Capitulo 14.

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Capítulo 14: Dejándome llevar

-¡Jennie, Rosie! Qué gusto de verlas -exclamó Jessica alegremente -Malvada, no me dijiste que las habías invitado -dijo a Lisa dándole un golpecito en el hombro.
-En realidad no sabíamos que ustedes estarían aquí, Lisa me prestó la casa por el fin de semana -respondió Jennie mirándola como pidiéndole una explicación.
-¿Qué no era el próximo fin de semana? -exclamó Lisa seria y confundida.
-Bueno, hay suficiente espacio para las cuatro y así será mucho más divertido -agregó entusiasmada Jessica casi brincando.
Yo simplemente no podía hacer ni decir nada. Estaba estupefacta tratando de procesar la información en mi mente, el shock había sido más grande a cuando me la topé en el estadio y lo que más me había molestado era haberla visto tan feliz con Jessica.
¿Cómo podía decir que no era su novia si parecía todo lo contrario? Lo único que atiné hacer fue jalar a Jennie del brazo para sacarla de la casa mientras le daba una mirada de odio a Lisa que nos veía seriamente.
-¿Ella fue quien te prestó la casa? -pregunté molesta afuera de la puerta principal.
-Sí -respondió parándose frente a mí.
-No podemos quedarnos aquí, busquemos un hotel, al fin estamos a diez minutos del centro de Las Vegas.
-Pero bebé, ¿desde cuándo eres antisocial?
-¿Bebé? -pregunté extrañada olvidando por un segundo el origen de la pelea.
-Dije Rosie, por el enojo ya ni me escuchas bien.
-Te escuché perfectamente bien y me dijiste bebé, ¿desde cuándo me dices así?
-Ya sé porque fue la confusión -exclamó ignorando mi pregunta -es que primero le había dicho que vendríamos el siguiente fin de semana, pero como tengo que ir a... San Francisco en esa fecha le cambié el día a la mera hora, fue mi culpa Rosie perdón-se acercó y puso una mano en mi mentón -pero, no podemos hacerle un desaire cariño, Lisa ha sido muy amable conmigo. Además, se ve que a Jessica le caes muy bien, será como aquel viaje que hicimos con Victoria y Zhoumi, acuérdate que la pasamos genial.
-Pero, se suponía que la razón de este viaje era para estar solas tú y yo.
-Y lo estaremos cariño, ¿a poco crees que ellas no querrán estar solitas también? -Respondió guiñándome un ojo -anda, no seas así, serían prácticamente tres días.
Sentí como se me revolvió el estómago con la insinuación, la escenita de la cocina estaba muy fresca en mi mente y no quise ni pensar como hubiera terminado si no hubiésemos interrumpido. Jennie me dio un ligero beso en los labios y escuchamos que alguien carraspeaba, volteamos, pero ella seguía sosteniendo mi mentón.
-Perdón, no quise interrumpir, la cena está casi lista, pasen y después vemos como nos acomodamos -exclamó Jessica desde el umbral de la puerta, Lisa estaba detrás de ella con una mirada de pocos amigos, como si quisiera fulminar a alguien.
-Gracias Jessica, pero nosotras acabamos de comer, además supongo que ustedes querrán estar solas, creo que será mejor que Jennie y yo nos vayamos a un hotel -dije separándome de ella, pero entrelacé mi mano con la suya.
-De ninguna manera, la que se confundió fui yo, los que debemos irnos somos Jess y yo -dijo Lisa abrazándola por la cintura.
-No, Lisa , por supuesto que no, es tu casa, además la culpa fue mía porque primero te dije que vendríamos el siguiente fin de semana y apenas el martes te avise que siempre llegaríamos hoy. Yo fui la de la confusión.
-Nadie se va a ir a ningún lado, quizá no somos las mejores amigas del mundo pero será grandioso convivir este fin de semana y conocernos más, ¿verdad, Lisa? -dijo Jessica volteando a ver a Lisa y le dio unas palmaditas en la mejilla.
-Yo encantada, ésta es su casa y Jess tiene razón, no veo ninguna razón para que no la podamos pasar bien las cuatro- respondió mientras chocaba delicadamente su cabeza con la de ella que le sonrió.
-Yo tampoco le veo mayor problema, es que Rosie tenía la ilusión de que estuviéramos solas ella y yo -intervino Jennie dándome un beso en la comisura de los labios.
-Rosie, no te preocupes por eso, compartirán habitación, y Lisa y yo podemos usar tapones en las orejas contra el ruido.
-Jessica, pero qué cosas dices.
-Ay Rosé, ya todos somos adultos aquí, no tiene nada de malo, anda, acompáñame a la cocina a terminar la cena - exclamó Jessica tomándome de la mano que tenía libre obligándome a caminar.

  ¿Estas Libre esta Noche? // Chaelisa GIPDonde viven las historias. Descúbrelo ahora