- Aún no entiendo cómo no me dejas tranquilo. Te ignoro, te trato mal, te insultó y tu me sigues todo el tiempo. ¿Qué es lo que quieres de mí? - Jugando con mis manos, me acerco a el -
- ¿Aún no entiendes?, yo te quiero a ti. Te amó y no me importa...
Por otro lado, yo estaba mal. No he comido en todo el día, ni siquiera en la mañana. Es como si tuviera un nudo en el estómago que me impidiera tragar o masticar. Lo único que hice al levantarme fue bañarme, maquillarme y cambiarme de ropa.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
-
Como Wiam iba a ir a la universidad con su papá, Agus se ofreció a llevarme. Yo acepte y ambos nos dirigimos a la universidad. Cuando llegamos, Agus me acompañó hasta mi cuarto. El cual no cambiaron, ya que todos los cuartos estaban ocupados.
Al llegar, vimos a Ruggero sentado en su cama con el celular. Al sentir la puerta el nos miro, pero rápidamente volvió su vista al celular. Yo, incomoda por lo que había pasado entre el y yo, camine hacia mi cama y ordené mis cosas. Agus aún estaba conmigo. El quería estar aquí por si "algo" pasaba.
— Si quieres ya puedes irte Agus. Gracias por traerme - Lo abrazó y depósito un besó en su mejilla como agradecimiento -
— No hay de que pequeña - Me carga un sentimetro más alto del suelo, haciéndome reír -
— ¿Qué?, ¿Ahora te buscaste nuevo novio? - Dice Ruggero, seco -
Agus y yo nos separamos del abrazó. Mientras que mi mejo amigo amigo trataba de matar a mi ex novio con la mirada, yo jugaba con mis dedos. Estaba incómoda y un poco nerviosa por lo que llegara a pasar.
He imaginar lo que me pasarán los siguientes días, semanas, meses y años.
— Reggero, yo te tengo total respeto, pero no voy a dejar que trates así a Karol - Dice Agus, enojado -
— ¿Para qué? - Se levanta de la cama y se acerca a mi - ¿Para qué luego siga jugando conmigo como si fuera su estupido juguete? - Riendo sarcástico - ya me cansaron las niñitas insoportables - Tomo un mechón de mi pelo y empezó a jugar con el - y de las locas como tu.
Agus lo empuje lejos de mi y lo llevo afuera. Seguramente estaban discutiendo por lo que pasó. Mientras que ellos discutían, yo apenas me había dado cuenta de que estaba llorando.
Mis mejillas estaban mojadas y rojas. Mi nariz estaba chorreando y mi corazón latía rápido. Corri hacia el baño y me encerré en el, para así poder llorar a solas. No quería que nadie me viera llorar. No siquiera Ruggero, ni Agus.
No me había dado cuenta de cuánto tiempo estuve en el baño. Solo se que después de que Agus y Rugge hablaran en privado. Agus se despidió de mi, para ir a su cuarto. Yo aún seguía encerrada en el baño, llorando como una idiota. No podía creer que todo esto me estaba pasando a mi.
Luego de llorar por casi cuatro horas, tome mi celular y vi que tenía dos mensajes de mi papá. Eran dos audios.
Primer Audio:Espero que estés bien en la universidad. Ya sabes que si no te gusta, puede llamarme y yo te iré a buscar. No tengo problemas con que te quede conmigo otro año más - Una risita tierna -.