Jack
Drain you de nirvana, inundaba todos mis oídos; siento como el gran sol de Londres impacta en mi rostro, provocando que mis mejillas se coloreen en un tono rojo casi rosado, aunque no lo pueda ver, sabía que era así.
Tomo la bandeja con mi almuerzo y busco con mi vista una mesa libre para sentarme, dejo mi mochila en la mesa provocando que esta me cubra el rostro de los rayos solares.
Veo cómo un rubio rizado con estilo hippie de los 70's; se va acercando hacía mi mesa. Era nada más y nada menos que Luke.
—hola hola, rockerito— menciona luke mientras se sienta en la silla, ruedo mis ojos al escuchar el apodo tan sarcástico que me dice.
—hola hola, hippie— el anterior nombrado soltó una pequeña risa para luego rodar sus ojos.
Muerdo mi hamburguesa de queso mientras escucho como Luke cuenta que la bibliotecaria no le quiso prestar un libro, solamente porque no había devuelto el que anteriormente le había prestado.
—esas cosas solo te pasan a ti, Luke— respondo para tomar de mi jugo de fresas provocando que el rizado me mire mal.
Dirijo mi mirada hacía la entrada percatándome de una chica de cabellera pelirroja y ojos color azul cielo, que se dirige a una mesa al fondo de la gran sala.
Era Cassandra.
Aparto mi mirada al ver como una chica rubia se acerca hacía ella para dirigirse a su mesa, sigo comiendo mientras presto atención a la anécdota que Luke cuenta.
(...)
—quiero que algún voluntario, resuelva esta cantidad— exclamó el profesor Williams mientras volvía a su escritorio— saben, yo lo escogeré; tú, Jack Evans.
Aparto mi mirada de cualquier cosa qué estuviera observando y la dirijo a la pizarra que estaba a mi frente, me levanto de mi asiento para poder caminar hacía el lugar.
Examinó el ejercicio mientras lo observo, tomo el marcador y comienzo a realizar la ecuación. Dejo el plumón en su lugar y regreso al mío.
—¡perfecto! Muy bien, señor Evans— exclama emocionado el profesor Williams para seguir escribiendo ejercicios.
Digamos que se me dan muy bien álgebra, en realidad; era una de las materias que se me daban mejor.
(...)
— ¡Jack Evans! A la oficina del director— anunció el parlante retumbando mis oídos.
Maldigo y ruedo mis ojos internamente, no tenía idea de qué había hecho esta vez, literalmente soy como un completo desconocido en esta escuela.
Siento cómo todas las miradas se dirigen a mí, incluida la de Cassandra que me mira con el ceño fruncido.
Agarro mi bolso para salir por fin de ese salón, camino a paso rápido hacía la dirección. Llego rápidamente al lugar y pasó hacía el escritorio de la secretaria.
—Hola, señorita jones; vengo porque la directora me llamó— dije mientras jugaba con la pequeña tira de mi bolso.
—buenos días, ¿nombre completo?.
—Jack Lewis Evans— acoté y la mujer devolvió la vista a la computadora mientras tecleaba algunas cosas.
—pase adelante, la directora Gemma lo está esperando.
Hago lo qué me dice, entro en la gran sala de la directora y me siento en el sillón al frente de su escritorio.
—quería verme, ¿directora Gemma?— exclamé mientras miraba el alrededor
—¡jack! Que bueno que té veo, ¿qué tal estás? ¿Cómo te la llevas con Cassandra?— pregunta la fémina con una sonrisa en su rostro.
—muy bien, gracias por preguntar; ¿y usted?. Con Cassandra todo va muy bien, se podría decir que somos amigos— la directora mantuvo su sonrisa mientras que de sus ojos salía un pequeño brillo
—¡muy bien! Gracias, me alegra bastante que se lleven bien.
Después de conversar bastante tiempo con la señorita Gemma, salgo de la sala en dirección a la habitación. De un saludo me despido de la secretaria y de las demás personas que estaban ahí.
(...)
Pongo la llave en la cerradura mientras que con mi cadera empujó la puerto, logrando que esta se abra. Entro en la recámara para poder limpiar mis zapatos con la alfombra y dejar mi pequeño abrigo en el perchero.
Hanny, la mascota de Cassandra; se levanta de su cama mientras a pasos bruscos viene corriendo hacía mi.
Acaricio su suave pelaje blanco con mechas color grises y negras, el nombrado anteriormente vuelve a su gran cama para volver a dormir; suelto una pequeña risa interiormente por la acción que el Alaskan malamute había hecho.
Estiro mi cuello, hombros y espalda en busca de sentir paz, tenía varios días en los que me dolía la cabeza o me dolía la espalda.
La verdad no sabía exactamente que era, o porque se causaba; me acomodo en mi cama para tomar mi guitarra y mi pequeña libreta junto con un bolígrafo.
Desde hace varios días tenía una melodía rondándome en mi cabeza, toco las finas cuerdas de la guitarra tratando de poder lograr rápidamente esa melodía..
Nota de la autora: ¡hola hola! Capítulo especial prometido!! Espero que les esté gustando bastante la historia!
Más que todo este capítulo fue publicado para agradecerles todo el apoyo que le dieron a la historia.
Porque sí, ¡¡ya son 3k de leídas!!😭 La verdad es que yo ni siquiera me lo puedo creer. Simplemente, gracias<3 muchas buenas vibras para ustedes!!💞
No olviden votar para el próximo capítulo..
-Bárbara h.
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Al final mueren los dos
Teen Fictionla muerte es más que inevitable, ¿cierto? dos simples chicos, una chica con grandes sueños y ganas de vivir la vida, un chico con sueños destruidos, controlado por sus padres y con deseos de escapar de este mundo. pero lo que no esperábamos es que...
