015

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Capítulo 015

"Love Alarm 2.0"

5:30 p.m.

Ella no tenía cabeza para nada. Literalmente. Baek-Hyun tuvo que hacer de todo para sacarla de entre las sábanas y convencerla de que se levantara.

Aunque había prometido asistir al evento, esa misma noche, mientras peleaba con la tentación de quedarse dormida o huir, deseó con todas sus fuerzas haber elegido viajar.

El simple hecho de estar rodeada de infinidad de personas que solo la miraban por ser la novia del cantante famoso la sofocaba.

 Prefería mil veces estar firmando libros en soledad que caminar por una alfombra roja fingiendo sonrisas.

Aun así, todo se sacrifica por amor, ¿no?

Lo sabía. Había cometido un error. Admitir que todavía sentía algo por Sun-Oh le estaba pasando factura. No sabía si era culpa lo que sentía, o simplemente el peso de la realidad cayéndole encima: nunca lo había superado.

Y cada vez que Baek le tomaba la mano mientras manejaba, o le besaba, ella se sentía la peor persona del mundo.

—Nena, te ves hermosa hoy —murmuró él, volviendo a besar la palma de su novia una y otra vez, aprovechando la pausa del semáforo—. ¿Qué tal estuvo el psicólogo esta mañana?

—Dijo que tengo mucha ira acumulada por momentos del pasado. —sonrió irónica, porque ella juraría que no sentía ira, sino cansancio—. Después me pidió que llevara a mi hermana a terapia... recuérdame nunca más contarle mis problemas familiares.

—No, _____, esto es muy importante. Quiero que estés bien. Te he notado mal últimamente, y parece que ni el psicólogo logra ayudarte... —pasó del freno al acelerador, serio.

Ella ladeó la cabeza contra la ventana.
—Cuando me llamas por mi nombre me da miedo —bromeó, tratando de aliviar la tensión.

Baek sonrió débilmente, pero no desvió los ojos de la carretera.
—Es que últimamente te veo triste... y me preocupa.

— Mi cuerpo se siente agotado. Tengo que escribir nuevas novelas y no tengo cabeza para eso.

—Lo sé, han sido días intensos —apretó su mano, como ofreciéndole un ancla—. Pero no, nena, no es normal que odies al mundo.

Ella soltó un resoplido.
—¿No? Porque últimamente siento que lo odio todo.

—No. —Baek sonrió de lado—. Porque eres demasiado amable para odiar de verdad. Si no lo hiciste con Sun-Oh... —suspiró, casi con pesar—. Él es la prueba.

Un escalofrío la recorrió.
—¿Crees que fue mi culpa? Quizás debí odiarlo... tal vez así mi vida sería más fácil.

Baek la miró de reojo, viendo cómo sus manos se retorcían en su regazo.
—Vas a ser feliz, nena. Cueste lo que cueste. Si para lograrlo tengo que darlo todo, lo haré.

Ella abrió la boca para responder, pero él la interrumpió.

—Sabes... mientras esté contigo, nadie te hará daño. Yo nunca lo haré. Al contrario... intentaré repararte.

_____ no supo qué contestar. Tenía la respuesta en la punta de la lengua, pero sería demasiado cruel decirla. Así que se limitó a regalarle una sonrisa, sabiendo que él no la miraba.

—¿Qué tal tu vestido? —preguntó él, buscando alivianar el aire.

—Es lindo. Por un momento pensé que me obligarías a vestir de rosa o amarillo.

Love Alarm // Sun-OhHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora