013

1.9K 194 42
                                        

Capítulo 013

"No regreses al pasado"


10:00 a.m.

Sabía que era absurdo todo esto que estaba haciendo. Ella lo sabía muy bien.

Lo supo desde el momento en que llegó a la oficina y le pidió a su asistente —no personal, pero siempre eficiente— que buscara información sobre el atractivo modelo llamado Sun-Oh.

Lo confirmó cuando estuvo dentro del auto, condenándose a sí misma mientras conducía hacia la cafetería donde, según la última revista en la que había aparecido, él solía tomar café todas las mañanas.

Y aun así, su corazón tembló de nervios cuando lo vio afuera del lugar, inhalando aire como si buscara calma.

Sus ganas de abrazarlo llegaron de golpe, como un impulso inevitable, pero el sonido de su Love Alarm encendiéndose por ella solo trajo una punzada de molestia, un recordatorio de lo que habían sido... y de lo que ya no eran.

La sola idea de imaginar a Sun-Oh tomado de la mano con Margot la hacía querer tirarse desde el edificio más alto, solo para dejarse destrozar en la caída.

Cuando al fin estuvieron frente a frente, distinguió detalles que antes le eran familiares: ya no usaba la misma colonia, sus facciones se veían incluso más atractivas, pero en sus ojos se respiraba decepción. Y miedo.

—Aléjate de Margot —dijo al fin, cruzando los brazos bajo el abrigo demasiado pesado que llevaba.

Él bajó la mirada hacia su taza de café.
—No quiero que le rompas el corazón.

—¿Qué hice? —preguntó, casi ingenuo.

—¿De verdad tienes el descaro de preguntar? —su voz se quebró, pero no permitió que temblara—. Me dejaste.

—No, no lo hice.

—Entonces explícame... ¿por qué? —sus palabras salieron afiladas, pero cargadas de un dolor viejo, enterrado—. ¿Fue porque el señor Park te lo contó todo? ¿O porque tu familia te lo prohibió?

—En ese entonces... yo...

El silencio se interpuso entre ambos, incómodo, asfixiante. Muchos podrían pensar que ella lo había interrumpido, pero no: era él quien no tenía una respuesta, quien no había tenido nunca el valor de explicarse.

Ella soltó una risa seca, cargada de amargura.
—¿Lo ves? Pasaron cinco años y no has cambiado. Sigues sin decirme nada, sin intentar explicarme. Somos adultos Sun Oh

Sus ojos rojos lo miraron con un reclamo que era imposible disimular. Sus puños estaban apretados, como si contuvieran todo el peso de aquellas noches pasadas.

—Lo siento mucho —murmuró Sun-Oh.

—No quiero que te disculpes. Eso debiste hacerlo antes. —Sacudió la cabeza, frustrada—. ¿Sabes cuántas noches me pregunté si debía odiarte o intentar entenderte? ¿Cuántas malditas noches me dormí llorando, preguntándome si había hecho algo mal?

Él quiso hablar, pero su voz no llegó.

Ella continuó, quebrándose poco a poco:
—Sí, te mentí sobre la muerte de mi padre. Lo sé. Y lo lamento. Pero no por eso debiste tratarme como lo hiciste. Yo te pedí disculpas una y otra vez, y tú... tú nunca hiciste nada al respecto.

Su vista se nubló, obligándola a cerrar los ojos con fuerza para contener las lágrimas. Pero no pudo. Estas se escaparon de todos modos, igual que las de él.

Love Alarm // Sun-OhHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora