CAPITULO 11

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- Debe ser difícil para ti ¿Verdad?

Preguntó DeJun mientras caminaban.

- ¿Qué cosa?

Su novio le dió un ligero apretón a su mano y trató de darle una sonrisa comprensiva.

- Ser constantemente vigilado, regañado y herido.

Sintió su boca secarse, sí, DeJun tenía razón.

- Es increíble como aún después de pensar y decir que estoy acostumbrado después de tantos años aún no logro estarlo.

- ¿Porqué una persona debería acostumbrarse a ser herida?

Miró unos segundos a DeJun y se alzó de hombros.

- No creo que tenga una respuesta para eso ¿Sabes? Simplemente crecí así. No tengo ni idea del por qué la loca de mi madre aún puede lastimarme.

- Tal vez por qué aunque lo niegues, la quieres.

Arrugó la nariz deseando no haber escuchado eso, por qué sabía que su novio tenía razón.

- Eso no le da derecho a hacerme sentir como una mierda, a veces realmente me gustaría... Dejar de ser su hijo, pero mala suerte para mí, por qué se les ocurrió solo tener uno, jamás me van a dejar en paz.

- Entonces... ¿Vas a hacer siempre lo que quieren que hagas?

Miró al cielo, era un día hermoso como para estar hablando de un tema así.

Pera la respuesta a la pregunta de DeJun era sí, no tenía otra opción, y estaba seguro que en algún momento debería dejarlo a él también por su bien.

Todo iba a la perfección y estaba seguro de estar enamorado de DeJun que el simple hecho de pensar en algo así hizo su corazón doler.

- Dejemos el tema de lado ¿Sí? - sonrió - Tengo un poco de sed ¿Hay una tienda por aquí?

Su novio lo miró divertido y asintió.

- Está por allá, niño rico.

Sonrió al escuchar el apodo y caminaron un par de minutos hasta encontrar la tienda de conveniencia.

Al menos por la parte delantera había un aviso que estaba cerrado por descanso.

- Casi está por terminar ¿Deberíamos esperar aquí?

Preguntó su novio.

La verdad es que podía tener muy buenas virtudes pero la paciencia a veces le fallaba en serio.

- Creo que hay alguien en la parte de atrás, vamos.

- Yangyang... - su novio lo llamo en tono de reproche.

- Solo quiero una botella de agua, no te preocupes solo le preguntaré cuánto tiempo tengo que esperar.

DeJun camino detrás de él aun en desacuerdo, y sí tenía razón, había dos chicos sentados en una de las mesas.

Se acercó a él que tenía el uniforme y preguntó lo más amable que pudo.

- Disculpa ¿A qué hora vuelves a abrir?

El otro chico volteó, cuando sus miradas se encontraron se sintió sumamente sorprendido.

- Yangyang ¿Qué...?

- ¡Haechan! ¿Cómo es que...?  -
Sonrió, miró al acompañante de su amigo con curiosidad  - Tu debes ser Mark, es un gusto conocerte al fin.

El nombrado lo miró confundido y terminó por sonreír.

- Sí Uh... Muchos gusto.

Pero que chico tan lindo se había encontrado su amigo.

Friendship in a million - Sungtaro/XiaoyangHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora