✨🥀 Capítulo Dos 🥀✨

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(Todoroki Touya)

Una Semana Antes...


¿Cuánto tiempo pasó? ¿Cuánto he cambiado? ¿Qué día es? ¿Qué año es? Y las preguntas aún seguían, pero realmente no tenía las respuestas, me encontraba en el patio sentando bajo un árbol mirando el cielo, pues ahí se encontraba lo más hermosos que tuve en mi vida mi madre, aún dolía que no estuviera aquí de todos mis hermanos fui yo quien terminó en este lugar sin tan siquiera poder ver  los últimos minutos de vida de mi madre, desde ese día nada tuvo color para mí, todos eran grises y tristes.

- Hola Touya, sabes hoy vino alguien a verte - mencionó una de las enfermeras.

Yo no la miré, lo que si me extraño de escuchar fue escuchar que alguien venía a verme después de tanto tiempo.

- Hola Touya, veo que no te vez muy bien - dijo.

Escuchar esa voz había sido como haber recibido un balde de agua fría, mi cuerpo se tenso y lentamente gire mi cabeza para verlo, y al hacerlo él estaba ahí parado con una cara como si nada hubiese pasado, yo lo mire con una cara de terror.

- Tranquilo no vengo a nada malo, no después de tanto tiempo - dijo - Solo vengo a sacarte de aquí ya es tiempo que vivas en la casa -

No dije nada, pues no tenía nada para decirle en ese momento, pero en miente respondía - ¿Acaso mi remplazo ya no te sirve? - pensé.

- Ya está todo listo solo ve por tus cosas, nos vemos en el auto - mencionó.

Ví como se alejaba dejándome solo, yo solo apreté los puños porque realmente no podía hacer nada, fui a mi cuarto y mis cosas ya estaban empacadas una de las enfermeras me ayudo a bajar las cosas y así poder caminar, al llegar al auto subieron mis cosas y ya solo faltaba yo, subí y la atmósfera cambio de repente a una más melancólica.

- Touya se que fui un maldito padre en el pasado, pero al cuidar de Fuyumi, Natsuo, Shoto y Keigo quien quedó bajo mi tutela he visto de diferente manera la vida y ahora entiendo el daño que te cause a ti y a tu madre - dijo mirando al suelo.

Realmente no podía creer lo que estaba escuchado - ¿Acaso creé que es así de fácil? ¿Acaso creé que estás cicatrices podrán borrarse? - pensé estaba molesto, pero no quería ocasionar un accidente o decir algo del cual podía arrepentirme, así que solo asentí sin decir nada, el resto del camino fue silencioso y así estuvo mejor, al llegar a la entrada de la puerta fui derribado por mi pequeño hermano menor Shoto de 9 años quien tenía lágrimas en sus pequeños ojos heterocromacios yo lo mire confundido, después vinieron a abrazarme Fuyumi y Natsuo también con lágrimas.

- ¡¡Te extrañamos mucho hermanito!! - exclamó con lágrimas Natsuo.

Yo los abracé, pues realmente me habían hecho falta los tres y aún cuando fuese solo con ellos mi vida tenía color, después de eso los tres me llevaron a mi habitación y me ayudaron con mis cosas, la semana paso rápido yo aún no me acostumbraba a la casa como tampoco hablaba, pero hacia mi mayor esfuerzo, a los pocos días decidí desayunar, comer y cenar en mi habitación y Shoto siempre venía conmigo a hacerme compañía.

- Sabes durante el tiempo que no estuviste papá trajo a alguien más era amable y divertido, pero te juro que yo no te cambie - dijo abrazándome.

- No te preocupes, ahora estoy aquí y siempre me tendrás contigo - mencioné abrazándolo.

Era la primera vez que hablaba y realmente me hacía falta, pues después de ese día pude hablar más con mis tres hermanos de todo lo que hicieron todos estos años y como es que conocieron a ese Keigo, parte de mi sentía curiosidad por conocerlo, pero la otra parte le daba igual. El fin de semana había llegado y Enji nos había dicho que el lunes traería a Keigo nuevamente y tanto Fuyumi como Natsuo se emocionaron, pero Shoto no soltaba mi pierna y yo no sabía quién era y no me importaba.
El lunes llegó y Shoto desde temprano había venido a mi habitación.

- ¿No irás a recibir a Keigo? - le pregunté.

Shoto parecía querer ir a verlo, pero tal vez no quería hacerlo porque se preocupaba por mí.

- Adelante ve, yo estaré bien, además aquí estaré - le dije.

- ¿No te molestarás? - me preguntó.

Yo negué y solo le sonreí.

- Bueno solo iré a saludarlo y vendré - dijo.

Yo asentí y Shoto salió de mi habitación rápidamente y nuevamente me quedé solo viendo como aquel rubio entraba a la casa con una sonrisa junto a Natsuo, algo en aquel joven me decía que si me acercaba me lastimaría nuevamente, pero otra parte de mi decía que me arriesgará, al final suspiré y me levanté de la silla, salí de mi habitación y caminé hacia el jardín trasero para poder estar tranquilo y dejar que los recuerdos desaparezcan por lo menos una vez.

Aquel Día De Primavera.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora