Capítulo 24: Lobos visitantes

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Pasaron 2 días en los que todo estuvo relativamente normal, los chicos de la manada regresaron a sus clases con temor a lo que pudiera salir de las sombras y atacarlos.

Peter Hale muchas veces era visto a las afueras de la preparatoria Beacon Hills observando, vigilando y escuchando, al igual que su sobrino.

Derek envió a arreglar el ventanal de su loft, también reemplazó los muebles rotos por unos más modernos.

Como se dijo, todo estaba demasiado normal y eso les preocupa.

Ahora es de noche, Stiles se encuentra en su habitación frente a su computador de escritorio tratando de investigar cualquier cosa que los pudiera ayudar o más bien trataba de distraer su mente.

Se frotó los ojos con cansancio, no quería dormir por temor y lo odiaba. Estaba por darse por levantarse de su asiento cuando alguien tocó su puerta.

- Adelante – su voz sonaba igual de cansada que su cuerpo. Peter fue el que abrió la puerta y lo recibió con una sonrisa.

- Hola chico – saludó con su voz tan masculina.

- ¿Qué haces aquí? –

- Pensé que estarías muy agobiado con todo este asunto y te olvidarías por completo de lo que ocurre a tu alrededor, así que te traje algo de cenar – respondió a la vez que mostraba una caja de pizza.

- No tenías que hacerlo – dijo algo avergonzado, ese hombre sí que lo conocía bien y era verdad lo que decía, hasta ese momento sintió el malestar en el estómago que le indicaba la necesidad de alimento.

- Solo di gracias y comamos – esbozó una sonrisa e ingresó a la habitación.

- Gracias –

Ambos se sentaron en la cama y comenzaron a degustar la pizza de peperoni.

- ¿Cómo te sientes con todo este asunto? – preguntó Peter con cautela, no quería hacer sentir incómodo al castaño.

Stiles paró de masticar su trozo de pizza y permaneció inmóvil observando el piso de su habitación.

- Estoy...exhausto – contestó frunciendo el ceño, no era la respuesta que esperaba, pero era un avance.

- Comprendo – le dio una sonrisa reconfortante y puso una mano en su hombro.

Pasó una hora en la que estuvieron hablando de temas triviales para pasar el rato mientras se terminaban su pizza, sin duda esas risas les hacían falta a los dos.

- Olvidé guardarle un pedazo a mi papá – exclamó Stiles cuando vio la caja vacía.

- No te preocupes, le traje algo de cenar también – se levantó para poner la caja en una mesita cercana.

- ¿Enserio? ¿Qué cosa? –

- Una ensalada – ambos soltaron una carcajada por esa ocurrencia.

- Debe odiarte – dijo limpiándose una pequeña lagrima causada por la risa.

- Mucho, debiste ver su cara cuando vio la pizza y luego le mostré el contenedor con la ensalada, parecía que sus ojos se saldrían de sus cuencas – volvieron a reír.

Peter permaneció parado observando a su castaño reír, adoraba ese sonido y le encantaba ser el causante de esa acción, provocaba que quisiera besarlo ahí mismo.

- ¿Cómo te dejó entrar? – cuestionó Stiles con una genuina expresión de confusión, no era normal que un Hale entrara por la puerta y no por la ventana.

- Estuvo a punto de cerrarme la puerta en la cara, pero puse mi pie a tiempo, debo decir que tu padre tiene más fuerza de la que aparenta –

- Lo sé y lo he comprobado viéndolo en algunos de sus operativos – Peter alzó una ceja ante ese comentario – no preguntes – fue lo que respondió Stiles ante esa mirada.

Sensible (Steter)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora