Bueno, se acerca san Valentín y pues el amorsss el amorssss💖..
LES AGRADEZCO infinitamente, de verdad, que se pasen por aquí a leer, y sobre todo a dejar sus comentarios. Es muy agradable saber que les gusta la historia. Les mando un fuerte abrazo🤙.
Espero se encuentren bien dada la situación mundial. 👏
Sin mas... Aquí la cosa.
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Aunque los hombres se vanaglorian de sus grandes obras, frecuentemente no son éstas el resultado de un noble propósito, sino efecto del azar.
François De La Rochefoucauld
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El riesgo que se corre al abrir el corazón es enamorarse. Y no se nos ocurre usar la razón siquiera, porque el velo del sentimiento nos ata todas y cada una de las neuronas. Algunos dicen que se asemeja a estar bajo los efectos de un estupefaciente.
Sakura, como buen médico lo sabía.
Se sentó nerviosa en el tatami de su estancia, con las piernas muy juntas y dobladas, la espalda recta y los hombros en escuadra. Las manos le temblaban y con dificultad tocó los bordes de la tetera en una caricia lánguida e insegura. Suspiró tratando de amedrentar el torbellino de sensaciones que iban y venían por su cuerpo en oleadas novedosas, que después concluían acunándose en su pecho. La noche había caído y la hora de aquel citatorio se cumplió. La brisa nocturna se colaba entre los ventanales, confiriendo un ambiente fresco después de ese diluvio que no parecía querer mermar.
Haciendo tripas corazón, sirvió té en dos pequeños tazones de peltre. Era una reliquia familiar de siglos, pasada de generación en generación y heredada por su abuela en su doceavo cumpleaños –coincidiendo con el inicio de su florecimiento o más bien "preciado" periodo menstrual−. La anciana le explicó con entusiasmo todos los afiches de convertirse en señorita y el buen comportamiento de una dama de sociedad que debía ser aceptada para presentarla después como un prospecto. Le dijo que esos valiosos artefactos debía usarlos el día de su boda como toda tradición ¡qué ironía! Pensó. Ella jamás se casaría, al menos que el estatuto de prohibición al matrimonio para una shinobi fuera descartado por el consejo.
Concretó que si de cualquier modo, jamás tomaría los botos, daba igual en que usase semejantes trastos. ¿Para qué dejarlos llenarse de polvo en los cajoneros de la cocina? Además, la visita que tenía delante, merecía toda galantería. Seguro él, estaba acostumbrado al comportamiento adecuado de una mujer y al trato que Sakura solía denotar como "pomposo". La buena educación que el joven siempre demostraba, destacaba por más que su familia era digna del alto renombre que mantenía. Por su sangre corría un linaje puro y conservador con raíces antológicas.
¿Y ella?
Tan simple y corriente. Pensó.
Concretó la tarea y sin mirarlo siquiera tomó un sorbo de té ¡Maldición! Olvidó las reglas. Él debía comenzar ¿Qué pensaría de mi sensei Kurenai? Se dijo recordando las clases de buen comportamiento que les había dado la Shinobi en la academia, pues, a todas las chicas les impartían reglas de etiqueta en caso de necesitarlas durante alguna misión. Su corazón dio un pinchazo cuando sintió unos ojos opalinos fijos en ella. Deliberadamente la taza tambaleó entre sus manos y su vista se perdió en el brebaje como si éste fuese capaz de revelarle algo muy interesante.
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El sauce llorón [NEJISAKU]
RomanceUna dama oscura, solitaria entre los mortales siempre hablaba con un árbol de sus desventuras y amores. Limpio era el corazón de esta dama, con lo que el árbol se enamoró de ella. Todos los días se veían, fuera noche o día, el árbol siempre la escuc...