NADA ES PARA SIEMPRE

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Epílogo

Era una día muy especial, puesto que Koshiro cumplía la mayoría de edad, además había conseguido un promedio excelente el examen de admisión para su universidad, el estudiaría. Era un muy buen día, el pronto se convertiría en medico, pues quería seguir los pasos de Law, y él al presumir en lo que se convertiría, Kuina también quiso hacerlo, así que le pidió a sus padres que le enseñaran a cocinar, ella quería seguir los pasos de Sanji, así que a sus ahora 10 años, al igual que su hermano, presume que ella se convertirá en la mejor chef de todo el mundo.

Para festejarlo, Kuina preparo la comida, estaba deliciosa, después fueron al parque.

-Pa quiero un helado- dijo mirando a Zoro

-Esta bien- Vio a Law -Cuida a los niños, yo iré apartando los helados-

-Koshiro ya no es un niño- dijo Law mirándolo, su hijo había crecido bastante, incluso era más alto que él

-Para mi siempre lo será- 

Zoro se adelanto, ordeno los helados, mientras miraba como llegaba el resto de su familia al local, sonrió. Law cargaba a Kuina en su espalda, ella a pesar de ya tener 10 años seguía siendo pequeña y delgada, o como a él le gustaba decirle es una ENANA, rio levemente, pues Koshiro le hizo cosquillas a u hermana provocando que ella ahorcara a Law en un intento de no caer al suelo. 

Como le encantaría que Sanji estuviera ahí con él, pero eso no podía ser, aunque no le molestaba, él estaba junto a la segunda persona que más ama en toda su vida, y aunque la madre de Law murió ase apenas un año de un infarto, sentía que estaba completa. 


Nada es para siempre, los momentos felices se acaban, los momentos tristes se acaban, y aunque muchos deseen lo contrario, las personas no son eternas. Puede ser un trágico accidente, un desafortunado encuentro con personas que te odian, con una enfermedad incurable...

El cuerpo humano tiene defectos, a veces crea células las cuales nos hacen daño, pero normalmente el mismo cuerpo se encarga de destruir a ese defecto. Se sorprenderían de todo lo que se puede llegar a generar en el cuerpo antes de que sea destruido, pero en ocasiones el cuerpo no es capas de encontrar y exterminar a las células dañinas, es cuando surgen enfermedades, una enfermedad la cual no tiene cura, y el único tratamiento que existe es radiación, que solo provoca que te sientas peor.

Ya había pasado unos cuantos años...

Era un día común, los hermanos en sus respectivos trabajos, mientras que sus padres en el de ellos, aunque Law se le notaba más preocupado, el sabia que algo malo le pasaba a Zoro, y este no le quería decir nada, últimamente ya no hace ejercicio como antes, el siempre lo iba a visitar a la escuela, siempre lo veía hacer ejercicio junto a sus alumnos, pero en estos últimos meses ya no lo hace, incluso perdió peso, se veía decaído, no entendía nada de lo que pasaba. 

-Ok muchas gracias- salió de la oficina del director, se llevaría a Zoro, por mucho que aparentara que no le pasaba nada, era evidente, que estaba sufriendo.

Encontró a Zoro en la cafetería de la escuela.

-Zoro- dijo Law, Zoro sonrió, le dio un pequeño beso, ambos se sentaron

-¿Qué te trae por acá?, normalmente vienes cuando casi acaban las clases- 

-Por favor no me mientas, se que no estas bien, así que vengo a llevarte al hospital, te are chequeos, no te preocupes, ya le dije al director, y estuvo de acuerdo en que vinieras conmigo- 

Una vez másHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora