009

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Capítulo 009

"Feliz (NO) Navidad"

______.

13 DE DICIEMBRE, 1 MES DESPUÉS...

2:00 p.m.

Ni siquiera yo estaba consciente de cómo el tiempo pasaba volando. 

A veces me sorprendía pensando que pronto estaría tomada de la mano de Sun-Oh, despidiendo los bonitos momentos que habíamos vivido en el instituto.

Apenas era diciembre, y yo ya sentía que junio estaba a la vuelta de la esquina. Ver a los padres de los recién graduados llorando a montones por un logro más de sus hijos, mientras los alumnos de segundo año los mirábamos desde arriba como parte de la tradición, me hacía reflexionar. 

Era como un recordatorio de que no debía rendirme cuando las cosas se pusieran difíciles: cuando tomara clases extras para aprobar los exámenes, cuando sintiera la tentación de darme de baja por la frustración. En vez de eso, debía quedarme con lo bueno: las fotos entre amigas, los apretones de manos, las familias celebrando.

Mi papá siempre me había enseñado a planear a corto, mediano y largo plazo.

 Y en mi lista de "mediano", estaba hacer un viaje corto por algunos pueblos de Corea del Sur. 

Gracias a los ahorros que había juntado desde que llegué, podría costear un buen hotel y comida. Lo suficiente para disfrutar con Sun-Oh... antes de lo que deparara el futuro.

Allí estaba él, esperándome en una banca del centro comercial, donde el frío no calaba tanto como afuera.

—Lo siento —me disculpé en cuanto llegué, agitada por haber corrido los últimos metros—. Mi tía no me dejaba salir. ¿Me esperaste mucho? —pregunté, sentándome a su lado con una sonrisa cómplice.

—En realidad, no —respondió él, encogiéndose de hombros—. Llegué un poco tarde.

—¿Ah, sí? ¿Y eso? —quise saber, inclinándome hacia él.

—Porque tenía que pasar por esto primero —dijo, sacando un ramo de flores.

No pude evitar soltar un "wow" en voz baja antes de sostenerlas con cuidado. Me incliné y le di un beso rápido en la mejilla.

—Son preciosas. Gracias —le dije con una sonrisa amplia.

—Sé que en México los hombres suelen ser muy románticos —comentó él, con un aire juguetón—. Así que quise darte un detalle.

Tuve que reírme. Si bien no quería desanimarlo, sabía que muchos mexicanos eran cualquier cosa menos románticos.

—Me encantan —insistí, acariciando los pétalos.

—Y es solo un adelanto —dijo él, como quien guarda un secreto—. Cuando regrese de vacaciones, te daré tu verdadero regalo de Navidad.

—¿Cuándo vuelves? —pregunté, con un puchero fingido. La idea de estar lejos de él por varios días o semanas me incomodaba.

—Antes de que empiecen las clases —aseguró él con entusiasmo—. Así podremos intercambiar regalos. Ah, y hablando de viajes... iremos a la isla Jeju en febrero.

—¿En febrero? Creí que lo planeaban para junio o julio —le recordé, arqueando una ceja.

—Sí, pero muchos estudiarán fuera y deben irse antes de tiempo —explicó él.

Love Alarm // Sun-OhHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora