Cap. 18 Semana Rápida

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—¡Como qué no pudieron traer a una niña de 18 años!

—Jefa, el señor Sesshomaru la tiene muy cuidada— comentó con nervios.

—Sí, casi siempre está con ella.

—... Bien, entonces, sigan vigilándola, pueden irse.

(...)

Pasaron dos días y Rin se había quedado con el papel principal de su obra. Sesshomaru, una qué otra vez, ayudaba en la clase, mostrando a los jovenes como hacer las cosas. Normalmente Rin era su pareja en esos casos.

Era Lunes, y Rin ya estaba en su última clase del día. Mientras qué Sesshomaru la esperaba afuera del salón. Sintió otra presencia en el lugar, pero le resto importancia, ya que sabía de quien se trataba y a que venía.

—Sesshomaru, el jefe no ha sabido nada de ti en dos semanas, quiere que te reportes y digas tus avances— explicó, pero él no le tomo importancia a lo que decía la jovencita — ¡Sesshomaru, al menos pon atención en lo que te digo!

—No me voy a reportar.

—¿Es por ella?... ¿Temes... a que le suceda algo si no estas a su lado?— El peli-plata la observó de reojo, pero no le respondió, y desvío ligeramente la mirada— La amas ¿No es así?— No obtuvo respuesta de él, pero que no hablara significaba un afirmativo—Je, el gran Sesshomaru por fin se ha enamorado...Pero que milagro, esa joven hace maravillas... Solo que... ¿Podrás protegerla?

—No es de tu incumbencia.

—Solo te diré que Sara la quiere muerta, piensa matarla frente a tus ojos, como una advertencia.

—No lo hará—afirmó, observando a Kagura.

—Qué confiado, pero... cuidala, ella me cae bien— comentó retirándose.

(...)

Era Miércoles, y Rin se encontraba en su academia de ballet, estaba ensayando con su pareja de baile, ya que la presentación sería el domingo, solo faltaban 4 días. Al salir, tuvo que encontrarse con alguien, para atender asuntos de trabajo. A las 9 llego a su casa, se dio una ducha, se puso su pijama y seco su cabello, al terminar se dejo caer en su cama y cerró sus ojos. Sintió la presencia de alguien y creyó qué era su pareja, abrió los ojos y se encontró con la chica que ya había visto hace semanas.

—¿Que haces aquí?— Cuestionó sentándose en la cama.

—Aléjate de Sesshomaru. Si sigues con él, caerá en la desgracia y la ruina.

A los pocos minutos de esa pequeña charla, Sesshomaru entro a la habitación, se acercó a Rin, tomo sus dos mejillas y con los ojos la analizó detalladamente.

—¿Alguien estuvo aquí?

—No, ¿Por qué preguntas?

—... Por nada.

(...)

Era la noche del sábado, y Rin se encontraba en el patio de su casa, sentada, leyendo un libro. Sintió la presencia del peli-plata, pero le resto importancia. Su pareja se sento a un lado de ella y, Rin se levantó del asiento, y se colocó en el regazo de él, como algo normal. A Sesshomaru no le importaba, pero sintió la presencia de alguien más, aparte de su joven pareja y él. Desvío ligeremnete la mirada, y la azabache se percató, dejó su libro a un lado y lo observó, pudo visualizar una sonrisa ladina por parte del peli-plata, algo que la desconcertó un poco.

—¿Sucede algo?

—No— respondió abrazándola por la cintura, y olfateando el olor de Rin.

—¿Seguro?— Sesshomaru se acercó a su oreja, y dio una pequeña lamida, haciendo qué en las mejillas de Rin apareciera un color rosado.

—Estoy muy seguro, Rin.

—E-esta bien —tartamudeo, desviando su mirada.
El peli-plata dio otra pequeña lamida pero esta vez en su mejilla. Provocando un sonrojo por parte de la azabache.

—¿S-Sesshomaru?—Cuestionó más nerviosa de lo que ya estaba, y otra pequeña sonrisa ladina se formó en el rostro de su pareja. Se dirigió a su cuello, y lamio una vez más.

La presencia qué estaba ahí se fue, y Sesshomaru sabía perfectamente a donde iría. No necesitaba pensar demasiado.

(...)

—Esa hija de...

—Señorita, debe estar tranquila—intentó, calmarla.

—Mañana, mataremos a esa niña.

—¿En su presentación de ballet?

—No me importa dónde o cuándo sea. La quiero muerta.

—Como usted ordené —afirmó con nervios, y saliendo de la habitación.

Sara se dirigió hacia un lugar desconocido para varios. Iría a ver a una persona especial. Necesitaba su ayuda.

—Jefe, ¿Sabe algo sobre Sesshomaru?

—No, Sara, no se ha reportado, desde hace dos o más semanas.

—Jefe, lo he estado vigilando como me ordenó, y él ya se encariño con el objetivo, ya no le importa su trabajo si no la seguridad de esa chica.

—Hmp.

—Quiero que me dé el permiso de matarla.

—¿Matarla?, me parece bien, no puedo perder a mi mejor espía.

—Gracias.

Mientras ellos conversaba, una persona afuera los estaba escuchando.

—Mierda—susurró sorprendida.

Al día siguiente, Rin se encontraba ya en el teatro. Ensayaron en la mañana. Y ahora estaba en su descanso. Pasaron las horas, y ya era hora. Sus padres habían venido, mientras que sus guarda espaldas estaban vigilándola.

—¿No estas nerviosa Rin?— Interrogó Kirin.

—No, bueno, eso creo.

—Tranquila, lo harás bien— opinó Kirin tocando el hombro de ella— Bueno, te dejo con tu novio para que te motive— bromeó viendo a Sesshomaru con una sonrisa pícara.

—¿Nervios?

—No sé, hace años que no bailo en un teatro— confesó soltando un suspiro.

—Tranquila, si caes yo salvare la obra—.

—Ja, ja qué chistoso— manifestó con una sonrisa. Sesshomaru tocó delicadamente su mejilla y la beso.

—Solo baila.

—Gracias. — Llamaron a Rin, y se fue a poner en su lugar, para salir.

La obra salió bien. Cuando termino, Rin se despidió de sus padres y ellos volvieron a Tokio. Habló con  Kagome e Inuyasha, qué también vinieron a verla, y después se despidieron.
Regreso al teatro por sus cosas, y salió junto a Sesshomaru y Kirin. Se dirigieron hacia el auto, pero Sesshomaru sintió un mal presentimiento, no había gente en e lugar, y estaba muy silencioso, apenas eran las 8:30 pm.

—Rin, no te alejes— manifestó Sesshomaru con voz ronca. Extrañando a las dos personas que lo acompañaban. Caminaron una par de pasos, hasta que Sesshomaru les grito "Abajo".

Era una emboscada, estaban disparando por todas partes.

Continuará

Uh!! Ahora Sara esta moviendo sus piezas ¿Qué pasará? ¿Escaparán de la emboscada?
El próximo Sábado, habrá capítulo, adiós amiguis.

Mi espiaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora