesito es irme, escapar de ella al menos por unas horas

—Lo siento, amor —Me alejo y me sigo vistiendo— Ya hice planes con mis amigos pero trataré de estar aquí para la cena.

Beso su frente y me voy antes de que siga insistiendo.

°°

Estoy bebiendo en el bar más alejado de la casa, creo que muy cerca de aquí vive La Toya.
Ví a Gordon cuando entre estaba en una mesa en el fondo con dos tipos más grandes que él.

Oh por dios... —Esa voz tan femenina— Leoncito, grrr

Alzo la vista y tengo frente a mi, con un top y una falda, a la grandiosa y única Isabella, su cabello rubio como siempre, con las mismas curvas pero con un buen bronceado, estaba mirándome mientras se tapaba la boca.

—Pero mira nada más —Me pongo de pie y ella no duda en saltar a mis brazos y rodear mi cintura con sus  piernas— ¿Qué haces aquí?

Conozco a Isabella incluso antes de que conociera a Michael. Era una gran amiga, ella me inició en el mundo del sexo a una temprana edad, ella fue mi niñera.

—Vine de visitas ¿Puedo sentarme? —Asiento con la cabeza y le muestro el lugar frente a mi pero ella espera a que yo me siente, para después sentarse en mi regazo y rodear mi cuello con sus brazos— No puedo creer que estés aquí, que estemos así... —Ronronea en mi oído

Atada a ti {Michael Jackson}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora