Parte9 Intermedio

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MI madre continuaba dándome sus frágiles miradas de impotencia, sus ojos se asomaban cristalinos y llenos de duda ingenua, y revelaban un espíritu incluso más cándido del que ya encarnaba. Por otro lado, seguía habiendo incomodidad entre mis compañeras y yo misma, que nadie intentaba ya disimular. Cynthia me había revelado por teléfono que Lu parecía no hablarle más, que la evitaba... Interpreto sinceramente esta acción como más a causa de la prudencia de Lucía, que de ninguna clase de miedo a entrentar a Cynthia. Lu estaba intentando ser más cautelosa, y así lograr que nadie descubriera más secretos, a mi parecer (si es que los había).Y le estaba resultando.

  Pol no se había enterado de nada de lo de Lu (nadie aparte de los involucrados lo había hecho) y seguíamos saliendo como si nada hubiera pasado. Le tenía gran simpatía,  y nuestras conversaciones se volvían de a poco más personales...; el interés era más sincero o eso creía. Resultaba plácido, y extraño al mismo tiempo, a mí, que siempre había existido un leve velo transparente que me separaba de cualquiera. 

De vez en cuando, me pasaba la noche en vela. Entonces, leía un poco, pero, por sobre todo, me agradaba quedarme a oscuras, con el cielo de medianoche a la vista en mi ventaba. Me volteaba hacia ella, y obsevaba con atención. La mente queda suspendida. El firmamento infinito me hacía sentir pequeña y espectral, infinita también, por lo que clamaba mi alma. Me sentía como una niña otra vez, en la época en que, en presencia de mis padres, subíamos a la terraza a mirar las estrellas. La ciudad reposaba en silencio, las luces eran de un naranja apagado entre la penumbra, y daban ese aire a sospecha y misterio. En brazos de los mayores, intentaba encontrar alguna seguridad. Ahora la noche se me aparecía calma y sabia, conocedora de secretos, y la correspondía lo mismo que una mujer hermosa...

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