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Esa noche estaba en la cocina apoyada en la encimera mientras hojeaba una revista. Actualmente estaba esperando a que sonara el temporizador, lo que indica que la lasaña que había hecho para todos estaba lista. Considere brevemente volver a mi habitación mientras esperaba, pero tanto Steve como Clint tenían la tendencia de abrir el horno para ver qué había dentro. No importa cuántas veces los regañe por estropear mis tiempos de cocción, aún lo hicieron. Era más fácil simplemente jugar como guardia.

El ascensor llegó al piso y mire hacia arriba, sonriendo cuando Wanda se bajó. La chica todavía se estaba adaptando a la vida fuera del control de Hydra, pero lo estaba haciendo bien. Realmente me agradaba. Donde su hermano era ruidoso y áspero, ella estaba tranquila y contemplativa. -Hey, Wanda.

-Hola. - Como de costumbre, su voz era tranquila. Se sentó en el taburete frente a mi y cruzó las manos sobre el mostrador. Una suave sonrisa adornó sus labios. -Me preguntaba si podría hablarte de algo.

Endereze y cerre el cargador, deslizándolo hacia un lado. -Por supuesto. ¿Qué está pasando?

Miró brevemente alrededor de la habitación como si temiera que alguien pudiera estar escuchando antes de inclinarse más cerca. -¿Conoce las condiciones de mi libertad condicional con SHIELD, sí?

-Seguro.

-Una de las cosas que no se me permite hacer es invadir la mente de nadie. Fury fue muy claro al respecto. - Sus manos se retorcieron juntas traicionando sus nervios.

Extendiendo la mano, apoyó una de sus manos sobre la de ella. -Está bien. Solo dime qué está pasando. Esperaba que no hubiera infringido ninguna de sus condiciones. No quería que ella tuviera que regresar a las instalaciones.

Su lengua salió disparada para lamerse los labios y asintió. -¿Cómo determina la gente normal si alguien es bueno o malo?

Frunci el ceño. -Por sus acciones, supongo.

-No. Quiero decir ...- Suspiró. -Si conoces a alguien y hay algo en él que te hace sentir incómodo, ¿cómo te aseguras de que sea una buena persona?

-Oh.- Retiré mi mano de la de ella y me gire hacia el refrigerador para sacar la ensalada que había hecho antes. -No hay forma de saberlo con certeza. Solo tienes que confiar en tu instinto.

El pan ya estaba colocado en una bandeja de horno y lo metí en el horno para que se calentara. La mirada de Wanda me siguió mientras me movía por la cocina sacando el vestidor, los platos y cualquier otra cosa que decidieras que era necesaria para la cena.

-¿Su intestino?-preguntó finalmente.

Eso me detuvo por un momento y le sonreí. -Lo siento. Hablas inglés tan bien que siempre olvido que no es tu primer idioma. -Ella sonrió ante el cumplido mientras intentaba decidir la mejor manera de explicar la frase. -Significa confiar en ti misma, supongo. Tus instintos, tus sentimientos te dicen cosas por una razón y debes escucharlas.

-Pero a veces se equivocan, ¿no?

-Seguro.- Me encogi de hombros. -Lo mejor que puedes hacer es decidir si el riesgo vale la pena. Por ejemplo, digamos que conoces a un chico en un bar y tu instinto te dice que no es un buen chico. No vale la pena. Entonces digamos que tu hermano presenta usted con un nuevo amigo y tiene el mismo sentimiento. Podría valer la pena darles una oportunidad. Dales un poco de tiempo y conocelos. Tal vez descubras que tenías razón o tal vez no.

Wanda parecía sumida en sus pensamientos, como si considerara sus palabras con cuidado.

-¿Eso ayuda en algo?-finalmente pregunté.

-Sí, creo que sí. Gracias, Ana.- Me dedicó una amplia sonrisa.

-Ahora tengo que preguntarte, ya que no sales mucho de la torre, ¿hay algo que deba saber? ¿Alguien te está molestando?-

Sus mejillas se sonrojaron. -No. Nada de eso. Simplemente tengo curiosidad.

No estaba segura de haberle creído, pero no era su lugar para presionar. Dejarías eso en manos del nuevo terapeuta. -Bueno, estoy aquí si necesitas algo. Solo recuerda eso.

-Gracias, Ana.

-Algo huele delicioso-anunció Tony desde el pasillo y me di cuenta de que debió haber bajado las escaleras del laboratorio.

-Lo tomaré como un cumplido- dije, compartiendo una sonrisa con Wanda.

Entró en la cocina, su mera presencia inmediatamente hizo que la habitación pareciera la mitad del tamaño. Su mano se posó en mi espalda y sus labios rozaron mi oreja. -Estaba hablando de la comida, pero tú también hueles delicioso.

Me quedé helada en estado de shock cuando el calor inundó mi rostro. Mientras intentaba procesar lo que Tony acababa de hacer, pasó junto a mi y arrancó un tomate de la ensaladera. Mi mirada recorrió su mano mientras se metía la comida robada en la boca y me dedicó una sonrisa descarada.

-Anthony Edward Stark, mantén tus dedos fuera de la comida.

Sus cejas se arquearon y cambió su enfoque a Wanda. -Uh, oh. Los tres nombres. Estoy en problemas.

Puse los ojos en blanco y alargue la mano para apagar el temporizador que estaba a punto de sonar. Agarre el tazón grande de ensalada del mostrador y se lo pasé. -Hazte útil y pon esto sobre la mesa.

-Sí, señora.

El ascensor sonó y mire el reloj. Justo a tiempo. Los Vengadores fueron muy puntuales. Saqué la comida del horno y la puse sobre la mesa mientras todos tomaban sus asientos en medio de una ráfaga de ruido. Regresé a la cocina para asegurarme de que todo estuviera apagado. Cuando regresé fue para encontrar comida en mi plato.

Tony me dio esa sonrisa loca mientras me sentaba y mi rostro se calentó de nuevo. -Gracias.

El se encogió de hombros. -Por la forma en que iba este grupo, no estaba seguro de que quedara nada cuando regresaras.

-Oye, retrocede, Stark. Algunos de nosotros tenemos un metabolismo más rápido-dijo Steve con una nota de burla en su voz.

-Y algunos de nosotros somos sólo cerdos-dijo Nat mientras le daba un codazo a Clint en el costado.

Obviamente, no le molestó nada mientras alcanzaba el último trozo de pan de ajo. Sin embargo, Pietro se lo arrebató de debajo de los dedos. -¡Oye!

El rubio se encogió de hombros mientras le daba un mordisco al pan. -¿Qué? ¿No lo viste venir?

Hubo un momento de silencio y luego todos se echaron a reír. Bueno, todos excepto Clint, que estaba demasiado ocupado refunfuñando, y Bucky, que estaba sentado al final de la mesa, mirando a todos.

Cuando Tony terminó de comer, se reclinó en su silla y me recorrió con la mirada. -Necesito una cita para un evento de caridad el sábado.

-Okey.-Saqué la voz sin saber si solo me estaba haciendo saber o invitando a salir. Realmente no había sido una pregunta.

-Pensé que Pepper solía ir contigo a esas cosas- dijo Steve, ganándose un codazo en la costilla de parte de Nat.

Tony entrecerró la mirada mientras miraba a Steve. -Sí, Pepper ya no es una opción. - Me miró de nuevo. -Así que estaba pensando ...

-¿Sí?-le pregunté cuando no continuó por su cuenta.

-Sería genial, incluso maravilloso, si pudieras encontrarme una cita.

Parpadee varias veces. Seguramente no lo había escuchado correctamente. -¿Perdóneme?

Se sentó en su asiento. -No debería ser difícil en absoluto. Jarvis tiene una lista de opciones aceptables. Están en orden de preferencia. Solo ve quién está disponible y configura todo. Me ahorraría un montón de tiempo. Gracias, Ana.

Battle Scars {Tony Stark}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora