Capítulo 28: Plan sobre la marcha

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Loft de Derek

El silencio sepulcral se apoderó del lugar, pensar en una solución ocupaba la mente de todos, bueno, casi todos.

- Bien... ¿quién tiene hambre? – la voz de Peter Hale los sacó de su trance, algunos le dieron una mala mirada.

- No es el momento – respondió Mieczyslaw a su lado palmeando su hombro un par de veces.

- Ustedes se lo pierden, yo si pediré algo de comer – sacó su celular para averiguar qué establecimiento de comida a domicilio sigue abierto.

- ¿No puedes encerrar a Lucifer en el infierno o desterrarlo a otra dimensión? – le preguntó Lucithor a Miguel.

- Él es muy fuerte, solo nuestro padre fue capaz de echarlo del cielo y eso que aún no tenía tanto poder –

- Entonces solo nos queda asesinarlo – fue el razonamiento del elemental de fuego.

- Para hacerlo necesitaríamos retenerlo en un lugar del que no sea capaz de escapar con sus alas o con trucos demoniacos, el único lugar de ese tipo es la sala de Zachariah, pero él es el único capaz de saber dónde está y para nuestra mala suerte lo mató un idiota vestido con franela – explicó el arcángel moviéndose por la habitación.

- Y volvemos al principio... -

Un gruñido de molestia se escuchó de fondo, observaron a Peter levantando su celular con expresión de enojo.

- ¿Cómo es que Derek aún no contrata conexión de wifi? La recepción en este lugar es peor que en la caja de cerval que tiene Deaton como veterinaria – exclamó exasperado.

Algo hizo "clic" en la mente de Mieczyslaw, era la voz de Stiles en su interior intentando decir algo urgentemente, por lo que le cedió el control.

- ¡Peter, repite eso de nuevo! – pidió exaltado.

- ¿Qué cosa? ¿Qué la recepción es terrible? Derek debería actualizarse, hasta yo tengo wifi en mi departamento del centro... – su monólogo fue interrumpido por una mano demasiado brusca presionando su hombro.

- No, eso no, lo de Deaton –

- Me estas lastimando, solo dije que la recepción aquí es peor que en la veterinaria – luego de analizar sus palabras, la idea de Stiles llegó a la cabeza de Peter – porque Deaton la construyó de cerval y la reforzó con magia que interfiere con los campos magnéticos, para que ningún indeseable pueda entrar... –

- O salir – completó la frase el castaño – Ni siquiera Deucalion o los Doctores del Terror lograron pasar sus barreras, a menos que él lo quisiera –

Los presentes escucharon atentos la conversación, cuestionándose sí esa veterinaria sería capaz de contener a un arcángel.

- Tendremos que probarlo – todos dirigieron la mirada a Miguel, quien de repente se sintió como un conejillo de indias.

Clínica de animales de Beacon Hills

Alan Deaton tiene mucha experiencia en el mundo sobrenatural, ha vivido y escuchado cientos de cosas que haría a la mayoría de personas enloquecer, pero lo que estaba escuchando ahora justo fuera del local sobrepasa sus límites.

- ¿Quieren encerrar a un arcángel en mi veterinaria? – preguntó como siempre pacífico e incrédulo.

- Exacto – respondió Stiles, el druida alzó una ceja y escaneó con la mirada a las otras seis personas detrás del chico.

- Confío en tu juicio, pero antes asegúrame algo ¿Nadie más saldrá herido? – le lanzó una mala mirada al hombre corpulento de dos metros.

- Más personas saldrán heridas sí no hacemos esto –

Esas palabras convencieron a Deaton, con un suspiro de resignación abrió la puerta de vidrio dejando el cartel colgante con las palabras "Lo sentimos, está cerrado"

- La protección más fuerte está detrás del mostrador, en cuanto se cierre quién esté dentro quedará imposibilitado – explicó el druida, sostuvo abierta la pequeña puerta de medio metro que lucía totalmente normal.

Miguel entendió que era su momento de actuar, caminó con desconfianza hacia dentro de la sala con una mesa de operaciones quirúrgicas en el centro. En cuanto escuchó la puerta cerrarse tras de sí sintió una rara energía.

- Intenta volar fuera de aquí – pidió Stiles y él lo intentó, pero por más que se concentró no pudo transportarse.

- Funciona –

- Solo nos falta averiguar cómo acabar con él – dijo el castaño.

- Déjenmelo a mí, sé qué hacer con mi hermano – aseguró el arcángel aun sintiendo esa extraña sensación.

Una hora después

Peter alejó de la clínica en su auto a los elementales suficientes kilómetros como para que Lucifer no lograra detectarlos y pudieran echar a perder el plan, solo quedaron Alexandriel, Miguel y Alan para llevarlo a cabo.

Alexandriel estaba dentro de la sala quirúrgica con la pequeña puerta abierta, en cuanto llamara a Lucifer lo haría entrar, luego Deaton y Miguel saldrían de su escondite para permitir el acceso al arcángel y sellar la protección, atrapándolos.

El ángel cerró los ojos, concentró la poca energía que le quedaba en contactarse mentalmente con su nuevo enemigo. Pasaron unos segundos, un par de aleteos se escucharon en la entrada de la veterinaria y la puerta se abrió dando paso Lucifer.

- Llamaste, espero que sean buenas noticias – habló lento y confiado.

- Te aseguro que tengo un plan, entra y te lo contaré – intentó actuar normal, tratando de contener el sudor de su frente y disimular su nerviosismo.

Una sonrisa ladina se formó en los labios de Lucifer, alzó su brazo y con su poder sacó a Alexandriel de la sala.

- ¿Crees que nací ayer? – tomó del cuello al ángel asustado - Puedo sentir la energía de este lugar ¿qué pensaste que pasaría? Que me atraparías para siempre en una simple sala ¡Qué ingenuo! Te quité la parte de tu gracia que lo hacía regenerarse, cada vez que usabas tu energía te volvías más débil ¿y aun así osas traicionarme? –

Lucifer apretó su cuello más fuerte con el propósito de asfixiarlo, cuando estaba por perder el conocimiento la presión se fue. El arcángel sintió que unos brazos lo tomaron por los hombros y lo arrastraron hacia atrás, no tuvo tiempo de reaccionar.

- Rápido, cierra – gritó Miguel, el druida se apresuró a cumplir la orden.

Lucifer se soltó de su agarre, al verse atrapado intentó transportarse lejos, al no lograrlo trató de usar su gracia para destruir el lugar, pero había una energía que no la permitía salir de su interior.

- Mierda – 

Sensible (Steter)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora