🎎🎎🎎🎎🎎
Takaih se consideraba un hombre alegre, que no perdía su sonrisa tan fácilmente, siempre veía las cosas buenas de la vida.
Había perdido a sus Padres a una temprana edad, no los recuerda aunque había visto fotos de su abuelo, don de ellos se veía felices, enamorados.
Había una donde aparecía su madre embarazada de el, ella tocaba su vientres mientras parecía estar hablando con él, su hijos mostraban cariño, amor maternal.
Su abuelo siempre le hizo saber que sus Padres lo amaban, incluso antes de nacer, su abuelo veía como su hijo, hablan en el vientre sin crecer de su esposa, que su madre le contaba cuento o cantaba para el aún en su vientre.
Ellos había tenido una accidente en una carretera donde perdieron la vida, todo un año después de nacer, el se había quedado al cuidado con su abuelo mientras ellos habían salido a visitar a un amigo.
Su abuelo, Hiro Hyuwa, lo crió con cariño, siempre cuidando de él y enseñándole valores, como la honestidad, lealtad y responsabilidad de los aptos de unos, junto a la valentía de enfrentar los problemas.
Nunca negara el amor fraternal que le tenía a su abuelo, pero en algunos momentos cuando veía a los demás niños con sus padre, solo es esos momento un tantos solitarios y oscuros, sentía envidia, añora ese tipo de amor.
El le enseñó todo lo que sabe ahora sobre la agricultura, su abuelo era muy apasionado, tanto que no pudo evitar que esa pasión se le pegara a él, su abuelo decía que sin los agricultores que cultiven alimentos muchas personas morirían de habré que era su responsabilidad y dicha hacerlo.
Al principio de la secundaria, a sus 15 años, conocía a su esposa, no fue el primer encuentro más romántico, fue más bien simple, normal.
Ya había pasado una semana desde que había empezado la escuela secundaria, Saya se había acercado a él para preguntar dónde estaba el salón 1-A que daba la casualidad que era el suyo, haci es como se Conocieron, no fue el gran encuentro, ni tampoco algo romántico.
Pero con el tiempo se enamoro de ella, y ella le correspondía, incluso su abuelo le había dicho que Saya era una buena chica para el y que tenía su bendición para casarse, eso lo hizo sonrojarse ya que aún no había pensado en casarse con ella.
Pero la vida, es cruel, nunca te mantiene feliz por siempre, cuando casi cumplia los 19, su abuelo dejó este mundo, el fallecio mientras dormíaa sus 67 años.
Su Saya estuvo todo en tiempo con el, nunca lo dejó solo, incluso cuando todos le dieron sus pésame y se fuero, cuando sólo quedaron ellos dos, solo ahí pudo empezar a llorar, se abrazo a su esposa mientras por fin lloraba la pérdida de su guia, de su último familiar de sangre.
Estuvo un tiempo deprimido, pero gracias a saya y sus amigos pudo salir de eso, se caso con saya por lo civil y empezaron a vivir juntos, sus días con ella nunca fueron aburridos.
Pero cambió su semblante cuando su esposa le habla en la tarde diciéndole que estaba en el hospital, pensó que le había pasado algo pero ella le dijo que no le había pasado nada.
Le contó que había encontrado a una niña perdida, la había llevado a un hospital por su estado y que ella no podía creer el estado de la pequeña, al decir esas palabras sintió por él timbre de la voz que ella sentía ira y tristesa.
No le había podido hablar antes, por que la niña le pidió que estuviera con ella cuando le hicieron los exámenes, el le dijo que llegaría rápido hacia el hospital que lo espere, que compraría algo de comer.
ESTÁS LEYENDO
La villana.
Romance🎐🎐🎐🎐🎐 Fui miembro del FBI, tengo una moralidad en tonos grises. En mi última misión, salvé a una niña de un asesino en serie. Pero fallecí... no más bien tengo una nueva vida, reencarne, reencarno en una novela , lo malo es que es como la villa...
