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Las últimas lágrimas de Halo (editando)

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La luz entrando por la ventana era algo inusual en mi cuarto, así que cuando me desperté por ello, estaba muy desconcertado. No abrí los ojos, por precaución, ya que no sabía dónde me encontraba y, normalmente, cuando los que te tenían secuestrados veían que te despertaban, te metían una paliza de aupa.

Sin embargo, a mi lado, noté algo calentito, y debajo de mí, un colchón. Estaba en una cama, con alguien. Relájate, Louis. Tú y yo sabemos que si no te duele el culo, es que no has follado. Me moví un poco hacia él, buscando calor. Era un cuerpo grande y pesado, que calentaba como un horno. Y en una mañana fría de invierno, eso venía perfecto. Abrí el ojo, mirando a Harry, quien dormía casi con la boca abierta. Me reí por lo bajo y me decidí despertarle de una manera especial. Me acerqué a su rostro lentamente, observando sus hermosas facciones de tipo guapo, cosa que era un asco, ya que yo no era nada en comparación. Acerqué mi mano a su cara y...

Le tapé la nariz y la boca.

-¡Buenos días, dormilón!- le grité. Harry se empezó a revolver con susto y yo me empecé a reír con fuerza. Al final, logró apartarse y tomar una bocanada de aire.

-¡TE HAS VUELTO LOCO!- me gritó. Uh, qué desagradable.

-Ya no bromas me dejas hacerte- le dije, levantándome de la cama corriendo. Él me siguió, con cara de encabronado.

-¡VEN AQUÍ!

-¿Para que me pegues? Creo que no- me reí, huyendo del lugar por la puerta. Sus pisadas rápidas contra el suelo se escuchaban por la casa y cada vez más cerca. Con una carcajada, entro a la sala para encontrarme a Niall, mirándome. Me quedé quieto, básicamente porque no me acordaba que el rubio estaba aquí. Harry, entonces, me hizo un placaje, tirándome a un lado con su cuerpo encima.

-¡Voy a matarte...!- me rugió. Estaba seguro de que no lo decía en bromas.

-Niall- le dije mentalmente. Él miró hacia un lado y vio al irlandés, quien parecía confundido-. Vamos, Harry.

-A besos. Eso... matarte a besos- aunque en su mente decía una cosa muy distinta que tenía que ver con puñetazos y palizas.

-Aw...- dijo el rubio. Harry seguía encima de mí, aplastándome con su peso. Casi me ahogaba, pero no se sentía tan mal.

-Haz como que me das un beso, vamos- le ordené. Él tragó saliva y acercó sus labios a la comisura de mi boca, Si se veía desde el punto de vista de Niall, parecería que nos estábamos besando. Pero no lo haríamos y a mí no me gustaba mentir. Con lo feo que estaba eso...

Así que giré mi cara y le besé como dios manda. En un principio, él pensaba en alejarse y darme un puñetazo. Pero algo cambió dentro de él y, finalmente, me acabó besand a mi vez. Su lengua jugaba con la mía y nuestros labios se rozaban entre ellos.

-Oye, que hay niños delante- la voz de Niall nos bajó de nuestro propio mundo y pude ver a Harry ruborizado. ¿¡RUBORIZADO?!

Sí, no has leído mal.

-Niall, ¿no deberías irte ya?- le gruñó Harry cuando se levantó para ir a la cocina, seguramente a cocinarse algo para desayunar.

-¿Me estás echando?

-Sí- le contestó el hombre, desapareciendo. Me levanté yo también, pero me senté a su lado. Arrugué la nariz.

-Dios, Niall, tienes un aspecto horrible- le dije, un poco preocupado. Tenía enormes ojeras, los ojos rojos, piel más pálida que ayer, pero una sonrisa temblorosa.

-Será mejor que me vaya a casa, ¿no?

-Sí, creo.

-Además de que querrás estar solas con tu chico- alzó y bajó las cejar rápidamente, con una sonrisa pervertida.

Superhero [Larry]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora