Capítulo XII

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Capítulo XII: Los tres mosqueteros

Una canción suena a todo volumen en el auto y Lizzie mueve la cabeza al ritmo de ella. Dejar a los chicos y Meredith dormidos fue fácil después de que se tomarán las pastillas para dormir disueltas en el refresco. Juego con la navaja de Lizzie y tamborileo los dedos en la ventana

Lizzie baja un poco la velocidad y apaga las luces. Nos bajamos del auto, ella se queda atrás, escondida y yo abro el capo del auto. Finjo revisarlo y cuando el coche que supervisa la zona pasa y me ve, me alusa con sus luces delanteras

-¿Necesitas ayuda, preciosa?-dice uno de ellos y asiento, regalándoles una sonrisa dulce-

-Se ha apagado de la nada-digo y hago una mueca, los dos se bajan del auto y caminan hasta posicionarse a mi lado-Es la segunda vez que se detiene, solo que en esta ha durado más tiempo y no quiere prender

-¿Segura que no le falta gasolina?

-Creo que no, solo se apago-digo y él otro también de pone junto a su compañero-

Me alejo de ellos y finjo admiración cuando uno de ellos comienza a parlotear sobre lo mucho que sabe sobre autos. Hago preguntas idiotas y gano el tiempo suficiente para que Lizzie puede checa el código de seguridad, ella asiente y camina a mi lado

-Chicos-hablo y los dos voltean a verme-Lo siento tanto

Hago un puchero, y sin darles tiempo a procesar lo que sucede, le disparó a uno y dejo que Lizzie le dispare al otro

-¿Qué haremos con ellos?

-Por el momento, aquí hay que dejarlos. Es el único auto que da sus vueltas. Y eran los únicos que estaban cuidando a Edward. El pelirrojo en verdad me subestima

-Entonces no será tan divertido

-No-finjo pesar y subimos a nuestro auto-

-

La cabaña frente a nosotras, parece más una casa, que un jodido lugar de descanso, una valla eléctrica rodea todo el lugar, ponemos la alarma y esperamos a que la puerta se habrá, dejamos el auto escondido entre los arbustos y bajamos en completo silencio. Le paso a Lizzie el pasamontañas y ella me mira confundida

-No me importa que descubran qué fui yo, pero no deben saber sobre ti. Cuando toda esta mierda termine, tendrás tu final feliz, Lizzie

Ella asiente y se pone el pasamontañas. Entramos en silencio al lugar y unos voces nos hacen pegarnos a la pared y escondernos

-Te lo digo Edward, vienen por mí. Hanny ya descubrió que yo fui la culpable-no reconozco la voz, Lizzie toca mi hombro y musita un Anabel-

-Estas loca, nadie tiene en sus manos esos documentos, Ana. Yo mismo me encargue de destruirlos

-¡No entiendes, Edward! ¡He dejado de contar con la protección de Niklas! Si ella decide venir por mí, nadie va a protegerme

-Yo voy a protegerte, confía en mí

-¿Confiar en ti?-suelta una risa falsa-¡Eres el último en quien confiaría! Me apoyaste en todo, solo porque Hanny prefirió a Niklas, que a ti. Traicionaste a quien decías era como tu hermano, solo porque una chica no dejó que le comieras el coño

-¡Tu no sabes nada, maldita sea Anabel! Somos iguales. Fingiste ser amiga de Hanny durante años, solo para lograr meterte entre Niklas y ella, y al final le diste la espalda y la mandaste a ese horrible lugar. No quieras señalarme con tu dedo, porque tres más te señalan a ti

-¡No me metí! Niklas simplemente se dio cuenta que yo era más perfecta para ser la futura señora Lombardi-acomoda un mechón de cabello detrás de su oreja-

DESTERRADA [EDITANDO]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora