Capítulo 029
"Sentimientos"
Advertencia: Este capítulo contiene una escena explícita, que puede llegar a incomodarte si no estás acostumbrado a ello.
______.
El tiempo había pasado volando.
Exactamente dos semanas que, para sorpresa mía, no estuvieron marcadas por el vacío o la incertidumbre, sino por una extraña plenitud que no recordaba haber sentido en mucho tiempo.
Caminaba por las calles de Seúl esa mañana, con un café entre las manos, y no podía dejar de repasar en mi cabeza cada pequeño logro que había hecho de esos días un espacio seguro para mí.
Había publicado una miniserie literaria en línea y, contra todo pronóstico, la respuesta fue tan cálida que incluso terminé firmando ejemplares en una librería local. La idea de enfrentar a una multitud me había aterrorizado al principio, pero descubrí que, por primera vez, no me incomodaba. Sonreí, hablé con lectores, escuché lo que les había hecho sentir mi historia... y estuve contenta. Verdaderamente contenta.
En ese tiempo también aprendí a estar sola sin sentirme perdida. Pasé tardes conmigo misma, entre cafés y parques, escribiendo, respirando, observando. No era una soledad amarga, sino una compañía distinta: la mía propia.
Y luego vino la boda de mi hermana. Todo se sintió como una postal perfecta: Carolina radiante, mi mamá emocionada hasta las lágrimas, yo intentando no llorar demasiado porque no quería arruinar el maquillaje. Verlas juntas, felices, fue uno de esos recuerdos que sabía se quedaría guardado para siempre en mí.
Pero la vida, como siempre, encuentra formas de sacudir lo que uno cree ya estable. Porque no solo estábamos nosotras, ni los amigos de mi hermana, ni la familia del que ahora es mi cuñado. También estaba él.
Uno de los fieles amigos del novio.
Sun Oh.
Jamás lo imaginé. Ni por un segundo pensé que al entrar en ese salón lo encontraría allí, a unos metros de distancia, como si nada hubiera cambiado y, al mismo tiempo, todo hubiera cambiado.
[FLASHBACK...]
La música estaba sonando suave, un vals de fondo que llenaba el salón de un aire festivo. Todos reían, bailaban, levantaban copas para brindar por mi hermana y por su nuevo esposo. Yo estaba en mi mesa, disfrutando de ver a Carolina feliz, cuando de pronto, entre un grupo de hombres trajeados, lo vi.
Sun Oh.
Por un instante pensé que era un espejismo, un reflejo torpe de la luz contra las copas de cristal. Pero no, era él. El mismo gesto seguro, el mismo porte elegante... y sin embargo, había algo en su mirada que no estaba en el recuerdo que yo llevaba de él.
Me obligué a respirar hondo, a mantenerme quieta. No vas a reaccionar, no vas a dar señales. Pero mi corazón me traicionaba, palpitando con fuerza, como si quisiera recordarme que nunca aprendí a estar tranquila cuando él estaba cerca.
Él también me vio. Lo noté en el momento exacto en que su sonrisa relajada desapareció apenas un segundo, lo suficiente para que nuestros ojos se cruzaran. Y entonces caminó hacia mí.
—Vaya sorpresa —dijo él, con una media sonrisa, inclinándose un poco para que solo yo lo escuchara entre la música—. No pensé que te encontraría aquí.
Me forcé a adoptar la misma compostura que había entrenado estas semanas. Seria, distante, como si nada en mí se estuviera desmoronando por dentro.
—Lo mismo digo —respondí, dándole un sorbo a mi copa—. No esperaba que fueras amigo cercano de mi cuñado.
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Love Alarm // Sun-Oh
Hayran Kurgu"Los miedos más grandes son los que destruyen cada parte de nosotros, pero te puedo asegurar que todo lo que siento por ti es verdad" F A N F I C D E L A S E R I E D E N E T F L I X L O V E A L A R M...
