Cansado y aun algo mareado Lan Xichen abrió lentamente los ojos, su cabeza dolía. Se sentó en la cama donde se encontraba, era una habitación amplia que tenía un toque hogareño, con posters y figuras de personajes de anime, era algo obvio, se encontraba en la habitación de un chico.
"¿Sera que es la habitación de aquel chico?" pensó frotándose la cabeza con ambas manos, le dolía el costado de su estómago, era la herida de aquel día. Había sido curada y tenía una venda que cubría buena parte del estómago, también su fiebre había bajado y su ropa no era la misma de aquel día, era algo obvio eso, le quedaba pequeña y algo apretada, aunque extrañamente era demasiado cómodo y acogedor el lugar, agregando que la persona cuido muy bien de él.
Se levantó con dificultad de la amplia cama e inspecciono el lugar, tomando de un escritorio una fotografía de aquel joven acompañado de su familia "Se ven tan felices" pensó Lan Xichen dejando la fotografía en su lugar.
Dio un pequeño salto cuando por detrás de él se escuchó la puerta abrirse, se giró y vio a aquel muchacho entrando con una bandeja de comida, olía bastante bien.
- Despertaste – Dijo con voz tranquila, mientras dejaba aquella bandeja a un lado de la cama.
- Gracias por cuidar de mi – Lan Xichen dio una sonrisa encantadora que posee por naturaleza, desvió su mirada a aquella bandeja, tenía demasiada hambre y por aquello no noto que el joven frente a él se sonrojo momentáneamente.
- Come... - Se quedó pensativo, quería hacer un par de preguntas, pero primero debía dejar comer al otro para que recuperara las fuerzas.
- Gracias – Lan Xichen empezó a comer como si no hubiera un mañana, la comida era deliciosa, era un sabor que le recordó a cuando su madre cocinaba para él y para su hermano, un sabor de hogar.
Una vez terminada la comida, quiso ayudar lavando la bajilla, sin embargo, aquel joven no le dejo, al contrario, le ayudo a recostarse de nuevo en la cama y salió de la habitación sin decir palabra.
Cuando aquel joven regreso, se acercó hasta la cama sentándose sobre ella y viéndolo fijamente con mirada fría casi molesto comenzó a hablar.
- Bien... Entonces eres un Lan ¿Cierto? –
Lan Xichen se quedó sin habla ¿Cómo lo supo? Eso era malo, ya lo estaban buscando, tenía dudas, no sabía cuánto tiempo había pasado exactamente, ni donde estaba lo peor no tenía idea si su hermano estaba bien. Eso lo tenía intranquilo, pero no respondió a la pregunta.
- No te investigue si es lo que piensas... Te pareces al novio de mi hermano, son casi como gemelos – Se explicó aquel joven y finalizando con un suspiro.
- ¿Tu hermano? – Lan Xichen sabía el nombre de aquel joven con el que salía su hermano, sin embargo, nunca lo había visto y su hermano jamás le mostro una foto. Curioso siguió hablando – Tú, te llamas ¿Wei Cheng? – Lan Xichen solo recordaba el nombre "Cheng" más no el apellido.
El contrario se molestó y dijo – Creo que es normal que no lo recuerdes, estabas muy mal. –
- Lo siento – Se disculpó de inmediato.
- Mi nombre es... - Lan Xichen no le dejo terminar, le puso las manos sobre sus labios y negó con la cabeza.
- No me lo digas, mientras menos conozca de usted será mejor – Dijo agachando la cabeza, no quería ser grosero, pero tampoco quería meter a este chico en problemas así que, si no se conocen, si no saben sobre la vida y el pasado del otro estarían a salvo ¿Cierto?
- Solo dime tú nombre – Dijo molesto por las palabras del otro.
- Huan – No mentía, así le decía su madre y era un nombre del que casi nadie sabía y no dejaba que cualquiera lo llamara así, pero él no es cualquiera, es su salvador.
- Bien Lan Huan, si no quieres decirme que paso estaré abajo preparando la cena – Se levantó y se dirigió a la puerta, pero antes de salir Lan Xichen hablo.
- Disculpa ¿Cuánto tiempo estuve inconsciente? –
- Dos días, estabas malherido y tu fiebre no bajaba –
- Gracias, A-Cheng – Lan Xichen no se enteró, pero aquellas dulces palabras que para él era su forma de agradecer por la amabilidad y hospitalidad del otro sonarían en su cabeza por un largo tiempo. Es tan dulce y amable, pero en el corazón de Jiang Cheng fue un primer suspiro que lo desestabilizo por completo.
