Jaemin estaba loco si creía que Jeno, el mismísimo Lee Jeno lo esperaría hasta la 8 pm, subiría a su carro y pondría su vida en manos de un don nadie con quién ni siquiera tiene una buena relación que se considere como "amistad"
Jeno estaba dispuesto a buscar a Jaemin en la universidad para hablar frente a frente con él y comentarle que tal vez podrían salir juntos en otra ocasión, pero no lo encontró por ninguna parte. Minutos antes que el tiempo de descanso terminara se dio por vencido y decidió continuar con los deberes que aún tenía pendientes.
No conocía a ningún amigo con quien dejar el recado, mucho menos tenía su número de teléfono. Tonto pensó para sus adentros. El resto del día transcurría completamente normal, asistir a clases, hablar sobre temas banales con Haechan y Renjun, lidiar con el estrés de las clases y entregar algunos trabajos asignados.
Yeeun siempre llegaba puntual para cenar con su hermanito Jeno, pero esta vez se encontraba en un viaje de negocios y probablemente su vuelo aterrizaría en la madrugada; por lo tanto, Jeno se encontraba solo debatiendo contra su corazón y la razón.
Horas después ahí estaba, tragándose todas sus palabras al poner un pie dentro del precioso carro deportivo, ahora pintado en un bonito color grisáceo.
-Ya estoy aquí. -Jeno se acomodó en el asiento del copiloto y abrochó su cinturón de seguridad-Ya podemos irnos.
-¿Qué tenemos aquí? ¿Lee Jeno sonriendo? Eso solo sucede una vez en mil lunas.
-Cállate y conduce.
La razón por la cual Jeno se encontraba tan entusiasmado es porque Yeeun le comentó minutos antes por teléfono que al llegar se encontraría con su jefe en las oficinas centrales. Ambos se imaginaban sobre qué se trataba, en el trabajo de Yeeun algunos superiores se jubilaron y lo más probable es que su jefe al regresar le diera la noticia de que había sido ascendida de puesto en el departamento con mejor paga y menos estrés laboral.
Sin duda era una gran oportunidad para su carrera y si su hermana era feliz, él también sería feliz.
-Hey, ya llegamos - Jaemin lo sacó de sus pensamientos.
El viaje no duró tanto como estimaba, estupefacto ambos se adentran al lugar, era una zona ubicada en el centro de la ciudad con muchos camioncitos de comida rodante, zona viva donde se presentaban algunas bandas de rock y mesitas de madera adornadas bajo luces de bombillas, incluso disponían de algunos juegos para niños y para grandes. Realmente parecía una verdadera feria, pero centrada en la comida.
Jaemin notó por la expresión de Jeno que era su primera vez en este lugar, y no se limitó a preguntar por ello.
-Siempre he querido venir acá, pero Yeeun se mantiene ocupada hasta tarde, así que... Sí, es mi primera vez en La Villa.
Jaemin simplemente sonrió dando por terminada la conversación. Compraron varios combos en distintos carritos de comida para probar de todo un poco, pero al terminar de comprar en el último carrito se dieron cuenta que tal vez se excedieron demasiado.
-¿Realmente piensas que podremos comernos todo esto en las próximas horas? Debes estar loco, vamos a caer en coma - Jeno no sabía si empezar a devorar las salchipapas o los nachos que tenía frente a él.
-Podemos empacar lo que sobre y llevarlo a casa -contestó Jaemin con obviedad - Me comentaste que Yeeun regresaría a Seúl hoy, ¿no? -Jeno asintió- dile que es un regalo de mi parte.
-En tus sueños, presumido. - sumergió los nachos en queso chédar y dio un mordisco soltando un sonido de aprobación.
-Preséntame con ella.
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119 Sweet Hell | Nomin
FanfictionJeno se sumerge en un mundo muy diferente al suyo ya que tiene como objetivo rescatar a Jaemin de una muerte segura por los peligros que su "trabajo" lo expone. Ambos desean permanecer al lado de su "dulce infierno". ¿Será posible que sobrepasen tod...
