La Familia Lo Es Todo

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–Vivimos en un mundo extraño –declaró mi madre y luego rio. Y luego lloró.

La manada se arrimó a su alrededor hasta que el sol salió a la mañana siguiente.

* * *

Los días continuaron su curso

* * *

–Mama lo sabe.

Jin Young cerró los ojos al oírme. Pude sentir la atadura entre los dos mientras luchaba por controlar su furia, violeta con matices de azul. Había algo dorado mezclado y lo empujé hasta que descubrí que eran celos. Los colores intensos se desvanecieron en cuanto dejé salir el aire.

–Es tu manada –dijo con voz de indiferencia y expresión vacía.

–Papá murió –un latido de mi propio  violeta.

–Yoon. Lo lamento –Azul, azul, azul.

Y sus brazos estaban a mi alrededor y yo era su lazo, y pensé que él podría haber sido parte del mío.

* * *

Poco antes de mi cumpleaños, Jessie me besó en mi habitación. Se presionó contra mí hasta que di un paso hacia atrás y mis piernas chocaron contra mi cama.

Me senté. Ella se sentó a horcajadas en mi regazo. Me reí por lo bajo y pensé en la luna llena de esa noche. Mamá iría con nosotros por primera vez, solo para ver.

–Creo que deberíamos romper –dijo Jessie.

–De acuerdo.

Silencio.

–Yoon –se apartó de mí y se puso de pie. Sus ojos estaban entrecerrados.

–¿Qué?

–¿Eso es todo? ¿Eso es todo lo que tienes para decir?

–¡Tú lo dijiste! –estaba confundido.

Puso los ojos en blanco.

–Se supone que debes pelear por mí.

–Oh.

–Yoon.

–¿Qué cosa?

–¿Quieres luchar por mí?

–Jessie. ¿Por qué haces esto? –intenté alcanzar la atadura entre los colores, pero luego recordé que no había ningún tipo de enlace y me sentí un poco triste.

–Ya nunca estás aquí –caminó de un lado a otro frente a mí.

–¿Aquí? Siempre estoy aquí, esta es mi casa, mi habitación.

–No. Aquí. Quiero decir aquí, tú-y-yo-aquí. Si es que puedo verte, si es que recuerdas devolver mis llamadas, si es que haces algo porque siempre estas distraído. Siempre estás en otro lugar. Es como si estuvieras vacío o en otro maldito lugar y no merezco eso. Yoon, no lo merezco.

Tenía razón. Ella no lo merecía, se lo dije.

–Entonces arréglalo.

–No puedo hacerlo –dije y ella oyó lo que quise decir.

No lo haré. Dio un paso atrás, alejándose de mí y me pregunté que vería cuando posaba sus ojos en mí. Sí había cambiado, sí me había convertido en algo diferente. Algunos días era el viejo Yoon. Otros, me apetecía aullar una canción que sacudiera los árboles.

–¿Por qué?  –quiso saber.

–Mira, Jessie –intenté mantener la voz neutra, aunque sentí que mi corazón se rompía un poco –Tengo… cosas que hacer.

𝙷𝚘𝚠𝚕𝚒𝚗𝚐 𝚆𝚘𝚕𝚏  (𝚈𝚘𝚘𝚗𝚔𝚘𝚘𝚔)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora