— ¿Cual te gusta? -pregunta Jackson mostrándome dos lámparas diferentes-
— Esta -respondo señalando una que ni siquiera me fije cuál era-
Carina miraba que diseño quedaría mejor en la pared, siguiendo mis reglas de no querer todo azul.
— Son una pareja muy bonita -halaga una señora acercandose a Jackson y a mí- felicidades por el bebé -me dice-
— No somos pareja -niego rápidamente- es mi mejor amigo y gracias -la señora se pone incómoda-
— ¿De cuánto estás? -pregunta-
— 35 semanas
— Ah, felicidades nuevamente -felicita y se va casi corriendo-
— ¿Crees que somos bonita pareja? -cuestiona Jackson comenzando a caminar por los pasillos revisando más cosas de bebé-
— No lo sé -respondo yo, dudando de mis palabras- nos vemos bonitos juntos, pero no seríamos una buena pareja -respondo finalmente-
—Es cierto -acepta-
Seguimos caminando por los pasillos y otros centros comerciales, luego llegamos a la casa, Callie, Arizona, Mark, Lexie, Derek, Meredith, Jo, April, Alex, Addie y Andrew se habían ofrecido a ayudar, Massimo hace dos semanas viajo a Italia pero faltaban 5 días para que vuelva y nosotros queríamos hacer todo más rápido así que comenzamos a hacerlo.
— ¿Crees que así está bien? -pregunta Mark poniendo los últimos tornillos de la cuna-
— Si, yo creo que sí -afirma Derek- Kepner, súbete -le pide- eres la más liviana, si te soporta a tí soportará un bebé, pesan casi lo mismo
— Em, okey -dudo April y se subió a la cuna- si aguanta -afirma ya dentro de ella-
— Que familia tan peculiar -rie Carina abrazándome por detrás-
Okey esto es raro, sus manos están sobre mi vientre y mi espalda está pegada a su pecho; últimamente está muy cariñosa conmigo, cosa que no me molesta, es una chica bonita.
— ¡El clan del bisturí! -exclama Addie-
— ¡Si! -gritaron todos a la vez-
Era una imagen hermosa, todos juntos, divirtiéndonos, faltaban algunos, todos los días los recordabamos pero aún dolía su falta.
Unas 4 horas después estaban haciendo los últimos retoques, poniendo las últimas decoraciones y...
— Listo -exclama Jackson con una sonrisa levantando los brazos- la habitación para el pequeño Vicenzo está lista -sonríe acariciando mi vientre-
— Que habitación más bonita -halaga Jo- ya hasta quiero dormir en ella
— Cuando te canses de Alex puedes dormir aquí-propongo con una sonrisa-
Era una hermosa habitación de un tono celeste gricaseo con pequeños arcoiris en una pared, los muebles blancos le daban un efecto limpio e iluminado. Sinceramente lo que menos me molestaba era que en la habitación de mi hijo haya rosa o colores que la gente crea que son para niña, tiene ropa y accesorios de todos los colores, así que unos arcoíris en la pared no estaban mal.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.