— Karol, deja de pensar en mi. Lo único que quiero es pasar toda mi vida contigo, pero tú no me dejas. ¿Eso no es lo que hacen las parejas?, ¿Estar juntas en las buenas y las malas?
— No me pidas que no piense en ti, porque eso es lo más difícil que me puedas pedir. Y por última vez no. No vendrás conmigo. Tu te quedarás en la universidad, mientras que yo iré por Wiam y nos vamos.
No sé que me pasó en eso momento, pero me sentía enojado. Antes de que Karol siguiera caminando, la agarre bruscamente de las muñecas y la obligue a entrar a su cuarto. La solté, tirando la a la cama y cerré la puerta con llave.
La expresión de Karoo mostraba enojo, pero en ese momento no me importaba nada. Camine hacia ella con la misma expresión de enojado y la tomé nuevamente de las muñecas. Rápidamente, la puse contra la pared y nos miramos el uno al otro enojados.
— Te voy a decir dos cosas muñeca. Uno: tu no te irás sin mi, ¿Okey? Y dos: no irás a ningún lado.
— Tu no me dices que hacer Ruggero. Ahora te pido que me sueltes o grito.
— No grites y no, no te voy a soltar.
— Voy a gritar y me escuchará mi papá.
— No, no grites.
— Voy a gritar, voy a gritar.
Estaba apunto de gritar, cuando estampó mis labios contra los suyos. Ella al principio se negaba, pero después se dejó llevar. Después de cinco minutos así, ambos nos separamos por falta de aire.
— Aún no entiendo cómo me vuelves tan loca - Sonrie agitada -
— Por favor Karol, tenes que dejarme ayudarte.
Karol.
No dejaba de insistir me con que me quedara o que el viniera conmigo. Al principio no quería lastimarlo, pero como no veo otra opción tendré que hacerlo. Esto me dolerá mucho al corazón. El fue mi primer amor, mi primer besó, todo. Pero a veces hacemos las cosas incorrectas por las razones correctas.
— Te odio - Con la voz entrecortada y temblorosa - quiero que te callas y que te alejes de mi.
— ¿Qué? - Me mira confundido - Karol, ¿Qué te... - Lo interrumpo -
— ¡Que te callas dije! - Le grité - todo lo que dije, todo lo que te demostré y lo que hice era mentira - Derramando lágrimas -
El me suelta de las muñecas y se aleja de mi. Camino en círculos y luego se acercó a mi.
— Si es verdad, quiero que me mires a los ojos y que me lo digas.
Sus ojos estaban rojos y cristalizados. Parecía que iba a llorar, eso era lo que más me rompía el corazón, verlo llorar. Pero lo peor de todo, es que yo soy causante de esas lágrimas y de su tristeza. Me siento una maldita estupida.
— Rugge, no quiero que te enojes, ni que tampoco sufras por mi. Pero tú no me gustas, es más, tu nunca me gustaste. Solo fue una apuesta que hice con Giovanna y ya. Lo siento si te he ilusionado o roto el corazón. Pero no me gustas. Lo siento.
En todo el discurso, no me digne a mirar a los ojos. No tenía la suficientemente fuerza para eso. No quería verlo llorar, ni siquiera queria sentir su tristeza, ya que una vez la sentí y fue dolorosa.
— Esta bien, pero te voy a decir una cosa. La próxima vez que me digas "Ruggerito" o quieras abrazarme, olvídate de que existo, porque yo voy hacer lo mismo contigo.
Y sin más que decir se fue de mi cuarto. Yo quedé en la misma posición que estaba antes, cuando sentí el auto de Ruggero arrancar. En eso, me recargo en la pared y de apoco fui cayendo, hasta tocar el frío suelo.
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♡𝗠𝕀 𝗡𝕀𝗡𝔸 𝗟𝕆𝗖𝔸 𝗘 𝕀𝗡𝕊𝗢ℙ𝗢ℝ𝗧𝔸𝗕𝕃𝗘♡
Romance- Aún no entiendo cómo no me dejas tranquilo. Te ignoro, te trato mal, te insultó y tu me sigues todo el tiempo. ¿Qué es lo que quieres de mí? - Jugando con mis manos, me acerco a el - - ¿Aún no entiendes?, yo te quiero a ti. Te amó y no me importa...