----------------------
Una vez caída la noche Lan Xichen despertó nuevamente, aún estaba algo cansado y sin energías, pero a su lado estaba Jiang Cheng con una bandeja de comida para dos personas, esta vez cenarían juntos.
- A-Cheng – Dijo sentándose para tomar un tazón de arroz.
- Come, aun sigues débil – Jiang Cheng tranquilo y desinteresado levanto su plato de arroz y comenzó a comer.
- ¿Estamos en tu casa A-Cheng? – Pregunto Lan Xichen para hacer conversación con el joven frente a él.
- Sí, no te preocupes porque alguien más te vea aquí, estamos solo los dos – Jiang Cheng sirvió una taza de té y tomo un frasco del cajón de junto y lo acerco a Lan Xichen – Tómalo son para aliviar el dolor -.
- Gracias, ¿Vives solo? – Volvió a preguntar.
- No, pero mi hermana se casó hace unos días y se fue de luna de miel... Mis padres, ellos se fueron a un crucero a las Islas Canarias, estarán mucho tiempo lejos – Explico Jiang Cheng con el semblante algo triste que no paso por desapercibido por Lan Xichen que también dejo de sonreír en ese momento.
- Entonces, A-Cheng esta es tu habitación ¿Cierto? – Lan Xichen estaba de curioso ¿No se supone que entre menos se conozcan sería mejor?
- Sí, es mi habitación – Ciertamente a Jiang Cheng no le importaba mucho la historia del como llego Lan Xichen hasta ese lugar, le agradaba su compañía y así ya no se encontraría solo. El responder las preguntas inocentes del otro le hacían sentir extrañamente cómodo y con una calidez extraña.
La conversación se extendió por un largo rato, eran cosas triviales, como sus gustos en música, comida, series, colores, conocer al otro de esa manera inocente no es para nada malo, estarían un tiempo juntos y será mejor que se conozcan, aunque sea de manera superficial.
- Si tu apellido no es Wei, ¿Cómo es que mi hermano sale con el tuyo? – Llego la conversación a este tema.
- Los padres de Wei Wuxian murieron cuando él era niño y mi padre al ser amigo cercano de su padre opto por traerlo a casa... Dijo que preferiría que viviera aquí seguro y a salvo que fuera a parar en una casa hogar donde cualquier persona se lo llevara – Jiang Cheng tenía esos recuerdos presentes, del como llego a casa con la noticia de tener un hermano adoptivo, aunque al principio no acepto, con el tiempo se llevaron como hermanos de sangre.
- Wei Wuxian a sido como un hermano para mi desde ese momento – Termino con un suspiro que dejo intranquilo a Lan Xichen.
- Sucede algo malo A-Cheng –
- Es solo que hace unos días, cuando fue la boda de mi hermana, ellos salieron lo más rápido posible sin despedirse de nadie... ¿Eso tiene que ver con lo que te ocurrió? – Miro fijamente a Lan Xichen que le tomo una mejilla con delicadeza y se quedó callado por un momento.
- Mi familia fue atacada, no quería preocupar a mi hermano –
- Entonces Wei Wuxian está en peligro – Se alarmo Jiang Cheng y tomo su teléfono.
- Espera, él estará bien Wanji lo protegerá – Lan Xichen tomo su mano y le calmo con aquellas palabras.
- Lan Huan, deberías avisarle a tu hermano que estas a salvo – Se sentó nuevamente en la cama y continúo hablando – Si yo estuviera en esa situación querría que alguien me dijera que estas bien... -No pensó lo último antes de hablar y termino sonrojándose por lo dicho.
- Lo sé, pero Wanji es fuerte y sabrá que hacer en esta situación – Lan Xichen le dio una sonrisa y continúo hablando – Te pido A-Cheng, que no le digas nada al joven Wei. Mi hermano vendría corriendo sin dudarlo y eso desataría un caos -.
- ¿Porqué? – Jiang Cheng sintió un frio recorriendo su espalda, hay algo mas en todo esto. ¡¿Qué ocurre en realidad?!
- Hay cosas que son mejor no decirlas, por el bien de todos -.
ESTÁS LEYENDO
Siempre Tú
FanfictionWei Wuxian, Shen Qingqiu y Xie Lian comparten habitación en la universidad en la que asisten, siendo esta una de gran prestigio, un día que parecía ser solo un simple inicio de año escolar normal cambio, el encuentro con jóvenes que cambiaran drásti...
