capítulo 9

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Kate

Es díficil estar un país que está muy lejos de casa, muy lejos de tus amigos, muy lejos de tu familia. Lejos de todo lo que conoces.

Cuándo me fuí a estudiar a Francia sólo quería cumplir un sueño, creo que todas las chicas soñamos con modelar alguna vez, pero es solo eso un sueño de una vez. Ése no era mi caso.

Desde pequeña crecí rodeada de lujos y atenciones. Se podría decir que fuí la Barbie de mi madre que probaba todos sus diseños en mí y cuando las verdaderas modelos llegaban a casa y se ponían los vestidos hechos por mi madre, yo me sentía orgullosa y anhelaba ser como ellas. Ése anhelo poco a poco se convirtió en algo más que un sueño y en el momento que pisé la primera pasarela en Londres supe que nunca querré dejarlo.

Todo eso ha cambiado ahora.

— Llegas tarde otra vez— recibo a Erick que me besa en la frente antes de tomar a Ashley en sus brazos.

— Aquí vamos otra vez— dice dándome la espalda.

No le hago caso y decido bajar al pequeño gimnasio que tenemos en casa. Gimnasio en el cual paso la mayor parte del día tratando de recuperar la figura de infarto que perdí en el embarazo.

— ¿Otra vez en eso, Kate?— se molesta Erick— pasas todo el día montada en esa máquina.

—Necesito recuperar mis contratos— es mi respuesta.

En el mundo de la moda cada detalle físico cuenta, una libra de más, una medida de más por más diminuta que sea es suficiente para sacarte del juego y a eso le sumas un revolcón con el magnate que terminó en escándalo y tendrás el componente perfecto para ser repudiada en el mundo de la moda.

Conocí a Erick en un evento, debía desfilar en ropa interior para una conocida marca y él patrocinaba dicha marca junto con otras más. La química fue instantánea, sus ojos verdes y piel clara fueron suficientes para crear un magnetismo entre los dos.

No era usual que estuviera en mis secciones fotografícas, pero aún así él estába presente y de alguna manera lograba que yo posara más sensual y sin cohibirme, así poco a poco fue creciendo la química hasta que una noche después de un desfile terminamos en a misma cama.

Una y otra vez.

—Lo que necesitas es enfocarte en otra cosa y cuidar de ti misma— espeta antes de dar un portazo y marcharse con Ashley.

Sé que tiene razón, pero no puedo simplemente dejarlo. Los medios se encargaron de destrozarme cuando las cámaras me capturaron saliendo de su edificio, bajando de su auto e incluso teniendo sexo en la playa. Me destrozaron aún más cuando cuatro meses después de nuestro primer encuentro la ropa comenzó a quedarme apretada y la bendita prueba dió positivo.

Ashley venía en camino.

Para nadie era un secreto mi relación con Matt, así que "Zorra infiel" fue el primer insulto que me dejaron en las redes, ése seguido de "Cazafortuna" entre otros.

Lo que más me afectó es que muchas agencias comenzaron a poner mi trabajo en tela de juicio y a atribuírselo a mi relación con Erick.

"Katherine Miller, el angelito Secret llegó a dónde está por saber seducir al magnate Erick Zúrich que además es el patrocinador de dicha marca. ¿Amor de verdadero o beneficio propio?"

Todavía recuerdo la rabia que sentí cuando leí dicho reportaje sobretodo porque más abajo la maldita periodista terminó su artículo con la venenosa frase "Billones y fama matan galán".

Gracias a mi embarazo muchos contratos fueron cancelados, otros pausados hasta pasar el estado y la gran mayoría perdidos por mi relación.

Desde que dí a luz he hecho de todo para recuperar el cuerpo que tenía, pero el busto me creció al igual que el trasero y ahora pasé de top model a modelo para película porno y a mis contratos pausados eso no les sirve.

Es por eso que le he pedido ayuda a la única persona que me puede asesorar aunque ésta se encuentre a millas de distancia.

Al menos eso es lo que me digo a mi modo, pero la realidad es que lo extraño y mucho.

Erick se ha portado muy bien conmigo todo este tiempo y aunque me gusta sexualmente y no voy a negar que también lo quiero, lo que siento por él no es para nada comparado a lo que hace años sentí y aún siento dentro de mí.

Tal vez por eso nunca le dí pie a casarnos h me confirmé con sólo vivir juntos, mi excusa siempre fue "Aún no", pero la realidad es que nunca quise hacerlo porque siempre me he imaginado vestida de blanco, pero al lado de otra persona.

Al lado de Matt...

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