Harley.
Odio los despertadores, en serio los odio porque siempre interrumpen mis húmedos sueños, pero hoy no es el caso.
Hoy el despertador es el que me odia a mí porque esta vez no logró despertarme, fuí yo quién lo despertó a él.
Aunque lo más probable es que el muy hijo de perra despertador, posiblemente se burle de mí durante todo el día porque estoy segura que después de toda una noche en vela voy a pasar el día medio dormida...
O tal vez medio despierta.
Sea cómo sea, la culpa de todo la tiene el imbécil de Matt, porque pasé toda la puta noche recordando como se sentía su lengua en mis tetas. Eso sin contar con qué mi memoria se aclaró y ahora también recuerdo lo bien que se sintió frotarme contra él.
No me dejó ver su herramienta, pero por lo que sentí sé que debe ser de buen tamaño. ¿Cómo se verá?
«Basta, Harley»
Definitivamente tengo que dejar de pensar en ello porque eso no ayuda a mi calentura. Calentura no pudo bajar ni siquiera mi amigo de goma.
Maldito sea Matt y maldita sea su lengua en mis pezones, ahora por su culpa soy una frustrada sexual.
-¡Arg!- gruño levantándome para darme una ducha, tengo una reunión con un cliente a las 8 y tengo que estar lo más presentable posible.
Al salir escucho mi móvil sonar con un mensaje de un número desconocido. No necesito leerlo para saber de quién se trata. Sólo una persona me escribe siempre de un número diferente.
Bloqueo el contacto negándome a contestar y negándome también a cambiar de nuevo mi número. Es el tercero que cambio en dos meses.
Luego de debatirme casi dos horas por un traje, opto por pantalón de vestir beige y una blusa blanca. Odio el código de vestimenta en mi profesión, un buen abogado no lo necesita para ganar un caso y si por mí fuera lo ganaría desnuda.
Pero en fin, las apariencias.
Recojo mi cabello en una trenza de lado y aplico maquillaje resaltando mis ojos, pero el sonido del móvil me sobresalta haciendo fallar con delineador.
-Mierda -gruño buscando el móvil.
Miro el nombre en la pantalla y ruedo los ojos.
«¿Para qué me llama?»
Para recordarte lo calienta bragueta que eres Harley ¿Para qué más?
-Espero que tengas algo realmente importante que decírme porque acabo de fallar mi línea de gato sólo por contestarte.
-¿Tu línea de qué?- resoplo. Hombres.
-No le entenderías.
Malabareando con el móvil logro corregir el problema en mi ojo mientras lo escucho.
-Hoy regreso a Los Ángeles.
-¿Y?- contesto- no trabajo en aerolínea, cariño.
- ¿Puedes dejar de ser tan borde?
La respuesta a su pregunta es no, pero francamente no quiero ser tan perra.
-Okey.
¿A quién le miento? Sí quiero ser una perra con él, se lo merece por su culpa estoy frustrada.
-Tenemos que hablar de lo que pasó- insiste.
-Nop, no tenemos que hablar de nada- me calzo mis tacones- estaba ebria, tú te aprovechaste, me manipulaste, casi caigo pero le debo mi salvación a Kate. De hecho creo que ahora soy team Kate ¿Sabes?
-Entonces según tu versión yo soy el malo.
- Técnicamente.
- Pero te faltó incluir que casi abusas de mi sensible polla porque según tú estabas ebria.
- No me acuerdo y si no me acuerdo no pasó.- lo escucho reír- y no te ofendas pero nunca me olvido de las pollas grandes y si no me acuerdo de la tuya pues... Ésto es incomodo...
-No te atrevas a...
- Debo colgar, Matt- lo corto. Pensar en su banana no ayudará a mi calentura.
-¿Me volverás a dejar duro?- espera... ¿Qué?
-¿Eh?
-No me quiero ir a los Ángeles sin saciar las ganas que te tengo desde el sábado, Harley.
La vagina se me derrite con sus palabras, cucardio instantáneo. Moriré de frustración sexual por éste Man, definitivamente.
- Hay muñecas inflables que te ayudarán en la tarea, Matt.
- Pero yo quiero es a una bonita muñequita irritante.
- Preguntaré en el sex shop si hay de esas, adiós.
No le doy tiempo a responder y cuelgo antes de que me ponga peor. Debo detener esto, mis hormonas no me controlan y ya no soy una adolescente calenturienta...
Bueno calenturienta si soy, pero adolescente ya no, así que debo controlar mi vagina y mantenerla alejada de Matt Evans.
Sip, eso es lo que debo hacer porque definitivamente matar el antojo no estaría bien.
No estaría para nada bien.
~~~~~~~~~~
ESTÁS LEYENDO
LOVE
RomanceElla es una cura para aliviar su dolor... Pero por más que quiera su corazón sigue latiendo por un viejo amor... _______________♡♡♡♡___________ Ésta historia está protegida y registrada bajo los derechos de autor. Cualquier copia, adaptación o modif...
