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Ese dolor estomacal solo puede ser hambre- especial

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Estaba apoyado contra la pared del cuarto de máquinas, mirando el cielo de la mañana. Las amplias ventanas dejaban que la brisa entrara al cuarto, refrescando el ambiente.

¿A quien quiero engañar? Es algo demasiado profundo hasta para mí.

Realmente estaba sofocado porque los planos de mi última arma no parecían querer salir de mi mente. Y cuando eso ocurría, mi cerebro se recalentaba sin remedio, sin poder hacer mucho.

Tenía un bloqueo.

Un bloqueo de malvado cruel y despiadado. Pero un bloqueo, al fin y al cabo.

Y yo no era el culpable, lo juro. Por una vez, yo no había hecho nada malo. Lo cual era extraño, y tal vez eso hubiera llevado a la desembocadura de mi bloqueo.

Sé que tú, lector de esto (por cierto, ¿no te parece una eternidad desde que tú y yo hablamos?) no lo comprendes. O, mínimo, tienes dudas. Sí, ya sé que no entiendes nada, como en casi todas las novelas de la tiparraca que escribe esto.

Pero yo, oh todopoderoso Halo Sangriento, azote de bueno, dios de los malos, te iluminaré el camino.

Harry llevaba paseando su culo (un bueno culo, si se me permite la puntualización) por mi casa desde hacía una semana. Semana en la que habíamos establecido una agradable rutina. Y todos sabemos que las rutinas son ABURRIDAS así que no me pararé en los detalles.

El caso es que la rutina me mantenía en un estado de mongolicidad extrema. Es decir, ver al que había sido el foco de mi afecto (soy un villano, lo llamaré "obsesión" para parecer más malvado) continuamente a mi alrededor era desconcertante y, a la vez, me impedía pensar en algo que no fuera él.

Y, como siempre que pensaba en sus ojos, su sonrisa y su dulce forma de ser, me daba un fuerte dolor en el estómago, el cual yo siempre achacaba al hambre.

Así he pasado una semana, tratando de deducir la causa de mi repentina ansiedad y engordando 2 kilos.

Harry y su cocina, que eran matadores para mí.

Agité la hoja, mientras hacía una mueca. ¿Veis lo que os digo? He estado divagando 358 palabras sobre Harry de nuevo, y mis planos siguen sin hacerse.

Alguien tocó a la puerta, justo antes de que yo hiciera amago de despedazar el papel que sostenía. Gruñí una respuesta ininteligible, cuando Harry entró por la puerta.

Y, ¿veis lo que os digo? Otra vez ese horrible retortijón, que no dejaba de molestarme. Ese "hambre", que se intensificó cuando él me sonrió.

Oh, Dios. Mataría por unos gofres.

"Vaya, Louis. ¿Estás muy ocupado?" Me preguntó el rizado, mirando la hoja arrugada entre mis dedos. Rápidamente, y ruborizándome sin comprender si era por mi orgullo o porque estaban en blanco, llevé la hoja detrás de mi espalda, encogiéndome frente a la mirada verdosa.

De nuevo esos pinchazos. Y esta vez, juntaría helado y...

"Hay una feria de la electrónica y pensé que tal vez te gustaría ir"

... olvidadlo. Meted mi cabeza dentro de un batido gigante y dejadme ahogarme en chocolate. En ese momento no podría estar más inquieto aunque quisiera.

Odiaba salir. Pero a la vez quería que fuéramos a la feria. Vale, voy a apostillar.

Quería ir con... con Harry. Lo admito.

Superhero [Larry]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora