CAPITULO 10

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Miraba a su amigo con curiosidad, a Yangyang nunca se le hacía difícil hablar pero por alguna razón parecía no saber que decir.

Respiró hondo aún recostado en las piernas de su amigo y sonrió cuando un recuerdo llegó a su mente.

- ¿Recuerdas la primera vez que hablamos?

Yangyang le dió toda su atención, con una pequeña sonrisa asintió.

- Pensé que ibas a morderme, ¿Cómo alguien con ese rostro tan tierno puede tener ese temperamento?

Rió y miró a su amigo.

- Te pegaste a mi como un moco.

Yangyang frunció el ceño.

- ¿Podrías ser más lindo? Algo como... ¿Un chicle?

- Tiene que ser masticado para que se pegue.

Su amigo rodó los ojos, él sonrió.

- Digamos cinta adhesiva, recuerdo que pensé... Que eras una molestia y no entendía por qué... Por más que quisiera no podía odiarte, al contrario.

Una chispa de emoción se reflejó en los ojos de Yangyang.

- ¿En verdad?

Asintió.

- Sí, confíe en ti desde nuestro primer encuentro, de alguna manera supe que tú serías la única persona en este mundo que jamás iba a lastimarme y... A dejarme.

Ya estaba, Yangyang parecía genuinamente conmovido y ya no había tristeza en sus ojos.

- ¿Cómo no amarte Tarito? Eres mi soulmate.

Arrugó la nariz, su amigo estaba poniéndose cursi.

- Pensé que solo aplicaba a personas que son similares o parejas.

Yangyang puso su mano en su cabeza, dejó suaves y cariñosas caricias en su cabello.

- Pienso qué... Soulmate no es un término que se use solamente en pareja, es como... El amor de mi vida en amigo también, puede ser personas que tengan todo en común o también que no tengan nada, creo muy en lo personal Tarito, que es la conexión que se tiene lo que lo define.

- ¿Conexión?

Yangyang asintió.

- Cómo eso que sentiste cuando nos conocimos, o el gran amor que nos tenemos, como nos relacionamos, que seamos un gran equipo y encajemos perfectamente. Eres ese alguien que yo sé que jamas va a juzgarme, al que siempre puedo recurrir primero y va a escucharme, en quien puedo confiarle todos mis secretos y contarle las cosas más tontas, eres ese alguien sin él que mi vida estaría vacía y quiero tenerte conmigo por siempre, no importa qué y se que soy eso para ti también aunque no me lo digas.

Sonrió, sentía su corazón cálido, era realmente afortunado de tener a Yangyang, de que la vida los haya hecho encontrarse cuando menos lo esperó e imaginó.

- Al menos lo sabes.

Yangyang lo miró confundido.

- ¿Qué cosa?

Tomó aire, iba a ser difícil pero aún así iba a hacerlo.

- Qué para mí... También eres eso.

Entonces la vió, una sonrisa cargada de felicidad pura y plena.

"El rostro de la felicidad"

Yangyang no dijo nada más, él suponía que no quería arruinar el momento, ese gran gesto de valentía que tuvo.

Friendship in a million - Sungtaro/XiaoyangHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora