Era domingo Chiara se encontraba en el avión de vuelta a Roma, sabía que la esperaba Filippo con Alessia y Gerónimo.
— ¿Tienes alguna idea de nombres? -pregunta Domenico, quien hace de azafato-
— ¿La verdad? No... ¿Que nombre le pondrías tú?
— Santino me gusta -responde-
— Es un lindo nombre -acepta- Milo, Simón, Adriano, Romeo, Mateo... Hay tantos nombres Italianos bonitos -suspira-
— No tiene que ser Italiano si o si -niega con una sonrisa- ¿Le has preguntado a Amelia si le gusta alguno? Al fin y al cabo va a ser la otra madre del bebé -comenta con obviedad-
— No lo sé... Oliver y Jasón me gustan también -continua-
— ¿Y si es niña? Isabella, Franchesca, Martina, Daniela -comienza a enumerar- esos Italianos, luego hay más Olivia, Helena, Valentina, Regina, Rufina, Magnolia, Selena, Eva, Mía y podría seguir -enunera con una sonrisa-
— Yo usaría también un nombre unisex, Milan por ejemplo -comenta- le dices Milo si es niño y Mila si es niña -explica-
— Alexis, Francis y Noah también son unisex -agrega-
— Cuando elijamos el nombre quiero que estés presente -pide Chiara-
— Si así lo deseas...
Pasaron las siguientes horas hablando de todo, le contó que había sido de su vida los años que Chiara no estuvo en Italia.
Ya en Italia tal como lo creía estaban Alessia, Filippo y Gerónimo, cenarían todos juntos.
— ¿Tía, puedo quedarme contigo esta noche? -pregunta Geronimo-
-Chiara miro a sus padres sin saber que hacer, ambos asintieron en aprobación- Claro que sí, chiquito -respondió con una sonrisa-
Hacía varios meses que Geronimo no pasaba una noche junto a ellos, era ahijado de ambos por lo que solían salir de paseo o simplemente pasar la noche con el. Ambos lo veían como un hijo, ya que es el unico pequeño en la familia.
Luego de cenar, Filippo y Alessia se fueron a su casa, hicieron dormir a Geronimos en su habitación, si tiene una habitación para el en casa de Massimo y Chiara y ellos se quedamos en la sala hablando.
— ¿Cuando este bebé nazca no dejaremos de lado a Gero, cierto? -pregunta Chiara atrayendo la atención de Massimo- Quiero decir seguiremos saliendo con el, lo trataremos como si fuera nuestro hijo, siempre que sus padres nos dejen iremos de vacaciones familiares con el, como hasta ahora ¿Cierto? -cuestiona mirando a Massimo-
— Jamás lo dejaremos de lado, es nuestro pequeño -responde con una cálida mirada-
— A veces siento que actuamos como si quisiéramos ocupar el lugar de sus padres -confiesa, realmente le preocupaba que Alessia o Filippo lo vieran como si trataran de quitarle a su hijo-
— El tiene sus padres, nosotros somos sus tíos, lo queremos mucho y no queremos que se aburra estando solo -responde abrazando a Chiara- está comenzando a notarse la barriga
— Tengo casi 4 semanas, es normal...
— Lo sé, no seré doctor pero no soy estúpido -responde haciéndole cosquillas- ¿Haz pensado nombres?
— Domenico me preguntó exactamente lo mismo hoy -le comenta con gracia- creo que es algo que tenemos que elegir los dos
— Los tres -corrige- no podemos dejar de lado a Amelia -reprocha- creo que esto es algo que deberíamos hablarlo los tres y no me refiero solo al nombre...
— Tienes razón, tengo sueño... buenas noches -beso su mejilla-
¿Realmente eso era algo que tenían que hablar con Amelia? ¿Seríamos unos padres al estilo Arizona, Callie y Mark? ¿Amelia está dispuesta a aceptar eso? Mi cabeza estaba llena de dudas
