Better than words (Cap.32)

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1 día. 24 horas, 1440 minutos,  86400segundos. Summer tenía los ojos abiertos a las 01:00 del día 30 de Diciembre. No podía dormir, solo miraba el reloj. Liam en cambio a su lado estaba igual de despierto pero prefería no mirar el reloj. Simplemente pensaba en Karen, Greg, en Summer, en Nana y Charlie.

La chica se incorporó en la cama y apoyó su espalda en la cabecera de metal. Miró sus manos que jugueteaban nerviosas en su regazo. Liam no se inmutó.

-          No puedo dormir…-Murmuró la chica.

-          Yo tampoco.-Respondió Liam sin moverse.

-          Estoy nerviosa, creo.

-          Yo simplemente me he pasado con el café.

-          Entiendo.-Asintió la chica. Se acurrucó un poco más en sus colchas.- A los 4 años vi a mi padre por primera vez, y última.-Liam giró la cabeza.

-          ¿Qué?

-          Era un hombre asqueroso.-Summer hizo una mueca de asco.- Olía a alcohol. El día que vino mi madre había quedado para comer con el padre de Niall. Sé que le gusta, ambos se gustan. Se llama Bobby.-Sonrió levemente levantando la vista hacia el frente.-Me gustaba como padre. Me hacía sentir especial. Él me convenció para que fuera enfermera.-Liam se sentó en la cama mirando sus manos.-Cuando el borracho vio a Bobby con mi madre perdió los nervios y empezó a llamarla zorra, puta y otras cosas horribles. Yo estaba delante, pero nadie me vio. La policía vino a mi casa y se lo llevaron. Desde entonces Bobby y mamá no han vuelto a verse. Sé que Bobby intentó volver a quedar con ella, pero mi madre tenía miedo de que le pudiera pasarle algo.

-          Joder.-Dijo Liam a su lado.-No esperaba esa historia a la 1 de la noche, teniendo en cuenta que tengo insomnio.-Summer sonrió levemente.

-          ¿Ves? Eres capaz de hacerme sonreír incluso cuando hablo de estas cosas.-Se secó una lágrima.

-          No es difícil. Eres una chica que siempre está riéndose. Incluso cuando los problemas te inundan eres capaz de venir al trabajo con una sonrisa y encima escuchar mis idioteces y ayudarme a salir de mis problemas.

Hubo un silencio. Ni un alma se oía. Solo los árboles silbar y las hojas murmurar.

-          Yo… no tuve ese problema de que mi padre se volviera loco.-Dijo Liam rompiendo la canción de los árboles.-Porque simplemente nunca estaba en casa, ni él ni mi madre. Siempre estaban ocupados, haciendo cualquier cosa pero nunca estaban en casa. Tuve que aprender solo a montar en bici. Cuando los niños me pegaban en el colegio me curaba solo las heridas y me secaba las lágrimas de dolor solo. Ni si quiera cuando venía 5 minutos a casa se daban cuenta de los moratones que me habían salido, estaban ocupados mirando como idiotas a sus móviles como para ver que su hijo se derrumbaba poco a poco.-Liam dejó de mirar sus manos para mirar al lado contrario a Summer.

Él intentaba esconder las lágrimas pero ella sabía que lloraba. Tanto dolor dentro, y lo acababa de sacar todo de repente. No podía esperar otra cosa.

-          Les odiaba tanto…-Susurró con odio en la voz.-Pero les doy las gracias, me han hecho más fuerte de lo que jamás pude pensar.-Concluyó volviendo a mirar a sus manos.

-          Dicen que por las noches las parejas se cuentan las confidencias. Porque estamos más cansados y no somos capaces de oponer resistencia a nuestros problemas.-Comentó Summer. Liam rió.

-          Eso suena muy intelectual.

-          Es verdad.-Rieron sin motivo aparente.

Esposa por contrato I (ft Liam Payne)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora