II - a good heart

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Yoongi termina de maquillar al menor, sonriendo orgulloso del resultado.

—Eres hermoso, Jungkook— dice con dulzura, despeinando poquito el cabello castaño que cae en suaves ondas.

El omega menor camina hacia su baño, donde se encuentra el único espejo en su habitación. Colgado de una pared para sólo poder observar una parte de su rostro. Se mira detenidamente los largos pendientes y el rastro de brillo labial, las sombras en sus ojos son apenas perceptibles.

Y aún con todos esos arreglos, sigue sintiendo el mismo asco al ver su reflejo en el espejo. Porque sigue siendo él, sigue siendo Jungkook.

—Anda— lo interrumpe Yoongi mientras se abraza a su brazo—. Se te va a hacer tarde.

—Papi— dice Sunhee una vez están caminando hacia la salida del apartamento—. Mira el vestido que me puse.

Jungkook sonríe, apretando la pequeña mano de su hija.

—Al menos uno de los dos se ve bonito.

La pareja no dice nada, solo acompañan al omega al estacionamiento para despedirlo y desearle un buen momento.

—Ya sabes, si algo sucede solo estamos a una llamada de distancia y llego al lugar lo más rápido que pueda— dice Hoseok al abrirle la puerta del automóvil a la niña.

—Sí, hyung.

El omega baja la ventanilla para despedirse antes de arrancar.

—Disfruta mucho la boda— Jungkook asiente—. Y no rompas tantos corazones al rechazar a los alfas— Yoongi le dice serio, con una sonrisa en su rostro.

Saca la mano para despedirse de los mayores y conducir hacia el lugar donde la ceremonia se llevará a cabo.

Por lo poco que sabe, no será algo muy grande ni tan ostentoso. Namjoon y Jimin llevan enlazados dos años y sólo quieren tener la experiencia de casarse, pero ellos están igual de comprometidos con o sin el papel que los acredita como cónyuges.

La fiesta es en un pequeño jardín al medio día, con pocas mesas alrededor de una pista de baile que está cubierta por un techo de cristal. Está adornado con diversas flores y redes de luces cayendo en cascada a los lados de este.

Una boda pequeña, pero preciosa.

Al llegar un beta lo recibe, mirando detenidamente la organización de las mesas en su tableta. Le pide que espere un momento, moviendo a la gente que apenas se iba instalando en la mesa a otra parte.

Jungkook se percata que su nombre no se encuentra en ese lugar, pues esa sección es la que se encuentra más cercana a los baños, más retirada de la mesa principal. Es ese lugar que se deja en caso de que más gente pueda llegar.

Pero entiende por qué lo asignaron allí. Las cámaras que están grabando el evento no enfocan esa mesa.

Conforme pasa el tiempo y el evento comienza a llenarse de gente, el omega se percata de las miradas curiosas de los demás invitados cuando pasan junto a él. Se encoge en su propio saco, secando de vez en cuando las lágrimas que logran escurrir por los costados de su rostro al ser consciente de que nadie le va a dirigir la palabra.

Suspira cuando ve llegar la comida, llamando a su cachorra, que se la ha pasado jugando con otros niños en la zona que adecuaron para ellos.

—¿No vas a comer, papi?— Sunhee lo mira con las cejas contraídas, balanceando sus pies bajo la mesa— Está rico.

—Sí— acaricia el pelo de la niña con cariño—. Anda, termina de comer para que puedas regresar a jugar.

Jungkook se atreve a comer la sopa, lo demás lo declina con cortesía pues aún no es lo suficientemente valiente como para comer cosas que no sean ensaladas o alimentos que griten que en serio cuida su alimentación, frente a más gente.

To be loved [KTH&JJK]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora