Un Molesto Acompañante

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¿Llorando?, ¿Qué hacia un monstruo llorando?, en los años que había vivido como aventurero no había visto nada igual o parecido.

Había visto monstruos gritar de dolor, llenarse de furia e incluso había leído en algunos escritos que existían monstruos irregulares que eran capases de blandir armas humanas. Pero jamás espero en algún momento presenciar algo parecido a aquellos rumores que en algún momento se esparcieron entre los aventureros más veteranos de algunas familias.

"¿Que eres?..." Murmuro Bell lleno de dudas e interrogantes, el peliblanco miro fijamente a la Vouivre con sus ojos bañados en un carmesí profundo, esperando algún tipo de respuesta, mantuvo en todo momento aquella espada corta en contacto con la suave y azulada piel de la Vouivre como una medida preventiva

Y aun cuando la Vouivre sintió claramente el frio metal de la espada corta tocar su piel, aquel pequeño ser nacido en la mazmorra no emitió ningún sonido, solo miro al peliblanco con terror mientras temblaba como si se tratara de un pequeño niño arrinconado por un monstruo.

Los ojos afilados del peliblanco no dejaron pasar ningún movimiento hecho por la pequeña Vouivre, independientemente de si era un irregular o no, aquel ser era un monstruo y estaba seguro que en cualquier descuido esas pequeñas garras que parecían inofensivas, se convertirían en las dagas letales capaces de penetrar la pequeña protección que llevaba el peliblanco como armadura, la cual solo constaba de los restos de un conjunto de grueso cuero.

Instintivamente el peliblanco pico con la punta de su espada la piel de la Vouivre en busca de algún tipo de ataque de respuesta o confirmación que lo obligaran a acabar con la vida de ese extraño monstruo irregular, cosa que no paso, lo único que desencadeno esa acción fue que aquel monstruo llorara más fuerte y temblara mas entre un interno terror.

"¿Y si nos la llevamos? , seguramente morirá si la dejamos aquí" Murmuro una voz en la cabeza del peliblanco sacándolo por momentos de aquella pequeña situación tensa en la que se encontraba.

"Sea dentro o fuera del calabozo esta Vouivre va a morir" Respondió el peliblanco mientras retraía su brazo y guardaba su espada corta en su cintura, el peliblanco solo miro unos segundos más a la Vouivre la cual solo retrocedió unos centímetros más gateando hacia atrás una vez que el peliblanco guardo su espada.

"Entonces que tal si hacemos una apuesta" Dijo animado el peliblanco menor en la cabeza del peliblanco intentando persuadir al peliblanco mayor.

"No" Respondió secamente el peliblanco mientras cortaba la corta conversación y daba la vuelta sobre sus talones en busca de volver a la superficie, despues de todo por lo visto hasta ahora el peliblanco se dio cuenta que ahora mismo no podía seguir bajando, no sin el equipamiento adecuado y un equipo de mínimo 3 personas.

"Umn..." Respondió la voz de su cabeza aburrida ante la cortante respuesta del peliblanco mayor

"Ah... Se hizo tarde muy rápido" Murmuro el peliblanco mientras comenzaba a caminar hacia en piso 18° y miraba como los grandes cristales que iluminaban el piso comenzaban a brillar en su máximo esplendor demostrando que el atardecer en la superficie ya estaba cerca.

"Que día poco productivo, recogiste pocas piedras mágicas" Menciono una voz en la cabeza del peliblanco reanudando una conversación.

"No vine preparado" Respondió el peliblanco mayor decepcionado al darse cuenta que solo lograría llevarse las pequeñas piedras que entraran en sus bolsillos.

Los minutos pasaron rápido y en poco tiempo el peliblanco ya se encontraba en la gran puerta que separa el piso 19° del 18°, el peliblanco comenzó a caminar con el fin de salir de ahí antes de los monstruos nacieran de nuevo, cosa que se complicó cuando sintió un peso abrazar su pierna derecha con fuerza

Héroe OscuroHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora