En el sótano polvoriento junto a las raíces Nemeton se encuentra Alexandriel, tiene sus piernas cruzadas y los ojos cerrados, toda su energía está enfocada en regenerar su brazo.
Suspiró aliviado cuando sintió nuevamente la sensibilidad en sus dedos, examinó la extremidad cerciorándose de que no tuviera alguna anormalidad pues es la primera vez que rehace una parte de su cuerpo.
Se vio a sí mismo, gran parte de su cuerpo desnudo estaba cubierto de su propia sangre, entonces recordó la terrible tortura que vivió en el tártaro.
Recuerda haber visto un pequeño rio en su camino hasta el sótano, se levantó cuidadosamente y salió al exterior, observó el extenso bosque que lo rodeaba; en cuanto llegó al afluente se sumergió completamente y talló su cuerpo con sus manos.
Al salir sintió que su piel se crispaba por el viento helado, su ceño se frunció ya que jamás había experimentado esa sensación, quizá estaba demasiado débil por la pérdida de energía.
Con su oído sobrenatural escuchó un corazón acelerado, se acercó a origen de ese sonido descubriendo que era un humano algo obeso con ropa holgada que trataba de normalizar su respiración, sin una pizca de pudor se acercó al hombre.
- Hey – dijo con voz gruesa, el humano dirigió su mirada a la figura que se presentó ante sus ojos.
- ¡Wow! – exclamó alto, no solo porque la persona que tenía enfrente parecía medir 2 metros y medio, sino también porque mostraba a la luz del sol su cuerpo musculoso.
- ¿Estas huyendo de alguien? –
- ¿Qué? – el humano seguía aturdido, no importaba en qué dirección mirara, todo era musculo - ¡Eh! No, solo estaba trotando –
- ¿Por qué? –
- Oye antes de seguir hablando ¿Podrías ponerte ropa? – dirigió su mirada al lado contrario de ese hombre para que no descubriera su cara sonrojada.
- ¿Ropa? – preguntó curioso, en su tiempo no existía vestimenta alguna.
El humano se percató de la genuina duda en su voz, miró el rostro del hombre frente a él, estaba ladeado en una expresión de confusión.
- ¿Te encuentras bien? ¿Te golpeaste la cabeza, amigo? –
- No que yo recuerde –
El humano supuso que había perdido la memoria por alguna caída, las personas hacen senderismo extremo en el acantilado del bosque de Beacon Hills y terminan teniendo accidentes, eso explicaba las cicatrices y la falta de ropa, debió quedar desgarrada en alguna rama de árbol.
Se quitó la mochila que llevaba en hombros y de ella sacó una muda de camiseta con pantalones holgados, era su cambio de ropa para después del ejercicio.
- Ponte esto, te llevaré a la estación del sheriff para que te ayuden a encontrar a tu familia –
- ¿Mi familia? –
"Definitivamente su mente está perdida" pensó el humano.
- Me llamo Owen, por cierto ¿Recuerdas tu nombre? –
- Alexandriel – respondió distraído, veía atentamente las prendas de tela en sus manos sin saber qué hacer. El humano se percató de eso y lo ayudó a colocarse la ropa adecuadamente, tratando de ver lo menos posible.
Salieron del bosque hasta el automóvil de Owen, en principio Alexandriel dudó en subir a esa bestia de color azul, pero terminó cediendo luego de que el humano le demostrara que era seguro.
Se remueve en el asiento de atrás, la tela sobre su piel le resulta incómoda. Para escapar de eso, cerró los ojos y se concentró para tratar de ubicar a alguna de sus criaturas, pero lo único que encontró fue silencio.
Su respiración se aceleró, – esto no es posible – susurró, por más que lo intentara no lograba enlazar su mente con nada, lo cual significa una sola cosa: todos murieron. Una lagrima surcó por su mejilla ¿qué era esa sensación? Se sintió solo, abandonado y triste ¿acaso eran sentimientos humanos? Sus creaciones y, de cierta forma, sus hijos dejaron de existir.
¿Hace cuánto tiempo pasó? Esa y muchas preguntas más se arremolinan en su cabeza causando que empiece a dolerle, otra característica humana. Tan ensimismado estaba que ni siquiera se percató del momento en que llegó a la estación del sheriff del condado de Beacon Hills.
Ahora se encuentra mirando al piso sentado frente al escritorio de oficial Parrish, que por alguna razón sentía una perturbación en su interior estando cerca de él.
- ¿Dices que lo encontraste en el bosque, desnudo y desorientado? – preguntó el oficial apuntando el reporte en la computadora.
- Si, se acercó a mi preguntado algunas cosas, pero parecía no recordar ni qué es la vergüenza –
El tal Alexandriel, como lo nombró Owen al momento de preguntar su identidad, parecía totalmente ido y sin noción del tiempo.
Tomaron sus huellas dactilares para tratar de identificarlo o localizar a un familiar, pero no encontraron ningún registro sobre él, era como si hubiera salido de la nada.
Jordan comenzó a sospechar de él, la perturbación en su interior se hacía cada vez más fuerte, entonces decidió acudir al sheriff.
- Esperen aquí – les indicó a los hombres sentados frente al escritorio, se acercó a la oficina principal y tocó la puerta tres veces.
- Está abierto – se escuchó desde dentro, el oficial entró y cerró la puerta a su espalda.
- Noah debes salir, hay un extraño sin registros de identidad en el sistema y, además – se acercó un poco más para susurrarle – Mi sabueso infernal presiente algo malo al estar cerca de él –
Entonces el sheriff lo entendió, se trata de algo sobrenatural.
- Vamos – se levantó de la silla giratoria y salió junto al oficial.
Alexandriel reaccionó, habiendo tomado una decisión que afectaría su destino, la venganza ya lo consumió una vez en el pasado y ahora está sucediendo nuevamente.
Levantó su mirada, observó a los hombres que se acercaron a él y Owen, al estar lo suficientemente cerca habló con voz fuerte y decidida.
- Tengo que hablar Mieczyslaw –
Noah rodó los ojos, cubrió su cara con ambas manos y exhaló exasperado ¡Maldición!
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Sensible (Steter)
FanfictionAU Teen Wolf La vida nos da muchas sorpresas inesperadas , pueden ser buenas o malas Pero en este caso no se sabría decir si es bueno o malo lo ocurrido «Solo dime que me detenga y lo haré» 40k Lecturas 07/03/2021
