Sechsundzwanzig (FINAL)

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El camino fue silencioso, quería explicarle todo a Yoona y aclarar las dudas de Joohyun, el terminar con ella no era opción.

—Han estado calladas todo el camino, ¿Quieren explicarme que alboroto traen esos guardias? — Tragué en seco.

—Te mentí... No nos graduamos, nos fugamos de ahí.

Yoona frenó de golpe el automóvil.

—Me van a meter en problemas, ¿Saben que es un delito lo que acaban de hacer?

—Escuche tía, mi padre me envió aquí cuando supo de mis preferencias sexuales, mamá lo sabía y siempre me apoyó. Yo no quiero estar ahí, en ese internado pero agradezco mi estadía ahí porque conocí a personas increíbles y fue precisamente aquí donde conocí al amor de mi vida. —Tomé la mano de Joohyun y ésta se sonrojó.

—Con todo respeto señorita Yoona, somos mayores de edad y podemos decidir si estar o no ahí. Así que no hay delito. —Respondió Wendy.

—Okay, tienen mi apoyo pero... ¿Cómo se lo dirán a sus padres?

Era algo que ninguna había pensado.

—Oh, ya sé, tengo un reporte que me dieron en el colegio, falsifiquemos un oficio dándonos salida — La idea de Sooyoung no era mala pero eso significaría cometer un acto ilegal.

—¿Están seguras que asistían a un colegio católico? Pareciera que acaban de salir del penal, solo se les ha ocurrido cometer delito tras delito. —Las cinco nos encogimos de hombros. —Se quedarán en mi casa hasta que se nos ocurra que hacer.

Y así fue, Yoona nos acogió en su casa, no era muy grande pero como ella vivía sola el lugar se sentía enorme.

—Tia, iré a casa de mi padre, necesito el testamento de mi madre, ya tengo la mayoría de edad así que creo que puedo hacer uso de mi herencia.

—Yo voy contigo, Seulgi —Sabía que Joohyun no me dejaría sola así que aprovecharíamos para hablar de nuestra relación y del como enfrentaremos a su familia.

Tomé el auto de la tía Yoona y conduje hasta mi casa.

Me sorprendió que la puerta estuviese abierta así que nos adentramos lentamente al lugar...

Fuí directamente al despacho de mi padre, pues sabía que ahí encontraríamos el documento que tanto necesitaba.

—Sabía que vendrías, Seulgi... ¿Creiste que sería fácil salir del Colegio? — Acorralada, así me sentía.

—¿Que hace usted aquí? —Preguntó Joohyun.

—¿Acaso no te dijo tu padre de nuestra relación, Seulgi?—Su sonrisa, tan cínica, tan malévola.

—¿Re-Relación? ¿Que carajo está pasando?

—Bienvenida a tu infierno, hija.

BESTE SÜNDE || SEULRENE G!PHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora